Exhibición del Liverpool en el Etihad

Martin Skrtel of Liverpool (third left) celebrates scoring their fourth goal during the Barclays Premier League match at the Etihad Stadium, Manchester
Picture by Greg Kwasnik/Focus Images Ltd +44 7902 021456
21/11/2015

“No había visto jugar al Liverpool tan bien -o ver al Manchester City anulado de esta manera- desde hacía mucho tiempo. Coutinho, Firmino, Emre Can… Difícil elegir al hombre del partido”, escribía Daniel Taylor, periodista de The Guardian, justo después del pitido final contundente 1-4 en el Etihad Stadium. A pesar de la derrota ante el Crystal Palace en la última jornada, el primer mes de Jürgen Klopp en el banquillo se resume en dos victorias de mucho prestigio: 1-3 ante el Chelsea y 1-4 ante el Manchester City, que no hacen sino elevar la dimensión del Liverpool, que trata de escalar posiciones en la Premier League (9º) sin dejar de lado la Europa League.

Dominio total del Liverpool

Con la principal decisión de dejar a Benteke en el banquillo, Klopp alineó a sus tres futbolistas mas móviles en tres cuartos de campo: Coutinho, Firmino y Lallana. Los protagonistas eran los mismos del triunfo ante el Chelsea en Stamford Bridge, pero las funciones eran distintas. Si aquel día el equipo funcionó en un 4-2-3-1, ante el Manchester City cambió la disposición: Lallana ocupó la banda derecha y Coutinho hizo lo propio con la izquierda, buscando una presión muy alta en la salida de balón de los locales, ya que tanto Milner y Emre Can protegían sus espaldas. Así, junto con el dinamismo de Firmino buscando el descuido del centro del campo rival -Fernando y Yaya Touré-, el Liverpool consiguió una superioridad aplastante en cada robo.

Klopp: “Intenté poner a todos los futbolistas posibles que hubiesen entrenado juntos durante esta semana”.

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Alineación titular del Liverpool (Foto: sharemytactics)

El Manchester City, sin Silva pero con Agüero, había puesto una línea de tres futbolistas por detrás del argentino -Sterling por la izquierda, Navas por la derecha y De Bruyne como mediapunta-, pero sobre todo era la decisión de Pellegrini de prescindir de Fernandinho, echando a Yaya Touré hacia atrás, la que hizo tambalear al equipo. Gracias a la efervescente presión del Liverpool, los ‘reds‘ lograron recuperar la posesión en numerosas ocasiones, saliendo así con mucho peligro en transiciones rápidas.

Puro Klopp

De forma muy evidente, la primera media hora de partido (0-3) reflejó ese fútbol heavy-metal que buscaba Jürgen Klopp cuando fue presentado como entrenador del Liverpool. A la insistente presión de balón se le unió una excelsa precisión en los pases con ciertos detalles técnicos de inmensa calidad. Por ejemplo, el primer gol -de Mangala en propia puerta- llega tras una recuperación de Coutinho en plena salida del Manchester City, quitándole el balón a Sagna en la banda derecha. No fue el único, ya que el tercero, obra de Firmino, surge tras un tacón de ensueño de Emre Can, batiendo a toda la línea defensiva, con el que Coutinho asistió a Firmino a puerta vacía. El trío ofensivo, además del centro del campo, estaba cumpliendo a las mil maravillas tanto en su faceta defensiva como en la imaginativa y resolutiva.

Klopp: “Somos responsables de que nuestros aficionados no quieran perderse ni un segundo de nuestros partidos”.

Benteke entró en el segundo tiempo, pero Firmino, que actuó como delantero centro, completó su mejor actuación desde que llegó al Liverpool el pasado verano a cambio de 29 millones de libras. El brasileño sabe combinar al primer toque cayendo al centro del campo y sabe tirar un desmarque largo hacia una banda, estirando a los suyos, y para el fútbol veloz e intenso del Liverpool fue una solución magnífica, en lugar de haber puesto a Benteke fijando a los dos centrales.

Celebración del 1-4 obra de Skrtel (Foto: Focus Images Ltd)
Celebración del 1-4 obra de Skrtel (Foto: Focus Images Ltd)

Intento de reacción ‘citizen’

Pellegrini intentó reaccionar en el descanso. Si en la previa había decidido no poner a su mejor centrocampista, Fernandinho, en el descanso eligió ponerlo en lugar de Yaya Touré, inédito, dando también entrada a Delph -por Jesús Navas- y formando un rombo en el centro del campo, con Sterling y Agüero en punta. Es cierto que en los últimos 10 minutos del primer tiempo el Liverpool sufrió, pero el argentino, con un gol antes del descanso, y De Bruyne, cuya capacidad para echarse el equipo a la espalda es admirable, fueron los únicos que intentaron sostener al Manchester City.

Pellegrini: “Nunca he visto al equipo jugar tan mal como hoy, es increíble. Nos han metido 4 y pudieron meter 3 o 4 más. Fue un completo desastre”.

Mangala se metió el primer gol y falló en el segundo, y de no haber sido por Joe Hart, la cantidad de goles que pudo haber recibido el Manchester City se habría acercado a la media docena. El meta inglés, aunque de poco sirvió, mantuvo a los suyos con 0-3 y en el segundo tiempo, pero Skrtel, a la salida de un córner, se encargó de cerrar una victoria imperial del Liverpool en el Etihad.

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El cambio del Manchester City al descanso (Foto: sharemytactics)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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