Leyenda con fecha de caducidad

Gerrard Liverpool - Focus

En casa, siempre hemos sido muy mitómanos. Mi hermano y yo crecimos mientras admirábamos las figuras de líderes, referentes y one-club-man de distintos clubes europeos. Cada cual los ordenaba a su modo, pero al final siempre estaban los Maldini, Gerrard, Totti, Puyol, Giggs y compañía. O Del Piero, porque yo entonces ignoraba que había jugado una docena de choques en el Padova, e Henry y Pirlo, que destilaban clase y al fin y al cabo pasaron gran parte de la década inicial de los 2000 ligados a un único equipo. En algunos casos nuestra admiración nacía más por los que leíamos que lo que veíamos. En Italia, era imprescindible el texto semanal de Historias del Calcio, cada lunes al lado de las tablas con nombres de equipos ajenos y cifras de goleadores. En Inglaterra, en cambio, era habitual el partido del domingo a las cinco de la tarde. Entre videojuegos, prensa, tardes de domingo y noches de Champions fuimos construyendo nuestra imagen de varios mitos del fútbol europeo. Entre ellos, Gerrard. Si Richard Linklater hubiese capturado los últimos 12 años de mi vida, seguro que me habría encontrado ante el televisor en varios momentos históricos del Liverpool, siempre capitaneado por Gerrard.

Gerrard Focus Liverpool

Steven Gerrard ha puesto fecha de caducidad a su etapa en el Liverpool. Foto: Focus Images Ltd.

La cumbre seguramente llegó en la histórica final de Estambul. Porque la actuación de Gerrard fue legendaria. Una de las mejores que recuerdo en una final de Champions: una unión perfecta entre entrega, actitud, fe y una exhibición de cualidades futbolísticas envidiables. Resumen de su liderazgo, llegada al área, golpeo de balón, carisma y demás virtudes que no tiene sentido recordar, por evidentes, en una leyenda viviente como él. La actuación de Estambul, no obstante, mejora con cada visionado. Además, fue decisivo al marcar el primero y provocar el penalti del empate. No era la primera vez que anotaba en una final, pues ya lo hizo ante el Alavés en 2001 y en la final de la Carling Cup de 2003. Unos meses más tarde volvería a ser clave con dos goles (el último, en el descuento, de escándalo) en la final de la FA Cup de 2006. Cuatro goles en cuatro finales distintas que ganó el Liverpool y reflejan que Steven Gerrard es un futbolista de momentos importantes.

Aunque Gerrard ha sido decisivo para lo bueno y para lo malo, pues también ha fallado en algunos momentos clave. Se marcó un gol en propia puerta en una final de Carling Cup, falló un penalti en los cuartos de final del Mundial de Alemania y, sobre todo, resbaló ante el Chelsea. Ese error, de hace tan solo unos meses, simboliza el gran vacío de la carrera de Steven Gerrard: la Premier League. La liga es el único título a nivel de clubes que se le ha resistido y ese día, ante el Chelsea y ante su afición, cometió un fallo que lo perseguirá durante toda su vida. No siempre ha estado bien acompañado en el Liverpool, pero ha formado parte de plantillas muy competitivas. Los reds han tenido oportunidades para romper su sequía liguera, fuese con Mascherano, Xabi Alonso y el mejor Torres, o con Suárez, Sturridge y Sterling rindiendo a un nivel superlativo. Pero no lo han logrado.

El otro lunar de Gerrard ha sido su carrera a nivel de selección. A lo largo de la última década, el futbolista del Liverpool no terminó de encajar bien y su compatibilidad con Frank Lampard fue un tema recurrente de debate. Pasaron los años, los seleccionadores y cambiaron varios de sus compañeros, pero Inglaterra jamás fue capaz de superar los cuartos de final de una Eurocopa o Mundial. Especialmente decepcionante resultó el Mundial de Brasil, con Inglaterra fuera después de la segunda jornada de la fase de grupos en la última gran competición de Gerrard (y Lampard) con la camiseta inglesa.

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El Mundial de Brasil, la enésima decepción de Gerrard con la selección. Foto: Focus Images Ltd.

17 años de carrera en Anfield, 10 títulos ganados, casi 700 partidos disputados y 180 goles con el Liverpool. En su momento estuvo cerca de marcharse, aunque al fin y al cabo Steven Gerrard es un icono red. Aunque su etapa en el Liverpool tiene fecha de caducidad: 30 de junio de 2015. Gerrard ha anunciado que deja Anfield a final de temporada, con 35 años, pero no que se retira del fútbol profesional, aunque ya ha asegurado que continuará su carrera lejos del Reino Unido, en algún equipo en el que no pueda enfrentarse al club de su vida, al que se incorporó con 8 años. Tras alcanzar un pico de forma notable la pasada temporada como mediocentro, este año le cuesta enlazar buenos partidos y ha alternado la mediapunta con la ubicación más retrasada del centro del campo. Su nivel ha bajado, el equipo ha empeorado y los resultados están lejos de lo esperado. Steven ha dicho basta y se alejará de la élite.

Además, en los últimos meses, Anfield se ha quedado sin los dos grandes referentes que quedaban en la institución: Carragher se retiró en 2013 y Gerrard abandonará la entidad en 2015. Lucas Leiva, fichado en 2007, es el futbolista que más años lleva en el Liverpool, mientras Skrtel (2008) y Johnson (2009) completan el podio de veteranos. Aunque Henderson, incorporado en 2011, es el segundo capitán. El vacío que dejará Steven, tanto en lo futbolístico como en lo emocional, será enorme.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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9 comments

Depende de cómo lo interpretemos. Si lo hacemos en base a “fidelidad”, es más complicado hacerlo en el Burnley, seguramente. Si lo hacemos en base a “rendimiento”, significa que ha rendido a un muy buen nivel como para mantenerse siempre en un equipo grande durante 15 años.

Grandisímo articulo, aunque no habrá artículos suficientes para describir lo que ha significado para el Liverpool. Cada día quedan menos jugadores como él, esperemos que se vaya de anfield con algún titulo

Que gran articulo. Yo tengo tambien en la cabeza, la final contra el West Ham y el zapatazo de Steven para empatar el partido.

La combinación Mascherano-Alonso (medio) + Gerrard (mediapunta) + Torres (9) era formidable, tanto por el nivel de los cuatro como por lo complementarios que eran: Mascherano recuperador, Alonso organizador, Gerrard último pase (a Torres) y llegada, Torres remate y finalización.

Y un Jaime Carragher, que sin ser el mejor de los centrales, lo era todo en la defensa del Liverpool, otro mito del Anfield más moderno.

Gran equipo.

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