Klopp no hace milagros inmediatos

New Liverpool manager Jurgen Klopp during a press conference at Anfield stadium, Liverpool
Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959
09/10/2015

Jürgen Klopp tardó más de dos años en convertir a su Borussia Dortmund en un aspirante real a los títulos. Conviene recordarlo para que su empate a cero en White Hart Lane en su debut como técnico del Liverpool no rebaje de repente la euforia que había generado su nombramiento. Ni el marcador ni el juego fueron como para lanzarse al Mersey y celebrarlos con excitación. Tuvo su equipo momentos en los que se le adivinó lo que quiere, y otros en los que evidenció que está lejos de poseer el nivel mínimo exigible para que esa idea se pueda desarrollar a la perfección. La larga lista de ausencias tampoco ayudó, con Daniel Sturridge quedándose fuera incluso de la convocatoria a última hora. El preparador alemán dibujó un 4-2-3-1 muy similar al que utilizó durante casi toda su trayectoria en Dortmund, estableciendo bastantes paralelismos a la hora de elegir los jugadores para cada posición en función de su perfil (Lallana-Kagawa; Milner-Kuba; Coutinho-Reus). Al igual que ocurría en Renania del Norte-Westfallia, el teórico centrocampista de banda derecha se convertía a menudo en una tercera pieza por dentro, y el más vertical y talentoso de los medias puntas parecía más un segundo delantero que un extremo. De ahí que en muchos momentos se pudiera hablar de un 4-3-2-1, un recurso que Klopp también usó en Alemania especialmente en partidos en los que se enfrentaba a equipos con una gran capacidad para generar fútbol mediante la asociación de pases interiores (y a priori éste era el caso del Tottenham, con Alli y Dembelé por detrás de Erikssen).

TOTTENHAM 0-0 LIVERPOOL: PLANTEAMIENTOS INICIALES

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Salió el Liverpool al Lane siendo fiel a lo que Klopp había prometido: fue a conquistar cada balón, con una agresividad llamativa. Recibió elogios durante los primeros veinte minutos porque consiguió que la pelota estuviera casi siempre en el campo contrario, aunque su generación ofensiva no alcanzó en ningún caso cotas notables. Rozó el gol en un remate de Origi en un córner, pero poco a poco esa intensidad se fue apagando y con el cansancio se debilitó su dominio. No sólo dejó de presionar al mismo nivel: empezó a cometer errores en pérdidas de balón muy inocentes y acabó pidiendo a gritos desesperados el tiempo de descanso. Simon Mignolet, con dos grandes intervenciones ante Clinton Njie (que sustituyó muy pronto a Chadli, lesionado) y Harry Kane, consiguió que el Tottenham no se marchara al intermedio ganando. Los de Mauricio Pochettino estaban siendo muy superiores cuando se llegó a la pausa, y aunque tras la reanudación todo se volvió a igualar, se marcharon a casa pensando en que si alguien debió ganar fueron ellos. El cancerbero belga sacó otra gran mano para frustrar otra vez un disparo de Kane, y el partido fue avanzando con las casas de apuestas pagando cada vez menos el 0-0 como resultado exacto. Klopp no hizo el primer cambio hasta el 81′ (Allen por Lallana; luego, en el 87′, Ibe por Coutinho). Quizá porque mediado el segundo tiempo tuvo otro buen periodo en el que vivió más en territorio rival, pero seguramente también porque no tenía demasiadas opciones en un banquillo muy castigado por las ausencias.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

No olvidemos, por ejemplo, que el primer partido del Cholo Simeone con el Atlético fue un 0-0 contra un Málaga de similar nivel a este Tottenham. Un partido donde se pudo intuir qué quería Diego Pablo pero que a la vez fue de todo menos redondo y sencillo. Hemos visto muchas veces lo de a entrenador nuevo, victoria asegurada y que después dure dos meses en el cargo. Creo que el año que viene será el indicado para medir a Klopp y su Liverpool.

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