Las lesiones no frenaron al Bournemouth

FIL BOURNEMOUTH STOKE 027-2

Tienen 126 años de historia y están saboreando ahora sus primeros partidos en la máxima categoría del fútbol inglés, con sus derrotas duras (1-5 ante el Tottenham), sus empates agónicos en el minuto 96 (3-3 contra el Everton) o sus triunfos ante gigantes como el Chelsea (a domicilio) o el Manchester United. El Bournemouth no quiere que este paso por la Premier League se quede en algo efímero, pese a que los inicios fueron complicados y con unos obstáculos que auguraban pocas posibilidades a un equipo que iniciaba la liga inglesa, a priori, con una de las tres plantillas más limitadas del campeonato. Por si fuese poco, posiblemente sus tres mejores futbolistas cayeron lesionados de gravedad en las primeras fechas del curso.

Graves lesiones de rodilla de Mings, Gradel y Wilson

El marfileño Max Gradel y el joven zaguero inglés Tyrone Mings se rompieron el ligamento cruzado de la rodilla en la cuarta jornada de la Premier frente al Leicester. En la séptima jornada, el delantero Callum Wilson, autor de cinco goles en seis partidos, se sumó a la nómina de bajas de larga duración también por culpa de una lesión de rodilla. Desde entonces, el Bournemouth sobrevive sin su goleador (Wilson), sin el prometedor defensa por el que abonaron alrededor de 11 millones de euros en verano al Ipswich Town (Mings) y sin el experimentado extremo africano Gradel (10 M € recibió el Saint-Étienne).

“Cruel mala suerte”, dijo Eddie Howe. “Callum Wilson era muy importante para nuestra manera de jugar, con y sin balón. Así que no solo tienes que cambiar un aspecto del juego, sino que son dos. Y son las cosas que importan en el fútbol: cuando tú tienes la pelota y cuando tú no la tienes, así que nosotros prácticamente tuvimos que volver a empezar“, concluyó el entrenador.

Esas cifras que pudieron desembolsar los ‘cherries’ en el mercado de fichajes a su llegada a la Premier dice mucho de la realidad y de las posibilidades económicas que cualquier equipo del campeonato inglés maneja a día de hoy. Ese poder adquisitivo se traduce, si uno es capaz de acertar con sus movimientos, en buenos jugadores y un salto de calidad en la plantilla, el salto que confiaba realizar el Bournemouth con sus relucientes contrataciones veraniegas y que el Vitality Stadium apenas ha podido disfrutar. Lo fácil era pensar, y me incluyo entre quienes así lo hicieron, que este equipo tenía más papeletas que ningún otro para perder la categoría y regresar a la Championship.

Callum Wilson of Bournemouth is attended by the medical staff as he lies injured before being stretchered off the field during the Barclays Premier League match against Stoke City at the Britannia Stadium, Stoke-on-Trent. Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072 26/09/2015
Callum Wilson, autor de cinco goles en las primeras jornadas, se rompió el ligamento cruzado de la rodilla el 26 de septiembre en Stoke / Foto: Focus Images Ltd

Primeras 14 jornadas: 2 victorias; jornadas 15-16-17: 3 victorias

Hasta que llegaron a Stamford Bridge en el mes de diciembre, los ‘cherries’ únicamente habían sumado dos triunfos en catorce jornadas, ocupaban la zona de descenso y figuraban como uno de los principales candidatos a perder la categoría. De repente, el equipo fue capaz de ganar tres partidos seguidos: en el campo del Chelsea, ante el Man United y en el campo del West Bromwich. Y nueve puntos en quince días son un botín gigantesco para cualquier aspirante a la permanencia.

No obstante, la mejoría del Bournemouth tiene como punto de partida un mes de noviembre en el que cambia tácticamente, eleva sus prestaciones (merece ganar ante el Newcastle) y empieza a obtener mejores resultados (empata en Swansea y contra el Everton).

Tras perder por 1-5 frente al Tottenham, y ocupando un puesto en la zona de descenso, el técnico Eddie Howe toma varias decisiones de gran impacto en el rumbo del equipo: renuncia a jugar con dos delanteros y comienza a ubicar al capitán Francis (previamente lateral diestro) como defensa central.

Dejar de jugar con dos puntas (Glenn Murray y Joshua King empiezan a alternarse en las alineaciones, en lugar de actuar juntos) significa contar con un elemento más en el centro del campo y empezar a contar con ciertas superioridades numéricas en la medular (Dan Gosling y Harry Arter acompañan a Andrew Surman). El desplazamiento del capitán Francis al eje de la zaga hace que el Bournemouth gane consistencia defensiva a partir de ese momento, entra Adam Smith en el lateral derecho y acaba perdiendo protagonismo el veterano central francés Sylvain Distin (38 años). En los últimos dos meses, la composición del cuarteto defensivo ya no admite dudas: Adam Smith y Charlie Daniels en los laterales; Simon Francis y Steve Cook en el centro.

Pocos están gastando más en enero

Pocos clubes en el mundo están invirtiendo tanto dinero en este mercado invernal de fichajes como el Bournemouth, aventajan en cuatro puntos al equipo que marca la zona de descenso (Newcastle) en la Premier y ahora necesitan que los nuevos se adapten al contexto creado durante estos meses en el Vitality Stadium.

Este artículo es el primero de una serie de textos sobre el Bournemouth que se publicarán en MarcadorInt.com durante los próximos días

AFC Bournemouth manager Eddie Howe reacts at the final whistle during the Barclays Premier League match at Stamford Bridge, London Picture by Jack Megaw/Focus Images Ltd +44 7481 764811 05/12/2015
El Bournemouth venció el pasado 5 de diciembre en Stamford Bridge / Foto: Focus Images Ltd
Foto de portada: Focus Images Ltd

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