Así trabaja un analista de fútbol profesional

Joaquín Brighton

Faltaban apenas dos minutos para que saliesen las alineaciones y Joaquín Gómez, analista del Derby County, cogió el móvil para actualizar su cuenta de twitter. De repente apareció el once titular. Lo miró por encima y sacó la primera conclusión: “Esto me huele a dos bandas y dos delanteros”. Durante días, Joaquín había estudiado de arriba a abajo al rival de ese viernes, el Birmingham, y había detectado que su línea defensiva sufría en el marcaje al hombre: con dos jugadores de banda y dos delanteros obligaban a los cuatro defensas a tener un jugador del que ocuparse.

¿Cuántos partidos ves al día?

– Uno como mínimo. Lo que no me gusta es ver más de uno si no hay necesidad por la simple razón de que pierdes calidad: te cansas y pierdes la concentración.

¿Y en el mismo estadio?

– De media, dos a la semana.

Unos instantes más tarde apareció el once titular del Birmingham City. Sin ninguna novedad, pues la plantilla es corta. Lo leyó satisfecho y dijo: “¡Lo he clavado! Eso me da 33 puntos de golpe. Tengo una competición con mi compañero David, el otro analista, e intentamos adivinar el once titular del rival en cada partido. Acertar un jugador en su posición son 3 puntos y adivinarlo de titular pero fallar la posición, 2 puntos”. Joaquín firmó este pasado verano por el Derby County tras varios años de experiencia en el Brighton, donde primero formó parte de las categorías inferiores y, posteriormente, dio el salto al cuerpo técnico tanto de Sami Hyypia como de Oscar García en un año en el que alcanzaron los playoffs de ascenso a la Premier League. Sin embargo, su puesto actual está menos ligado a los entrenamientos y más al análisis del rival.

Explícame en qué consiste tu trabajo.

– Mi puesto concretamente se llama ‘Tactical Scout’. El departamento de análisis está centrado en el análisis táctico de nuestro equipo y del rival. Somos David y yo (apoyados por varios más) quienes nos especializamos en recoger información del rival, en saber cómo juega, cómo está en los últimos 3-5 partidos y, finalmente, se lo exponemos a nuestro entrenador, Paul Clement, de la mejor manera posible.

¿Cómo os organizáis entre los dos?

– Muy sencillo: para tener tiempo, cada jornada le toca a uno.

Entonces, para entendernos, vais por delante de vuestro calendario.

– Exactamente. Vamos con dos semanas o una semana y media de adelanto. Entiende que intentamos ver al menos dos partidos en directo del rival, por lo que son dos jornadas, aunque a veces está todo más apretado.

¿Y cuándo recibe vuestro trabajo el entrenador?

– Lo antes posible, pero sin marear a los jugadores o al cuerpo técnico con nada que no sea lo inmediato. Si se puede entregar en cuanto se acaba el último partido, perfecto. Tenemos contacto directo. Todo se está organizando de una manera muy familiar y con mucha confianza en la que hay constante información de un lado para el otro. Obviamente, el cuerpo técnico conoce la liga, pero quieren saber más información sobre cómo ese rival ha desarrollado sus dinámicas en los últimos partidos.

¿Es Paul Clement una persona tan inteligente como parece?

– Es una persona que ha tenido una experiencia inmensa con jugadores de alto nivel para lo joven que es. Estamos todos como esponjas aprendiendo de él y tratando de exprimirle sin acosar y molestar. Es un privilegio poder compartir trabajo con alguien así.

Joaquín Brighton
Joaquín (segundo por la derecha), durante su etapa en el Brighton (Foto: BBC)
Vamos a ponernos en situación. Hace semanas, según vuestra organización, viste que te tocaba analizar al Birmingham City, contra los que jugáis hoy [por el viernes 21 de agosto]. ¿Cómo y con qué empiezas a trabajar?

– El proceso empieza conociendo la plantilla, aunque ya tienes una base importante porque intentas estar siempre al día de lo que va ocurriendo. A mí lo que más me gusta antes de estudiar a un rival es tener la imagen clara en mi cabeza de lo que puede ser el once inicial y saber cuántos jugadores tienen en cada posición. A partir de ahí, empezar a recoger información del tipo: quiénes son los que más juegan, quiénes pueden cambiar el partido desde el banquillo, cuáles han sido las rotaciones recientes…

Sin haber visto ni un segundo de fútbol.

– Todo esto se hace antes de ver un partido, por supuesto, porque si te pones a ver uno y lo ves sin conocer nada más, con la cantidad de futbolistas que pasan cada año por los equipos, pierdes la esencia y la historia del encuentro. Necesitas tener un ‘research’ hecho de ese equipo con la máxima profundidad posible.

¿Y luego ya vas sacando clips de vídeo?

– Cada uno tiene su forma. A mí me gusta estructurar los vídeos de cómo juega el rival en varias partes muy concretas: ataque, defensa, transición ofensiva, transición defensiva y estrategia. Son cinco partes claras de lo que puedes llamar el estilo de juego de un equipo, es decir, dinámicas y patrones de juego que se repiten y que puedes encontrar observando a ese equipo. Entonces, una vez lo tienes dividido, sacas clips con ejemplos claros, cuanto más claro posible, de cada una de las partes.

Joaquín: “A mí me gusta estructurar los vídeos de cómo juega el rival en varias partes: ataque, defensa, transición ofensiva, transición defensiva y estrategia. Son cinco partes claras de lo que puedes llamar el estilo de juego de un equipo”.

Durante el primer tiempo, el Birmingham City provoca su primer córner a favor del partido y suben los jugadores a rematar. Joaquín se gira un poco sobre su asiento y me adelanta los acontecimientos: “Esos tres de ahí se ponen en la frontal, a la altura del segundo palo, y cuando sacan de esquina atacan el primer palo y cada uno se para en un sitio. Tres escalones distintos. Cotterill, que las pone de maravilla, tiene un golpeo plano que va subiendo poco a poco: si el primero no le da, llega el segundo; si el segundo no llega, aparece el tercero”. Efectivamente, ocurrió tal cual estaba previsto.

¿No es impresionante cuando sale como predices?

– Buah ¡eso es lo mejor! Sobre todo cuando estás en el banquillo y tú, como cuerpo técnico, puedes afectar sobre el partido y, previamente, en la semana de entrenamiento. Algo que has trabajado y luego sale es uno de los mejores sentimientos.

¿Te acuerdas de alguno de esos días?

– Me acuerdo de un par, claro que sí, pero sobre todo se te quedan los negativos. Hay jugadores que son tan buenos y equipos que son tan buenos que hacen las cosas muy bien y termina pasando lo que crees que va a pasar. Es inevitable.

Joaquín Brighton
Antes de un partido con el Brighton (Foto: BHAFC)
¿Existe el amor a primera vista cuando analizas a un futbolista rival?

– No, no, hay que tener mucho cuidado con generalizar muy pronto. Hay jugadores que dices, uf, este chico es espectacular, pero quizás ha sido un partido en el que se han dado muchas condiciones para que ese rendimiento se haya dado en ese específico momento y que puede tener que ver con su vida privada, con el rival, con el jugador que le marcaba… Hay que tener cuidado con esto. Hay que ver cómo rinde el jugador en un periodo largo de tiempo para poder tenerlo más controlado.

A ti te encantaba Adam Clayton.

– ¡Ya ves! Adam Clayton, en una temporada cuando estaba en el Huddersfield, era impresionante por el desparpajo que tenía al sacar el balón y no tener miedo. Era el tipo de jugador que jugaba porque le gustaba, no tenía ninguna clase de presión en un equipo en el que tampoco la había, ni por subir ni por descender. Lo hizo de maravilla.

Venga, dime alguno más.

– ¿Más? Lewis Grabban. Tuvo una temporada buenísima en el Bournemouth antes de que ascendieran. Había partidos donde salía de mediapunta, otros en la derecha, otros en la izquierda… Jugaba muy bien. Otro, Danny Ings en el Burnley. Era un peligro constante. En cualquier balón al contraataque o en cualquier pérdida sabías que iba a estar al borde de la línea para amenazar la espalda.

Has visto y analizado muchísimos jugadores. ¿Cuál dirías que es el prototipo de futbolista que Inglaterra produce con más facilidad?

– Sobre todo dos. El número nueve, nueve, nueve, que a lo mejor en otros países no se ve tanto. Aquí lo tienen muchos equipos. Un nueve referencia. Nosotros tenemos a Chris Martin, pero es una versión muy buena porque sabe hacer mucho más que eso. Me refiero a un futbolista como por ejemplo Bobby Zamora, o el mismo Clayton Donaldson, del Birmingham. Es un jugador que cada vez que va un balón largo sabes que va a estar siempre muy cerca de tocarlo. Y hay otro: el mediocentro pesado. El mediocentro que no te deja en paz nunca, el que rompe el juego muchísimas veces, que da el balón fácil y que tiene mucha capacidad de anticipar y presionar.

Joaquín: “Inglaterra sobre todo produce dos tipos de futbolistas: el nueve puro y el mediocentro con capacidad de anticipar y presionar”.

Hablando de centrocampistas, se nota mucho el nivel de estos cuando se juega por Europa. Se habla de la ausencia de nivel táctico en Inglaterra.

– Hay un peso mayor del juego directo, es obvio, aunque esté cambiando y haya ejemplos en todas las divisiones, sobre todo en la Premier League, cada vez menos inglesa. Pero es cierto que hay una gran parte de equipos donde el juego directo y la segunda jugada es primordial, por eso necesitan jugadores como los que te digo.

En vuestra liga se elogió mucho a Karanka precisamente por mejorar eso.

– El Middlesbrough, desde que Karanka los entrena, me parece que ha sido uno de los cambios más espectaculares en cuanto a la dinámica del equipo. Por todo. Era un equipo que concedía goles, que tenía problemas en el balón parado, y el año pasado fueron los que menos goles recibieron. Me gustan los entrenadores capaces de cambiar esas dinámicas. Fue una gran sorpresa que no ascendiesen.

Foto de portada: BHAFC

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