Lallana lidera la reacción red

Roberto Firmino of Liverpool scores his team's 2nd goal to make it 2-1 during the Premier League match at Anfield, Liverpool
Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420
27/12/2016

Pasada la media hora de juego, el Stoke parecía capaz de complicarle la vida al Liverpool en Anfield. Los potters se habían adelantado en el marcador gracias a un cabezazo de Jonathan Walters y estaban generando muchísimos problemas a la zaga local, inoperante ante la superioridad física de Crouch y el propio Walters en el juego directo. Los delanteros del Stoke ganaban absolutamente todos los balones largos y sembraban pánico en la defensa red, poco contundente. De hecho, la inseguridad de la línea trasera se fue contagiando a otras parcelas del equipo y el Liverpool se olvidó de jugar durante una fase importante del primer tiempo. Rifó la pelota más de la cuenta, buscó en largo a Origi y se desordenó. Entonces parecía difícil presagiar que le sobrarían los últimos 30 minutos de partido tras una portentosa reacción.

Adam Lallana asumió la responsabilidad en los momentos más delicados y el Liverpool remontó tras unos minutos críticos de zozobra sobre el césped de Anfield. Los de Klopp neutralizaron el juego directo del Stoke mediante el control de la posesión y los ataques a la parcela más débil de los hombres de Hughes, que sufrieron horrores para tapar su banda izquierda. Como Walters se juntaba con Crouch en punta, el flanco izquierdo quedaba vacío. Allen no llegaba a tapar el agujero e Imbula exhibió una actitud defensiva tremendamente pasiva, lo que permitió al Liverpol incidir en dicha parcela. El elenco local potenció la sociedad Lallana-Mané en ese perfil, donde también se asomaba Clyne con sus constantes incorporaciones al ataque libre de marca. Junto a las caídas a banda de Origi, el Liverpool acumuló efectivos en la derecha y terminó desquiciando a Pieters, Martins Indi e Imbula hasta recoger el merecido fruto del gol. Origi abrió a la banda para Mané, que asimismo encontró a Lallana, que llegaba solo al área. El control del inglés no fue bueno, pero el esférico rebotó en Johnson y le terminó cayendo al propio Lallana, que igualó la contienda y permitió al Liverpool relajarse.

Liverpool 4 (Lallana 34′, Firmino 44′, Imbula pp. 59′, Sturridge 70′)
Stoke 1 (Walters 12′)

Liverpool vs Stoke - Football tactics and formations

El gol inyectó confianza en el Liverpool, que insistió en atacar por el flanco débil del Stoke. Las apariciones de Lallana causaron estragos, pues sus movimientos resultaron indetectables para la zaga visitante. El ex del Southampton caía a la banda derecha, pisaba área, combinaba con Mané y a veces se dejaba ver por el perfil izquierdo para juntarse con Wijnaldum. Sus movimientos empujaron al Stoke hacia su área y el 2-1 terminó cayendo por su propio peso en una jugada en la que Firmino tuvo todo el tiempo del mundo para controlar el balón dentro del área y girarse para armar el disparo, que entró tras rebotar en los dos postes. Con el marcador y el viento a favor, el Liverpool se sintió particularmente cómodo para castigar a un Stoke desganado, contemplativo en defensa y menos efectivo en el juego directo. Desapareció Crouch, bajaron las prestaciones de Walters y los potters apenas se desplegaron en campo contrario.

No hay mejor manera de dibujar el segundo tiempo que describir los dos goles anotados por el Liverpool. El primero nace en una pérdida de Imbula en la medular, que origina un contragolpe en el que el propio centrocampista francés terminó introduciendo el balón en su propia portería en el intento de despejar el centro de Origi. El segundo, un regalo de Shawcross, que sirvió en bandeja el tanto a Sturridge en una cesión defectuosa hacia su portero. Era la primera intervención del delantero local después de salir desde el banquillo. Con los tres puntos cosechados ante el Stoke, el Liverpool descansa segundo, a seis puntos del Chelsea y uno por delante del Manchester City, que visitará Anfield en Nochevieja.

Liverpool. Foto: Focus Images Ltd.
El Liverpool llega a la última jornada del año como segundo. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

Estoy de acuerdo en que el Liverpool identificó bien la debilidad en la banda de Pieters, pero no diría que el desajuste llega vía Walters. Me pareció que en fase defensiva, al menos hasta el segundo gol del Liverpool, el esquema era una especie de 5-2-1-2, con Johnson junto a los centrales y Diouf retrasando un poquito la posición. De todas formas buen análisis 🙂

Creo que iba cambiando. Diouf era claramente quien bajaba en la derecha, pero en la izquierda fueron alternando. Por momentos cerraba Allen por fuera y quedaban Crouch-Walters arriba. En otros instantes incluso era Crouch quien retrocedía. Más que nada, porque mi percepción era que a menudo Diouf estaba a la misma altura que los centrocampistas y Pieters ligeramente por detrás. Por otro lado, me parecio que aunque subiese menos Johnson, recorría demasiados metros hacia delante cuando tuvo oportunidad en la 1ªP como para considerarlo un central más. Quizás sí que se podría matizar un poco el grafismo, con Johnson un poco más atrás y Pieters un pelín más adelante. Al final quedaban organizados de manera asimétrica. Aunque es lo de siempre con los esquemas, que las piezas se mueven y no siempre están del todo definidas. ^^

Sí, sí, estaba claro que era asimétrico, pq ni Diouf estaba a la misma altura que Walters ni este a la misma de Johnson. También fue extraña la gestión de los cambios, estoy seguro de que a Klopp le asustaba más mirar al banquillo rival que al campo. ^^

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