Imparable

Luis Suárez Liverpool Focus

Rodgers dijo hace unos días que el partido del Liverpool en White Hart Lane había sido el mejor desde que está como entrenador. Contra el Cardiff en Anfield (3-1) no fue tan bueno porque todo lo que tenían que hacer durante el encuentro lo hicieron en 45 minutos y se pasaron la otra mitad descansando. Los tres puntos, en cualquier caso, fueron para ellos de forma incontestable y ya son líderes de la Premier League.

Luis Suárez Liverpool FocusLuis Suárez marcó dos y dio otro (Foto: Focus Images Ltd)

Cuando Luis Suárez hizo el primero de la tarde (lleva 10 goles en los últimos 4 partidos y 19 en total) se celebraron dos cosas al mismo tiempo: su renovación hasta 2018, que por mucho que sea una renovación, en verano puede pasar de todo y no significa gran cosa salvo cobrar 200.000 libras a la semana, y el hecho de confirmar que se mantiene la racha del uruguayo. Su partido volvió a acercarse a la perfección: intensidad, combinaciones geniales en tres cuartos, apoyos en corto, robos en la presión, precisión de cara a portería y asistencias. De ello se aprovechó Sterling para hacer el segundo, casi a puerta vacía. Sterling es un futbolista al que las piernas le funcionan más rápido que la cabeza y eso fue suficiente para darle la tarde a Taylor. Después Luis Suárez hizo el tercero y ya había poco que discutir, salvo recordar a todos los que criticaban a Henderson que igual tienen que revisar sus encuentros de esta temporada. Una vez más, su aportación fue decisiva en dos de los tres goles. No hubo ningún cambio en el once titular con respecto al equipo que bailó al Tottenham el fin de semana pasado, así que Agger volvió a ser suplente y Allen y Lucas cubrieron el medio ante la ausencia de Gerrard. Moses, Luis Alberto y Aspas no jugaron ni un minuto.

El gran problema del Liverpool volvió a quedar en evidencia en el segundo tiempo: las jugadas a balón parado. La zurda de Whittingham es una maravilla y se hinchó a poner pelotas en el área, una tras otra, muchas faltas laterales, hasta que en una de esas remató Mutch recortando distancias. El Cardiff, con Mutch por delante de los dos pivotes y con Whittingham y Noone en las bandas, apenas intimidó hasta pasada una hora de partido. Se pasó varios minutos poniendo balones largos mientras los centrales del Liverpool los sacaban de cabeza. Mackay está viviendo sus últimas horas como entrenador de los galeses: el dueño Tan le avisó que si no dimitía lo iba a despedir, y como no va a dimitir está a punto de ser despedido. Su Cardiff, recién ascendido, no va del todo mal (4 puntos por encima del descenso), pero a los directivos malasios no les parece suficiente. Qué cosas pasan a veces.

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