El Chelsea suma en Anfield y refuerza su liderato en la Premier League

David Luiz of Chelsea during the Premier League match against Liverpool at Stamford Bridge, London
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16/09/2016

Liverpool y Chelsea no brindaron lecciones tácticas magistrales ni un fútbol apto para paladares exquisitos en un duelo clave para la temporada de ambos. Tampoco trasladaron al aficionado actuaciones individuales superlativas de los hombres de ataque de ambos equipos, ni mucho menos. Por contra, sí ofrecieron un nivel alto intensidad en cada contacto, la característica pelea constante por cada metro en este tipo de encuentros y también permitieron lucir a un futbolista potenciado por el sistema de su entrenador: el brasileño David Luiz, una de las gratas noticias del curso en Inglaterra. Encajado entre Cahill y Azpilicueta, el libre en la defensa blue mandó con autoridad durante el primer tiempo. Decidido y acertado a la hora de ir al cruce, no dio respiro a Firmino. El muro construido con esmero por Antonio Conte alrededor de su central limita el juego entre líneas de los contrarios y potencia los atributos de Luiz en la salida desde atrás. El Chelsea arma un caparazón que en determinados escenarios como Anfield prioriza el repliegue bajo, hundiendo a sus carrileros como laterales en un 5-4-1 eminentemente defensivo que a buen seguro no encandilará a los enamorados de propuestas más ambiciosas. Pero funciona.

Liverpool 1 (Wijnaldum 57′)
Chelsea 1 (David Luiz 24′)

Liverpool vs Chelsea - Football tactics and formations

El Liverpool se empachó de balón hasta el descanso sin llegar a inquietar a Courtois. El patrón se repetía: posesiones largas, insulsas, trenzadas con esmero entre Can, Henderson o Wijnaldum y los dos laterales que sin embargo parecían condenadas al fracaso por la escasa velocidad de las mismas. Sin chispa ni la aparición de Lallana o Coutinho para cambiar de marcha, los reds terminarían por desesperarse. Y este Chelsea jamás se dispara a su propio pie cuando detecta debilidad en el contrario. Sin contemplaciones, los defensas de Conte jugaron en largo buscando la arrancada de Hazard y la brega de Diego Costa frente al tándem Matip-Lovren. Tan primitivo como resultón: no descomponerse bajo ningún concepto e intentar sacar rédito de la estrategia o los errores del rival para adquirir ventaja en el marcador. Así desactivó Conte la presión alta diseñada por Klopp.

Una conducción de Hazard cortada en falta por Lallana originaría el primer tanto del partido. Un libre directo botado con maestría por David Luiz que cogió por sorpresa a todo el Liverpool, incluido Mignolet, e hizo las delicias de los visitantes. La pillería del brasileño y el desconcierto del guardameta belga se unieron para darle a Conte un aliciente demasiado goloso y a la postre envenenado: dar otro paso atrás. Kanté –soberbio otra noche más recuperando balones a destajo– y Matic ofrecieron demasiado tiempo para pensar a los medios del Liverpool y estos mezclaron el toque en corto con cambios de orientación a la espalda de Moses y Alonso. Incluso Henderson pudo soltarse más. En las botas del mediocentro inglés nacería el empate: un desplazamiento en diagonal desde el sector derecho encontró la cabeza de Milner y el cabezazo del lateral acabó llegando a Wijnaldum tras cambiar de trayectoria dentro del área. El neerlandés no perdonó.

Arropado por un colchón de puntos suficiente como para afrontar situaciones críticas con total tranquilidad, el Chelsea no se inmutó demasiado y trató de dejar correr el reloj, minando la moral de un Liverpool empeñado en conseguir la victoria ante su público. Pese al énfasis local, Diego Costa dispondría de la oportunidad más clara en la recta final al desaprovechar un penalti cometido por Matip sobre el propio delantero de Lagarto. Sin Hazard, ya sustituido, el internacional español recogió la responsabilidad de dejar vista para sentencia la Premier League el último día de enero. Su error –meritoria parada de Mignolet– permite seguir soñando a un pelotón de perseguidores resignado ante lo evidente: con 9 puntos de ventaja sobre Tottenham y Arsenal e inmerso en un calendario cómodo, con solo un partido por semana, solo el Chelsea puede perder esta liga. 

The Liverpool team arrive including players Georginio Wijnaldum and Emre Can prior to the Premier League match between Sunderland and Liverpool at the Stadium Of Light, Sunderland Picture by Christopher Booth/Focus Images Ltd 07711958291 02/01/2017
Georginio Wijnaldum y Emre Can, titulares en el Liverpool-Chelsea.
Foto: Christopher Booth/Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

¿Qué expectativas os genera este Chelsea de Conte? Tirando la cabra al monte, con el 5-2-2-1, está siendo muy sólido y constante. Yo creo que seguramente se llevarán la Premier, y ya veremos si la próxima temporada no son todavía mejores, partiendo ya de un esquema definido y sabiendo qué jugadores buscar. Me está sorprendiendo especialmente el buen resultado que da el perfil derecho del equipo: Azpilicueta central, Moses carrilero y Willian libre en tres cuartos. En el perfil izquierdo, Marcos Alonso ha llegado, ha convencido y se ha hecho fijo.
¿Creéis que pueden funcionar en Premier, con este esquema de Conte, dos carrileros con proyección y potencial como Fabinho y Ricardo Rodríguez? En mi opinión irían de perlas, y por contra, creo que medios creativos como Fábregas (en las circunstancias que está) tienen poco que hacer, y veo más adecuados para la plantilla perfiles de jugadores como por ejemplo Wanyama, Sissoko o Wijnaldum.

Sin un buen partido siguen puntuando en campos complicados. El equipo de Conte huele a campeón. Ha remontado el vuelo como el pelo de su entrenador.

El rendimiento del Chelsea contra equipos de fuera del top 6 está siendo prácticamente inmaculado: 16 victorias (y 1 empate) en 17 partidos. Las sensaciones también están siendo buenas: el Chelsea sabe cómo controlar este tipo de partidos.

Su rendimiento en partidos dentro del top 6 tampoco es malo -ni especialmente bueno- teniendo en cuenta la igualdad entre estos equipos: 3 victorias, 1 empate, 3 derrotas. Pero lo cierto es que en 2 de esas 3 victorias (City y Tottenham en la primera vuelta), el equipo se vio claramente superado en la primera parte y entró en el partido a través de una acción puntual a favor. De hecho, yo diría que de los 7 partidos solo en 1 se impuso con cierta claridad a su rival.

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