La sabiduría de Sam

FIL NORWICH SUNDERLAND 018

Sam Allardyce no es un técnico glamuroso. No es un técnico popular, pero no cabe duda de que es un técnico efectivo. Es un maestro en la lucha para evitar descensos de la Premier y, en el choque clave del Sunderland contra el Norwich City, su lectura desde el banquillo revirtió en una victoria de valor incalculable. El 3-0 de su equipo dio oxigeno a las posibilidades de permanecer un año más en la máxima categoría máxima del futbol inglés y deja a Alex Neil, un entrenador sin la experiencia de su homólogo, en una situación comprometida.

Mientras el Norwich arrancó el partido con ritmo y ambición, el Sunderland priorizó no encajar a buscar la portería contraria. DeAndre Yedlin y Patrick van Aanholt se contuvieron en ataque y frustraron tanto a Matt Jarvis como a Robbie Brady. Lamine Koné y Younès Kaboul anularon a Dieumerci Mbokani y, en el pivote, Jan Kirchhoff protegió a la zaga. Poniendo un énfasis casi total en la defensa, el plan de Sam en territorio enemigo fue claro: aprovechar el oportunismo goleador de Jermaine Defoe. Con los dos laterales, Andre Wisdom y Martin Olsson, incorporados al ataque, el Norwich recibió su primer aviso del peligro. Koné lanzó un pase profundo hacia el delantero ingles y aunque el portero rival, John Ruddy consiguió evitar que la pelota llegase a su destino, el simple hecho de que Defoe encarase a los dos centrales conllevó problemas para los locales.

Sam Allardyce (Foto: Focus Images Ltd)
Sam Allardyce. (Foto: Focus Images Ltd)

Aun así, no fue Defoe el protagonista cuando el Sunderland finalmente perforó la portería del Norwich cuatro minutos antes del intervalo. El arbitro decretó la pena máxima después de una falta de Wisdom sobre Fabio Borini. Desde los once metros, Borini condujo el balón a la esquina de la red, dejando a John Ruddy sin posibilidad de pararlo y a su equipo con una ventaja importantísima.

Antes de la reanudación, Allardyce tomó otra decisión prudente: reemplazó a Wahbi Khazri, que recibió una tarjeta amarilla en la primera parte, por Duncan Watmore. La sustitución no solo disminuyó la posibilidad de acabar con diez jugadores en un partido clave, sino también dio entrada a un futbolista adecuado para la situación por la que transcurría el partido. Watmore causó estragos a la contra y los visitantes pronto lograron aumentar su ventaja. El segundo gol tardó solo ocho minutos en llegar. Kirchhoff recuperó la posesión y encontró a Borini en la banda derecha. El goleador de los black cats centró con precisión y Defoe definió como solo él sabe hacer.

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Jermain Defoe celebra uno de los goles en Norwich. (Foto: Focus Images Ltd)

En los minutos restantes, el Norwich hizo todo el posible por darle la vuelta al partido. Neil dio entrada a Nathan Redmond y Wes Hoolahan y la afición local reclamó una sucesión de penaltis. Lee Cattermole, un jugador más que apto para este tipo de contextos, destacó en los de Allardyce. Y con el Norwich pensando únicamente en marcar un gol para apurar todas sus esperanzas, Watmore aprovechó los huecos defensivos para anotar el tercero gol de su equipo después de recibir un buen pase de Sebastian Larsson, otro de los suplentes de Allardyce. El Sunderland tenia la calidad de que el Norwich careció en los momentos importantes

Los visitantes regresaron al nordeste de Inglaterra con la esperanza de supervivencia renovada. Ahora solo les separa un punto de la decimoséptima posición. 

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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