El reflejo de la Premier

General view of Anfield, Liverpool.
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28/10/2015

La Premier League no tiene dueño ni parece que vaya a tenerlo a corto plazo: ningún equipo consigue manejarse con soltura en una competición carente de un dominador claro donde los vaivenes experimentados por la clase noble de la liga incrementan la emoción y llenan de incertidumbre cada jornada. No es lo perfecto, pero sí algo muy disfrutable. Generalizando, las apuestas por un fútbol de toque no son todo lo sólidas que desearían y el rigor táctico de los Leicester o Watford se abre paso entre plantillas con más nombres que identidad definida. La realidad es la que es y ofrece la posibilidad de presenciar encuentros igualados, a menudo realmente vistosos, donde el centrocampismo y la pausa brillan por su ausencia. En Anfield, un Liverpool con más de una decena de bajas y un Arsenal sin tres de sus pilares –Alexis Sánchez, Francis Coquelin y Santi Cazorla– afianzaron esta idea: aunque no sea del gusto de los paladares más exquisitos, un intercambio de golpes bajo la lluvia de Anfield siempre tiene un punto épico que te impide mover la vista de la pantalla.

Jürgen Klopp: “El comienzo fue realmente bueno. No perfecto, pero no estuvo demasiado lejos de serlo porque sabíamos cómo juegan… y al principio fuimos mejores y jugamos un muy buen fútbol”.

New Liverpool manager Jurgen Klopp during a press conference at Anfield stadium, Liverpool Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959 09/10/2015
Jürgen Klopp. Foto de Ian Wadkins/Focus Images Ltd.

Jürgen Klopp planteó un choque a campo abierto en el que James Milner ocupó la banda izquierda y Adam Lallana hizo pareja en ataque con Roberto Firmino en un 4-4-2 clásico sin un ‘9’ al uso. El técnico alemán no contaba con muchos recursos –la titularidad de Kolo Touré es el mejor ejemplo–, por este motivo trato de maximizarlos priorizando los ataques rápidos a una propuesta mixta, con mayor rigor táctico. En origen, la decisión dio sus frutos: ante un rival algo cohibido, los reds presionaron arriba sin descanso y Firmino logró abrir la lata antes del 10′. El problema se descubrió después, cuando los locales no pudieron o no supieron bajar las pulsaciones ante un Arsenal que no logró proteger con acierto a su línea defensiva pero sí se desplegó en tres cuartos con eficacia. Sin el brillo de Mesut Özil, algo desdibujado anoche, Joel Campbell y Olivier Giroud acapararon todos los focos. El costarricense asistió a Ramsey en el tanto del empate e incomodó a Alberto Moreno con sus movimientos fuera-dentro: si permites que conduzca por su perfil bueno (izquierda) y le flotas el pase, te hace daño porque está de dulce y es “su jugada”. El Liverpool lo consistió y lo padeció.

Arsène Wenger: Elneny firmará por el Arsenal. Veremos si puede estar inscrito para el partido del domingo [frente al Stoke City].

Sin tiempo para la tregua, Firmino adelantó de nuevo a los de Klopp con un disparo extraordinario desde la frontal que se coló por la escuadra y, acto seguido, Giroud hizo el 2-2 a la salida de un córner. Simon Mignolet volvió a poner de manifiesto que no ofrece la seguridad en el juego aéreo que su equipo necesita, razón suficiente para que el Arsenal tratase de sacarle partido al balón parado: los gunners incomodaron más de lo habitual a través de acciones de estrategia. “Tenemos que trabajar mejor la estrategia defensiva”, comentó Jürgen al finalizar el choque. El problema en el Liverpool se alarga: el club no cuenta con un guardameta suplente que represente competición real para el internacional belga y esto dificulta la gestión de la portería.

Arsenal-Liverpool. Foto de Richard Calver/Focus Images Ltd.
Olivier Giroud. Foto de Richard Calver/Focus Images Ltd.

La segunda mitad nos mostró a un Arsenal más entero, que supo manejar mejor los tiempos. Y a un Olivier Giroud colosal. El francés dispuso de tres ocasiones claras a lo largo de los 90 minutos y anotó dos –poco más se le puede pedir–; pero no solo contribuyó en esa faceta: su trabajo fijando a los dos centrales del Liverpool y desahogando a sus compañeros resultó impagable. A mayores, nos dejó una maniobra extraordinaria para anotar el 2-3: un control de tacón con el que orientó el esférico hacia su pierna izquierda para posteriormente golpear el balón con clase al fondo de la red. Sus cifras no se discuten, sí su eficacia. Cuando rinde como en la noche de ayer en Anfield, se encarga de silenciar a los que a menudo lo cuestionamos.

En el tramo final, Benteke y Caulker –el central actuó como delantero– acularon a la defensa del Arsenal contra su portería y el juego directo acabó arrebatándole un punto a los de Wenger. Tras un pelotazo al corazón del área, el punta belga prolongó con la cabeza hacia el punto de penalti y allí, libre de marca, apareció Allen para hacer justicia. Atendiendo a los méritos de uno y otro, las tablas responden más a la realidad de lo visto sobre el césped. Pura Premier League.  

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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6 comments

El inicio del Arsenal del 2do tiempo en general fue muy bueno. Pero lo de Monreal es bestial, estaba arriba y abajo y cumpliendo ambas funciones. De lo mejor del Arsenal en la temporada.

Creo que Giroud es un gran delantero, y hoy en día es uno de los jugadores más infravalorados. Me recuerda mucho a Agirretxe, no sólo por las condiciones, sino también por que cada año a Giroud le quieren traer competencia, y al final el francés siempre demuestra su valía. Aunque al francés nunca le traigan competencia, cosa que si le pasa al español.

Estando muy de acuerdo con la crónica, noto en falta mención explícita a que los 3 goles del Arsenal vienen precedidos de errores puntuales defensivos del Liverpool (o así los vi yo). En el primero Sakho está desubicado y cierra mal línea de pase; en el segundo, aunque comparto tu opinión sobre Mignolet, creo que el error principal está en la ausencia de un hombre en el primer palo; y en el 2-3, sin quitarle mérito a la maniobra, pienso que Giroud no encuentra la oposición que debería teniendo en cuenta que se gira dentro del área. Que este L’pool a medio construir haya dominado por momentos a uno de los dos mayores candidatos al título, da buena idea de “la falta de nivel” y al mismo tiempo de la competitividad interna del campeonato. Como dices, pura Premier League.

Qué partidazo por favor. El Liv´pool es otro desde que llegó Jürgen, este tipo le imprime una sonrisa a todo lo que toca: el no poner excusas, el mirar hacia delante con optimismo y no lamentarse por lo que no fue y ya no es… Todo un canto al vitalismo Nietzscheano este Klopp. Expectante por ver lo que hace de este equipo la temporada que viene con tiempo para planificar un equipo a su gusto.

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