El Leicester de siempre derrota al Manchester City de las últimas semanas

Jamie Vardy of Leicester City points to his name on his shirt after scoring during the Premier League match at the King Power Stadium, Leicester
Picture by Andy Kearns/Focus Images Ltd 0781 864 4264
27/08/2016

Con dos resultados sonrojantes como fueron la derrota en Sunderland y la goleada encajada en Porto en el cierre de la fase de grupos de la Champions League, el Leicester se había vestido de cordero. Esta temporada los de Ranieri están lejos de rendir como la temporada pasada, pero siguen siendo un equipo temible en las citas más señaladas. A principios de cada mes, los Foxes marcan con rojo las fechas que más les estimulan y no tienen ningún reparo en mostrar su mejor versión. No han olvidado las normas básicas con las que ganaron la Premier League, por mucho que los rivales los conozcan, que Kanté ahora celebre victorias en Stamford Bridge o que Kasper Schmeichel se esté recuperando de una lesión. Cuando los jugadores del Leicester afrontan un partido con la máxima concentración y motivación siguen aplicando la receta de la temporada pasada con el mismo acierto. Y este sábado quien lo sufrió en sus carnes fue el Manchester City de Pep Guardiola, que se vio desbordado por el poderosísimo arranque de los Foxes, que anotaron dos goles en los primeros cinco minutos y golpearon con el tercero en el 20′. Lo hicieron del mismo modo que siempre, porque es como saben ganar: una ruptura de Vardy al espacio, un saque de banda de Fuchs y un contragolpe acelerado por un chispazo de genialidad de Riyad Mahrez. Condimentada con una intensidad inicial bestial, un clima de gran cita generado por un público volcado y con la misma actitud con la que el equipo ha afrontado los partidos de Champions en los que tenía algo en juego, el Leicester volvió a ser el Leicester en la Premier League.

Leicester 4 (Vardy 3′, 20′, 78′, King 5′)
Manchester City 2 (Kolarov 82′, Nolito 90′)

Leicester vs Manchester City - Football tactics and formations

El Manchester City se vio desbordado desde el primer minuto, porque nada más saltar al terreno de juego encajó el primer tanto y apenas tuvo tiempo para asimilar que iba perdiendo que ya recibió el segundo. En este aspecto, es difícil concretar cuál era el planteamiento inicial de Pep Guardiola, su idea para someter al Leicester, porque cuando su equipo pudo ordenarse sobre el césped con una cadena de pases mínimamente larga el resultado lo condicionaba todo. En parte se aprovechó de ello el Leicester, con su intensa salida, pues presionó y mordió arriba a falta de que las piezas terminaran de encajar de la mejor manera. Sin los sancionados Otamendi, Fernandino y Agüero, los citizens alinearon una línea de tres defensas con Sagna y Kolarov flanqueando a Stones, mientras Zabaleta fue el hombre elegido para acompañar a Fernando en la medular. Navas y De Bruyne esperaban abiertos en banda, pero siempre muy lejos de los centrales, sin posibilidades de recibir uno de los primeros pases de los centrales y aliviarles de la presión local, mientras Gündogan y Silva se movían entre líneas, a medio camino entre el doble pivote y Kelechi Iheanacho. Al morder arriba el Leicester se encontró con la posibilidad de castigar a un adversario cuyas líneas estaban demasiado separadas -y con dos centrocampistas con dificultades para girarse-, por lo que podía cortar con relativa facilidad sus líneas de pase. Así, en cierta medida, nace el 1-0. El Leicester presiona, el Manchester City rifa la pelota en largo y el rechazo cae en la zona de Mahrez, que encuentra a Slimani en buena posición para asistir la ruptura de Vardy.

Asimismo, el estado de confianza del Manchester City no es el mismo que el del arranque de la temporada. Desde que el Celtic rompió la racha inicial de diez victorias seguidas en partidos oficiales, el Manchester City ha ganado dos partidos, ha empatado seis (contando el 3-3 en Glasgow) y ha perdido cinco. La dinámica ha cambiado por completo. Excepto en su visita al West Brom, el Manchester City ha encajado goles en contra en todos estos compromisos, en lo que supone claramente el punto débil del equipo de Guardiola. Vardy, que no marcaba con el Leicester desde el 10 de septiembre en una derrota contra el Liverpool, se pegó un festín a su costa precisamente porque al Manchester City le costó muchísimo ordenarse con la pelota. Las dificultades de la primera media hora para instalarse en campo rival -solo respiró cuando Iheanacho ganó algún duelo y pudo descargar de espaldas- convirtieron a los skyblues en un equipo demasiado largo en el que los defensores quedaban expuestos después de cada pérdida. Consciente de ello, el Leicester olió la sangre cada vez que alguien controlaba mal un balón, daba un toque de más o soltaba un pase era menos tenso de la cuenta y entonces apretaba incluso más en la presión. En cualquier caso, la situación que debían afrontar los defensas queda patente en el contragolpe del 3-0, pues el Leicester supera a todo el equipo rival con un pase largo medido que luego Mahrez prolonga con un toque de primeras que se convierte en una asistencia perfecta para Vardy. En un escenario con espacios como este, el extremo argelino firmó una de las mejores actuaciones del curso.

Riyad Mahrez volvió a conectar con Vardy. Foto: Focus Images Ltd.
Riyad Mahrez volvió a conectar con Vardy. Foto: Focus Images Ltd.

Cuando el Manchester City pudo ordenarse con balón ya perdía por 3-0. Atacó sobre todo por el flanco izquierdo, por donde se descolgó a menudo Kolarov para generar superioridades y asociarse con Silva y De Bruyne. Esa podía parecer la intención inicial de Guardiola: atacar con sus dos jugadores de mayor imaginación y un futbolista con capacidad para proyectarse el lado más débil de la zaga local, defendido por Simpson y un Mahrez que no siempre es todo lo solidario que requiere el sistema de Ranieri. También bajó a recibir algo más abajo Gündogan para ayudar a Zabaleta. Generó peligro el City, que se acercó al arco de Zieler, pero casi siempre lo hizo con envíos laterales que se toparon con la sólida defensa de los Foxes. En los momentos de mayor apuro, el Leicester también exhibió la fortaleza defensiva del curso pasado. Fue desesperante para el City, pues Huth o Morgan siempre despejaban con la cabeza ante cualquier centro lateral y todos los disparos desde la frontal eran repelidos indistintamente por alguno de los cuerpos que ocupaban el área.

Leicester vs Manchester City - Football tactics and formations

Pep Guardiola no gastó ningún cambio al descanso, pero reordenó a sus futbolistas sobre el césped. Cambió a Jesús Navas de banda, dejó a Zabaleta en el flanco derecho, retrasó a Gündogan e intentó juntar a Silva y Kevin De Bruyne por dentro, con total libertad para moverse a la zona que consideraran oportuna para generar superioridades y fomentar el diálogo con otros compañeros. Como en la recta final del primer tiempo, el Manchester City se instaló en campo contrario y minimizó los contragolpes del Leicester, que ya había hecho su trabajo y debía administrar su renta de tres goles, pero generó poco peligro real. En las mejores ocasiones, sus atacantes se mostraron imprecisos en el último gesto, fuese el pase decisivo o el remate a portería. Así pues, los citizens no castigaron los pocos resquicios abiertos en el muro local, por lo que Guardiola optó por abrir otras vías. En el minuto 58 el técnico de Santpedor dio entrada a Sterling y Yaya Touré.

Leicester vs Manchester City - Football tactics and formations

El futbolista marfileño sustituyó a Iheanacho y ocupó la misma demarcación que el delantero nigeriano, por lo que ejerció de hombre más adelantado del Manchester City para fijar a los centrales e intentar rematar alguno de los centros laterales. Sin el sancionado Agüero y sin demasiadas alternativas en esta posición ante un rival encerrado en el último tercio de campo, Guardiola optó por uno de los jugadores de físico más imponente de la plantilla skyblue. Pero la solución duró diez minutos, el tiempo que tardó en poner a Nolito como punta de lanza.

Leicester vs Manchester City - Football tactics and formations

Tampoco terminó de dar el salto cualitativo necesario el Manchester City con el ingreso de Nolito, que asimismo retrasó a Yaya Touré a la altura de Fernando, quizás para probar fortuna con el disparo lejano si se abría algún hueco en la defensa local. En cualquier caso, diez minutos después de agotar la tercera sustitución el Manchester City regaló el cuarto gol a Vardy, en el enésimo error de John Stones esta temporada. El ex del Everton soltó un mal pase hacia atrás ante la presión del Leicester y entregó el esférico a su compatriota, que definió con poco ángulo. El disparo tocó en el poste y cruzó la línea, tal y como demostró la tecnología de gol, antes de que un defensa visitante rechazara la pelota en un intento desesperado por evitar el desastre.

Con el cuarto gol acabó el partido para el Leicester, que desconectó y se convirtió en el equipo endeble que recibía al Manchester City solo un punto por encima del descenso. Los de Ranieri se durmieron y acumularon errores propiciados por su falta de concentración. Fuchs cometió una falta totalmente innecesaria en la frontal del área y Kolarov no la desaprovechó para maquillar el marcador, mientras Nolito culminó una buena jugada colectiva por la banda izquierda para anotar el 4-2, precisamente a centro del defensor serbio, ante la atenta mirada de la zaga azulona.

Kolarov marcó el 4-1 y asistió en el 4-2. Foto: Focus Images Ltd.
Kolarov marcó el 4-1 y asistió en el 4-2. Foto: Focus Images Ltd.

Si el Leicester mantiene este nivel durante los dos próximos meses, podrá afrontar el regreso de la Champions League en una situación bastante cómoda en la tabla, porque al fin y al cabo mantiene mimbres de gran calidad para seguir sumando puntos. En casa, solo el West Bromwich les ha derrotado en la Premier esta temporada, por lo que es a domicilio donde deben elevar sus prestaciones (1 punto sobre 21, aunque ya han visitado Anfield, Old Trafford y Stamford Bridge). También tiene tiempo para reconducir su situación el Manchester City, que ha perdido fuelle en las últimas semanas pero que aún no está fuera de ninguno de sus grandes objetivos. La derrota en el King Power Stadium le mostrará muchos de los detalles que puede pulir en el futuro más inmediato.

A pesar de la contundencia del golpe asestado por el Leicester, quedan muchísimos meses de competición como para sacar conclusiones precipitadas.

El Manchester City ha perdido sus dos últimos partidos de Premier League. Foto: Focus Images Ltd.
El Manchester City ha perdido sus dos últimos partidos de Premier League. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Yo creo que es importante mencionar que el Manchester City contaba con bajas muy importantes en el centro de la defensa, y es que ni Kompany ni Otamendi estaban disponibles para este choque. Y si ya tenemos en cuenta que precisamente la defensa es el punto más débil (con claridad) de los citizens, pues fueron los factores que decantaron la balanza para los foxes en los primeros veinte minutos.
Y si ya Stones me generaba dudas en el Everton y me parecía un jugador sobrevalorado, cada partido que le veo con su nuevo equipo, me reafirma más la idea. Van unas cuantas ya del inglés.

Sobre todo en el caso de Otamendi, que lo cito junto a Fernandinho y Agüero, porque lamentablemente la baja de Kompany parece ya un asunto crónico. Es cierto que Stones está expuesto, pero comete errores que no dependen del sistema, sino de su toma de decisiones o la ejecución de las mismas.

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