Lo del Leicester

Jamie Vardy (l) of Leicester City celebrates scoring the opening goal during the Barclays Premier League match at St. James's Park, Newcastle
Picture by Simon Moore/Focus Images Ltd 07807 671782
21/11/2015

Los fines de semana empiezan cuando alguien pregunta a qué hora juega el Leicester. Es el punto de inicio que se repite desde hace meses porque allí están unos tíos que nos hacen gozar y sufrir a partes iguales. Uno puede no saber cuándo es la boda de su prima o qué día tiene cita con el médico, pero los partidos del Leicester nos han transformado: además de fútbol, excusa fácil, son un acontecimiento que marca agenda. Modifican planes familiares. Las conversaciones le guardan su ratito y nuestros amigos hablan de lo del Leicester porque es un tema en sí mismo que ya no necesita explicación: lo del Leicester nos toca a todos; nadie es ajeno a lo del Leicester

Ocurre en cada partido de los Foxes una cosa única que jamás imaginé tratándose de ellos: percibo no estar solo. Si lo veo en silencio y hay una jugada que termina en un disparo al palo, a lo lejos escucho un grito. Se ha generado un clima de unión en el mundo donde hasta los hinchas oponentes, que ese día se enfrentan a ellos, firman perder si implica que los de Ranieri ganen la Premier League. Siempre he creído que en el deporte hay un objetivo principal que es la superación de uno mismo, pero con el Leicester se dan unas circunstancias que se intuyen históricas. Nunca antes había conocido un equipo en el que todos sus futbolistas hagan su mejor temporada profesional en el mismo año. Se puede tener un delantero que mete todo lo que toca, véase Vardy, o un jugador que destroza rivales en dos arrancadas, como Mahrez, pero si hasta un central tipo Wes Morgan no te falla en los momentos de la verdad, tampoco en los de mentira, y hasta es capaz de marcar un gol en el día más complicado, sabes que ahí está pasando algo. Y todavía hay un factor más. Ha llegado un momento en el que todos los rivales del Leicester, que recordemos que antes de este curso era el máximo favorito para perder la categoría, se adaptan para afrontar el choque contra el líder: cambian sus alineaciones, protegen sus lados débiles, planean no ser golpeados. Este domingo, el Southampton puso cinco defensas y dos laterales izquierdos, el lado de Mahrez, por si acaso, en fin, por miedo. Por lo del Leicester. “Es una temporada mágica”, apunta Ranieri, que ya no sabe cómo explicarlo.

Hay por ahí un tuit muy famoso de una mujer hincha del Leicester que hace un año le recomendó a su marido, cuando el equipo estaba en descenso, no renovar el abono en el estadio para evitar esos disgustos, como finalmente así hizo. Cada semana que ganan, se lo retuitean. Dice que no sabe si algún día se lo perdonará. Ni él ni ella.

Me dan igual las apuestas perdidas, me da igual que desciendan el año que viene, aceptaría incluso que vendan a Kanté por doscientos cincuenta millones, billete a billete, precio de mercado, si conseguimos que la Premier League 2015/16 termine hoy, a falta de seis jornadas, sin saber cómo queda la clasificación. La que posiblemente sea una de las mayores gestas de la historia del deporte -será, sin duda, la más impresionante que he visto en mi vida-, no quiero que llegue a mayo, porque eso significará que habrá terminado. Serán leyendas, habrá reportajes y datos alucinantes. Pero ahí comenzará el recuerdo. La belleza está en el trayecto, en la espera mágica que hay desde el lunes hasta el domingo de partido, en los cálculos llenos de ilusión. Nunca estaremos tan emocionados, incluso aunque se cumpla. Si hubiese nacido en Leicester el próximo mes de agosto, pagaría al hospital para que provocasen el parto y me dejasen vivir este mes y medio que falta de competición. No sé cuándo empezó de forma oficial este fenómeno llamado Leicester que quizás nunca volvamos a ver, o peor aún, a sentir, pero si sé que comenzó con Schmeichel, Simpson, Morgan, Huth, Fuchs, Mahrez, Kanté, Drinkwater, Albrighton, Okazaki y Vardy, además de la entrada de Ulloa a falta de media hora, y luego uno entre Gray o Schlupp.

Quedan seis jornadas para dejar de ser felices.

PD: Domingo 10 de abril a las 14:30 españolas contra el Sunderland.

“¿Dónde está Jonathan Dilks?”, por Axel Torres

El Leicester de todos (Foto: Focus Images Ltd)
El Leicester de todos (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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9 comments

Todas los diarios y webs de deportes hablan del Leicister. muchos tratan de explicar el por qué, sin dejarse llevar por la esencia del momento, de lo inexplicable, de ese murmullo en todas las reuniones de amigos sobre este hecho que tardaremos año en ver…
Sin lugar a dudas el mejor articulo que he leido sobre “lo del leicister”
Enhorabuena de Grado, me he emocionado leyendolo

No es sólo un texto brillante, es un sentimiento hecho artículo. Me he ido descubriendo según leía. Genial, de Grado 😉

Todos tenemos un papel que cumplir.

En cualquier caso, que yo escriba esto y que la historia me parezca fascinante, única, no significa que el equipo que ha formado el Tottenham me parezca mucho más atractivo.

Para mi, si ganan la Premier, será sin duda la mayor gesta del fútbol profesional de élite de la historia (en competiciones de liga, seguro).

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