Infortunio

Francis Coquelin of Arsenal gets treatment during the Barclays Premier League match at Stamford Bridge, London
Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117
19/09/2015

La temporada del Arsenal sufrió este fin de semana un revés de dimensiones considerables: Francis Coquelin cayó lesionado en el campo del West Bromwich y estará “al menos dos meses de baja”. A diferencia de otros contratiempos gunners en el apartado de lesiones, esta vez no influyeron la preparación, los métodos de entrenamiento o los habituales problemas musculares. Coquelin se lesionó la rodilla derecha en un lance fortuito con Claudio Yacob y esa disputa en un balón dividido obligará a estar al menos hasta finales de enero fuera de los terrenos de juego a una pieza capital en el engranaje del club londinense. Porque la plantilla del Arsenal no posee ningún otro elemento con el perfil y el nivel del galo. Sí hay futbolistas como su compatriota Mathieu Flamini o el zaguero Calum Chambers que podrían desempeñar algunas de las características que uno espera en un mediocentro con vigor físico y trabajo defensivo, pero lejos del elevado nivel ofrecido por Francis Coquelin durante este año 2015 que ha cambiado por completo su carrera.

Esta vez no se puede hablar de problemas crónicos de tobillo, como los que han impedido jugar a Jack Wilshere en el presente curso, o las recurrentes dolencias musculares que últimamente han padecido futbolistas como Walcott, Ramsey, Oxlade, Arteta y Bellerín. En esos casos, los métodos del Arsenal y su preparación son analizados y cuestionados desde el exterior.

Sin embargo, lo ocurrido con Coquelin guarda una mayor relación con la mala fortuna. La RAE define “infortunio” como “suerte desdichada o fortuna adversa”. Seguramente sea esa una frase que se ajusta bien al peaje pagado por el Arsenal en su visita a The Hawthorns.

Esta vez la única crítica posible se puede dirigir a una planificación que ya permitía atisbar e intuir el pasado verano que el Arsenal, por el rendimiento y la edad de los recambios (Flamini y Arteta), dependía en exceso de la salud de Francis Coquelin. Un resfriado del mediocentro francés era sinónimo de problemas de primer orden para un conjunto que debe aprender a afrontar la vida de un nuevo modo durante los siguientes dos meses (como mínimo).

Rivales del Arsenal en la Premier durante estos dos meses: Norwich, Sunderland, Aston Villa, Manchester City, Southampton, Bournemouth, Newcastle, Liverpool y Stoke.

Cuando los mediapuntas, extremos o delanteros pierdan el balón en campo contrario, ya no estará Coquelin para frenar los contragolpes del rival y salir al cruce. Cuando los centrocampistas como Özil o Cazorla -que tanto valoran y necesitan las acciones de Francis- echen la vista hacia atrás, ya no verán a su guardián.

Un guardián que ha completado un último año digno de película. Hace exactamente 365 días se encontraba cedido en el Charlton Athletic y ahora su baja es una de las más difíciles de reemplazar en el Arsenal. Nadie le ha regalado nada a Coquelin y la consideración que actualmente se tiene de él es consecuencia de su trabajo y de sus aptitudes.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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2 comments

Buenas Sergio, espero me respondas, quiero saber el once ideal de la actualidad de uno de los periodistas que mas sabe de fútbol a mi criterio. Cual es tu once ideal? con la formación que tu quieras. Saludos, espero tu respuesta y desde ya, gracias por responder. Sigue así.

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