¿En qué ha cambiado la versión 2017/18 del Manchester City?

David Silva (21) of Manchester City celebrates scoring to make it 0-2 during the Premier League match at the Bet 365 Stadium, Stoke-on-Trent
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12/03/2018

La contratación de Pep Guardiola por parte del Manchester City en 2016 fue todo un acontecimiento por parte del club inglés, que llevaba tiempo manteniendo esa aspiración de contratar al técnico de Santpedor para que llevase las riendas del equipo.

El primer curso de Guardiola en la liga inglesa concluyó con el Manchester City sumando 78 puntos en la Premier y alejándose a 15 unidades del campeón (el Chelsea).

Lee aquí los cuatro textos del especial sobre el Manchester City campeón de la Premier League 2017-18

Ha sido en la segunda temporada de Pep en el Etihad cuando el City se ha proclamado campeón, ha sumado ya 87 puntos (quedan otros 15 por disputarse) y aventaja en 16 a su perseguidor. Si el City mantiene la tensión competitiva en este último, probablemente habrá más de 20 puntos de diferencia entre la versión 2016/17 del Manchester City y su versión más reciente. ¿Cómo se explica semejante diferencia?

Ederson: seguridad bajo palos y precisión con el pie

Cronológicamente, el primer problema que corrigió el Manchester City en el pasado mercado veraniego fue el de la portería. A comienzos del mes de junio ya había anunciado la contratación de Ederson, un traspaso con un coste de 40 millones de euros que convertía al arquero brasileño en el segundo portero más caro de la historia (tan solo superado por Gianluigi Buffon). Claudio Bravo había estado lejos de un nivel óptimo, por lo que el club optó por buscar un nuevo portero titular que debía cumplir con tres condiciones: ser mucho más joven que el chileno (Ederson tiene 10 años menos que Bravo), dar seguridad bajo palos (Ederson llevaba un año y dos meses haciendo grandes paradas en el Benfica) y jugar extremadamente bien con los pies. En esta última faceta se puede decir que Ederson está sin duda entre los mejores del mundo. Su distribución desde el área es un auténtico lujo para un Man City cuyas pretensiones de juego se ven ampliamente beneficiadas por la presencia de un portero con la precisión que tiene Ederson cada vez que golpea el esférico con su pie izquierdo.

Recordando a las exhibiciones que daba Manuel Neuer con el balón en sus pies, se puede asegurar que Ederson tiene un nivel técnico y una capacidad para mover el balón superior al de bastantes centrocampistas de la Premier League. Eso es un plus que a menudo pasa inadvertido y que no aparece en los resúmenes de los partidos del Manchester City, pero lo cierto es que el juego del campeón inglés se empieza a construir a partir de la zurda de Ederson. Solo tiene 24 años y ha completado un primer año notable en el fútbol británico (aún con margen de mejora).

Goalkeeper Ederson of Manchester City saves the penalty from Luka Milivojevic of Crystal Palace during the Premier League match at Selhurst Park, London Picture by Liam McAvoy/Focus Images Ltd 07413 543156 31/12/2017
Ederson ha sido el portero menos goleado de la Premier / Foto: Focus Images Ltd

Mejoría defensiva en todas las líneas

Siguiendo de forma cronológica, lo segundo que solventó el Man City el pasado verano tras contratar a Ederson Moraes fue completar una profunda revolución en el lateral derecho y en el lateral izquierdo. Los años no perdonan y la falta de renovación en los laterales hizo que el equipo acusase demasiado la temporada pasada las lagunas existentes en unas demarcaciones ocupadas por jugadores que superaban la treintena como Gael Clichy, Pablo Zabaleta, Aleksandr Kolarov y Bacary Sagna (así como un Jesús Navas que jugó un tramo como lateral diestro). Excepto el serbio Kolarov (la Roma abonó 5 M € por él), el resto acababa contrato el 30 de junio con los ‘skyblues’, por lo que el club no recibía ni una sola libra por ellos, simplemente se ahorraba sus fichas y sabía que estaba obligado a una fuerte inversión para contratar nuevos laterales una vez que se quedaba sin ninguno en la plantilla. La inversión fue fortísima, lo nunca visto en el mundo del fútbol. Alrededor de 135 millones de euros en traspasos para incorporar a Kyle Walker, Benjamin Mendy y Danilo. De esta forma, el inglés se convertía en el lateral derecho más caro de la historia y el francés es el lateral zurdo más costoso que ha habido nunca.

La mala fortuna quiso que Mendy se lesionase de gravedad en el mes de septiembre y se haya perdido casi todo el curso. No obstante, en los pocos encuentros que pudo jugar con la camiseta del City ya hizo actuaciones espectaculares, recordando al magnífico ‘3’ del Monaco. Tiene 23 años y, si las lesiones no lo impiden, posee talento de sobra para ser uno de los mejores del mundo en su puesto durante la próxima década. El carril zurdo del City será mucho más peligroso la próxima campaña con Benjamin de vuelta.

Pese a la ausencia de Mendy, el City supo proteger la banda izquierda alternando ahí a Fabian Delph, al ucraniano Oleksandr Zinchenko y a Danilo. El equipo no disfrutaba de la proyección ofensiva que podía tener por esa banda si estuviese Mendy, pero al menos logró que esa zona no se convirtiese en una vía de agua en la embarcación que los rivales aprovechasen para obtener beneficio (otra cosa es la eliminatoria de Champions en la que Aymeric Laporte actuó de lateral izquierdo en Anfield). Con Mendy, Walker y Danilo el campeón inglés tiene laterales para rato.

A nivel colectivo, se produce una notable mejoría defensiva del City en esta Premier como consecuencia de una cadena de factores en la que participan el nuevo portero, los nuevos laterales, la amplia mejoría experimentada por los zagueros centrales y por el mayor control del juego que logra el equipo en ataque. Atacar mejor significa defender mejor para el Manchester City. Cuando el Manchester City ataca bien, los rivales tienen muchas dificultades para recuperar balones y cuando lo hacen es en posiciones muy alejadas de la portería de Ederson y desde las que resulta complicado generar contragolpes rápidos con peligro. En ese sentido, el Liverpool de Jürgen Klopp ha demostrado en sus últimos enfrentamientos (no solo en Champions, también en el 4-3 de enero en la Premier) ser el equipo inglés más adaptado por sus características para incomodar al City, exigirle mucho físicamente con una presión alta y robar el balón en zonas de peligro.

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De Bruyne, Sané y Silva han sido fundamentales en la estructura del campeón inglés / Foto: Focus Images Ltd

No es casualidad que el Manchester City esta vez sí sea el equipo menos goleado de la liga inglesa, mientras que la temporada anterior había recibido más tantos que el Tottenham, el Manchester United y el Chelsea. Esto guarda una estrecha relación con las pocas ocasiones concedidas. En la Premier 2017/18, el City ha recibido una media de 6,3 disparos por partido (frente a los 11,8 del Man United; los 10,7 del Arsenal; los 10,1 del Chelsea; los 8,9 del Tottenham o los 7,4 del Liverpool). Ataca mejor ha supuesto defender mejor por parte de este City campeón.

Pep Guardiola, reconocido mundialmente por su fútbol ofensivo, ha hecho que sus equipos sean generalmente tan dominantes en sus ligas y con tanto control del juego que el número de goles recibidos casi siempre es el más bajo del campeonato de la regularidad que disputa. En los nueve años que ha entrenado al Barcelona, al Bayern Munich y al Manchester City, su equipo siempre ha sido el menos goleado excepto en la primera Premier League que disputó y en la que los ‘skyblues’ finalizaron terceros en la tabla.

Goles encajados por el Barcelona, el Bayern y el City de Guardiola en cada liga

Liga 2008/09: 1º equipo menos goleado (35 goles en contra) = campeón

Liga 2009/10: 1º equipo menos goleado (24) = campeón

Liga 2010/11: 1º equipo menos goleado (21) = campeón

Liga 2011/12: 1º equipo menos goleado (29) = 2º clasificado

 

Bundesliga 2013/14: 1º equipo menos goleado (23) = campeón

Bundesliga 2014/15: 1º equipo menos goleado (18) = campeón

Bundesliga 2015/16: 1º equipo menos goleado (17) = campeón

 

Premier 2016/17: 4º equipo menos goleado (39) = 3º clasificado

Premier 2017/18: 1º equipo menos goleado (25) = campeón

Guardiola da con la tecla del 4-3-3

Para alcanzar el control del juego y la superioridad antes mencionada, ha sido vital para este equipo dar con la tecla en lo que al apartado táctico se refiere y en la perfecta distribución del puzzle de mediocampo hacia delante. Guardiola empezó el curso con un amago de jugar con una especie de 3-5-2 que constaba de tres centrales, que entregaba toda la banda a Walker y a Mendy, así como juntaba dos delanteros en ataque. De esa forma jugó el City tres de las cuatro primeras jornadas de la Premier. Pero a partir de septiembre ya se afianzó el clásico 4-3-3 que acompañaría al equipo durante prácticamente la totalidad del curso. Una de las diferencias sustanciales entre uno y otro esquema residía en la posibilidad de hacer cohabitar a Sergio Agüero y Gabriel Jesus en el 3-5-2, pero no tanto en un 4-3-3 en el que hay espacio para un único ‘9’. Una vez que se lesionó Mendy en el mes se septiembre, Guardiola entendió que el equipo se quedaba algo cojo ofensivamente por esa banda izquierda al no gozar de la profundidad del galo. Para compensarlo necesitaba jugar con dos extremos abiertos -habitualmente Leroy Sané en la izquierda y Raheem Sterling en la derecha-. Ante la necesidad de abrir un extremo en cada costado, las opciones de hacer convivir al ‘9’ argentino y al ‘9’ brasileño en la misma alineación se reducían sensiblemente.

El City ha sido reconocible durante muchos meses gracias a ese 4-3-3 en el que los roles de cada uno estaban perfectamente definidos. El rendimiento colectivo alcanzó picos muy altos de juego en la victoria en Goodison Park, en el triunfo ante el Tottenham en el Etihad, en sus duelos frente al Arsenal o en la visita a Stamford Bridge. “Creo que Fernandinho ahora mismo es uno de los tres mejores mediocentros defensivos en el mundo”, advirtió Pep Guardiola en otoño. El brasileño ha sido el elemento corrector por detrás de las cinco piezas de corte ofensivo: Kevin de Bruyne y David Silva como interiores; Sterling y Sané en los extremos; y el ‘Kun’ o Gabriel Jesus en punta.

Kevin De Bruyne of Manchester City at the end of the Carabao Cup Final match at Wembley Stadium, London Picture by Simon Dael/Focus Images Ltd 07866 555979 25/02/2018
El City ha conquistado la copa de la liga y la Premier esta temporada / Foto: Focus Images Ltd

Nivel excelso de De Bruyne, Silva, Sané y cía

Si hay que destacar un futbolista por encima del resto en este Manchester City campeón, ese es Kevin de Bruyne. Y si hay que destacar a los dos futbolistas con mayor cuota de responsabilidad en el juego y en el brillo del City esos son De Bruyne y David Silva. Durante gran parte de sus carreras profesionales, tanto el belga como el español habían actuado en zonas del campo más adelantadas. Lo habitual para De Bruyne y para Silva era jugar como mediapunta o como falso extremo en un esquema con un doble pivote por detrás o incluso con tres centrocampistas centrales por detrás. El City ha arrasado en la liga inglesa jugando con dos mediapuntas en las posiciones de interior, muy cerca del mediocentro del equipo. El canario David Silva pasará a la historia como uno de los mejores jugadores de la historia del club y uno de los más influyentes. En su octava temporada en Inglaterra, complicado para él en el plano personal y familiar, su nivel ha vuelto a ser altísimo como interior izquierdo del equipo, entrando más que nunca en contacto con el balón y surtiendo de pases a los atacantes. La influencia de De Bruyne ha sido mayor si cabe. Guardiola tiene una joya en su plantilla con el belga. Un jugador completísimo, capaz en el mismo partido de hacer muchísimo daño por la banda derecha, de bajar a recibir el balón constantemente a posiciones muy retrasadas, de dar el último pase cerca del área o de desequilibrar partidos grandes (contra el Chelsea, el Arsenal o el Tottenham, sin ir más lejos) con disparos desde media distancia (tanto con la pierna derecha como con la izquierda).

Con De Bruyne y Silva a este nivel, es más sencillo que el engranaje colectivo funcione como un reloj. Y así ha sido. Si hablábamos anteriormente de la mejoría defensiva del City como una de las grandes razones por las que ha pasado de acabar a 15 puntos del Chelsea a ser campeón de forma magistral, el dominio del área contraria es el otro ingrediente de este título. En el primer año de Guardiola en Inglaterra no fueron pocos los partidos en los que la posesión fue muy elevada, el City disponía de bastantes más ocasiones que el rival pero al final era incapaz de sumar los tres puntos (unas veces por culpa de errores cometidos atrás, otras veces por falta de puntería y en ocasiones por una mezcla de los dos factores).

Leroy Sané y Raheem Sterling en la Premier 2016/17: 12 goles entre ambos.

Leroy Sané y Raheem Sterling en la Premier 2017/18: 26 goles entre ambos (con cinco partidos por disputar).

Manchester City manager Josep Guardiola chats with coaching staff during the Manchester City training session at City Football Academy, Manchester Picture by Matt Wilkinson/Focus Images Ltd 07814 960751 09/04/2018
Pep Guardiola conversa con sus ayudantes en una sesión de entrenamiento en la ciudad deportiva / Foto: Focus Images Ltd

Tras la decepcionante eliminación en la Copa de Europa, la temporada del Manchester City incluye tan solo cinco encuentros más de liga hasta la conclusión. El City tiene la oportunidad de guardar en el libro histórico de la Premier marcas absolutamente sensacionales si mantiene la tensión competitiva en este último mes. Tiene a tiro el récord de puntos logrado en una Premier, de hecho puede superar los 100. Además, puede lograr el récord de victorias, el récord de goles a favor, la mayor diferencia de puntos entre un campeón y el segundo clasificado, etc. Cuando todo acabe el próximo 13 de mayo, se podrán reunir los responsables del club para evaluar dos asuntos.

Primero, cómo hacer para prolongar este dominio en la Premier. Debido a la superioridad expuesta durante la liga, la edad de la mayoría de la plantilla, la presencia de Pep Guardiola en el banquillo y los recursos económicos de los que se dispone en el Etihad, el club tiene la opción de crear una dinastía que gobierne el fútbol inglés los próximos años a base de títulos de Premier. La ambición del City debe pasar por ahí y, por supuesto, por la segunda parte del análisis que se debe hacer esta primavera en Manchester: qué hacer para que el equipo sea más competitivo el próximo año en Europa y luche por fin por ganar una Champions League.

Me llama la atención la relación entre la Champions League y los mejores equipos de la historia de la Premier. En la era Premier (desde 1992), considero que ha habido cuatro equipos estelares en la liga inglesa: el Manchester United de Sir Alex Ferguson (en varias de sus versiones), el Arsenal de los Invencibles, el Chelsea de la primera etapa de Mou y este Manchester City de Guardiola. Equipos que, de uno u otro modo, ganaron el campeonato inglés de forma espectacular, cada uno con su estilo y sus características. Sin embargo, el Arsenal de Wenger que jugaba el mejor fútbol del continente en 2004 se quedó sin la opción de pelear por la Champions al caer en cuartos de final frente al Chelsea de Claudio Ranieri por culpa de un gol del lateral izquierdo Wayne Bridge a tres minutos del final. Inmediatamente después aparece un potentísimo Chelsea de Mou, un equipo contundente y sólido defensivamente como pocos ha habido en este siglo: hizo suya la Premier durante dos temporadas pero en Europa se cruzó un año con la primera gran noche europea de Leo Messi y otro año con un gol fantasma de Luis García. Tampoco hubo gloria europea para ese equipo -curiosamente sí la encontró bastantes años después de la mano de Roberto Di Matteo cuando ya tenía una plantilla decadente-. Y es que en la Champions se penaliza sobremanera tener una o dos noches malas, por lo que los ingredientes que se necesitan para triunfar ahí son distintos a los del campeonato de la regularidad.

De momento, el Manchester City guarda ese paralelismo con los fantásticos equipos de los que formaban parte en la década pasada Thierry Henry, Patrick Vieira, Robert Pires, Frank Lampard, Didier Drogba, John Terry, Ricardo Carvalho y cía: aplastantes en Inglaterra pero sin ese éxito en competiciones internacionales.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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5 comments

Pensando en lo último que mencionas respecto a equipos Premier y la Champions, un par de asteriscos Sergio. Ese Chelsea jugó semis de Champions, final ante los red devils (resbalón de Terry incluido) y consagración ante el Bayern. El Arsenal jugó final ante el FCB y estuvo cerca de ganarla, además de unas semis posteriores. En cuanto al City, es difícil asegurar que antes tuviera tanto equipo como para pelear por casa Champions. Es decir: ni arquero top, ni centrales top, en el medio Yaya y Silva y arriba un Agüero para mi bastante irregular (pecado capital en Champions). Ahora con Pep como bien planteas puede pensarse en bases sólidas, pero yo quitaría de la comparación al City con los otros tres. X lo demás, excelente como siempre el artículo!

Los ingleses son un fracaso en la Champions os pongáis como os pongáis algunos. Si analizamos La relación entre dinero invertido y éxitos continentales conseguidos la verdad que salen muy mal parados. Eso sí, los fanáticos crecen como setas, el marketing para atontar a las masas lo manejan a la perfección.

El Chelsea que yo digo (el de 2004 a 2006 con Mou) en su cenit no jugó la final de la Champions (eso llegó con Avram Grant) ni la ganó (como digo en el artículo, eso fue bastante después con Di Matteo). Y el Arsenal que juega la final de la Champions en París ya había perdido a Vieira y era peor equipo que el de los Invencibles de un par de años atrás.

Es cierto. Sin embargo los puntales de ambos equipos seguían presentes (Cech, Terry, Lampard, Drogba en el Chelsea y Campbell, Pires, Ljungberg y Henry en el Arsenal). Justamente el haber consolidado un núcleo duro de la casa hizo que en el caso del Chelsea compitieran más allá de quién se sentara en el banquillo. Y en el caso del Arsenal quedó patente como el gen competitivo se fue perdiendo cuando no pudieron/supieron reemplazar a esas figuras, más allá de la continuidad de Wenger en la institución. Aquí la comparación con el United es sangrante: mientras que ambas instituciones gozaron de estabilidad en el banquillo, a los gunners los desarmaron paulatinamente mientras que el United, a excepción de Ronaldo, nunca debió desprenderse de su núcleo. Y eso, creo, es lo que a la larga hace la diferencia.

Gran análisis Sergio. Supongo que como a cualquiera que le guste el fútbol más allá de unos colores concretos, a mí también me ha encantado el fútbol del Manchester City de Guardiola este año, algunos momentos de su temporada Premier me han parecido arte más que fútbol. Dicho esto, creo que por parte de algunos medios y gran parte del público, se asocian las palabras Guardiola y éxito absoluto con demasiada facilidad. Me explico, es cierto que Guardiola es un entrenador especial, con algunas ideas ciertamente innovadoras, que hace jugar a sus equipos de una forma maravillosa, que gana títulos con frecuencia, etc. Sin embargo, cada vez estoy más convencido de que lo que hace grande a Guardiola es precisamente lo que le está impidiendo volver a levantar una Champions. Él tiene unas ideas muy claras de lo que quiere, una manera de entender el fútbol innegociable para él que el 99% de las veces le funciona, pero cuando tiene enfrente a un equipo de un nivel similar, con un entrenador que no tiene reparos en adaptarse a diferentes estilos de juego para sobrevivir, surgen los problemas para Pep. Ancelotti, Kloop, Jardim, ya son varios los que le han pintado la cara estos últimos años en eliminatorias clave y no veo que esté aprendiendo de los errores.

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