El United encuentra la victoria ante un Tottenham que genera tantas dudas como él

Zlatan Ibrahimovic of Manchester United celebrates with team-mates after scoring his team's 1st goal to make it 1-0 during the Premier League match at Goodison Park, Liverpool
Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420
04/12/2016

Pese a que hasta hace dos jornadas aún no había perdido en la Premier League, el Tottenham vive una especie de decadencia repentina. Los de Pochettino, elogiadísimos la pasada temporada y etiquetados como el equipo que mejor jugaba en la máxima categoría del fútbol inglés, han ganado sólo tres de sus últimos trece partidos en todas las competiciones y han sumado diez de los últimos veinticuatro puntos en disputa en la Premier. Por primera vez desde que aterrizó en el norte de Londres, al entrenador argentino se le cuestionan con fiereza algunas decisiones -sus rotaciones en la Copa de Europa, sobre todo- y el Manchester United, que en la tabla está peor, encontró frente a los desanimados spurs un rival propicio para sumar de una vez por todas tres puntos ante un teórico candidato al título. Lo hizo en un encuentro espeso, con ambos conjuntos encontrando dificultades para circular la pelota con fluidez y con una ansiedad perceptible que les impidió mostrar la fiabilidad que se les presupone por el nivel de las plantillas. Decidió un tanto de Mkhitaryan tras una pérdida de balón de Harry Kane, que, de tan aislado que se sentía, bajó a recibir al centro del campo y entregó la pelota a Ander Herrera provocando el contragolpe del que acabaría siendo el único tanto del partido. El armenio, especialista en este tipo de transiciones y de desmarques al espacio, anotó su primer gol en la Premier y confirmó el buen tono que había mostrado en sus apariciones más recientes. Sin embargo, acabó marchándose lesionado en lo que pareció un percance serio. Fue la nota negativa en un encuentro que el United espera que sea el punto de inflexión de su temporada.

Manchester United 1 (Mkhitaryan 29′)
Tottenham 0

Manchester United vs Tottenham - Football tactics and formations

Celebraba Mourinho en la previa que por primera vez en las últimas semanas su Manchester United se enfrentaba a un adversario que le iba a disputar la posesión del balón, como dando a entender que esto podría suponer que su equipo tuviera más facilidades para generar ocasiones claras de gol -en contraposición con los repliegues intensivos a los que recientemente se ha tenido que enfrentar-. De todos modos, el problema en los red devils ha sido más de precisón y eficacia que de capacidad para fabricar oportunidades -los datos cuentan que es, de todos los favoritos, el que necesita más tiros para hacer gol, y que llega muchas más veces que otros conjuntos punteros que lo superan en anotaciones-. En realidad, este triunfo ante el Tottenham ha venido a dibujar el guión opuesto al que se estaban acostumbrando este año en Old Trafford (sacaban menos puntos de lo que merecían). Frente a los de Pochettino, lograron el pleno sin deslumbrar ni mostrar una clara superioridad.

Repitió Mourinho el equipo que había empatado en Goodison siete días antes pese a su decepcionante segunda parte que le costó dos puntos. Lo mejor de este once es el reparto de roles del centro del campo: un Carrick claramente posicional que nunca abandona la zona de protección de los defensores y que aporta una salida limpísima, un Ander Herrera que se desplaza para presionar, se acerca para recibir y tira de vez en cuando desmarques sorprendentes desde segunda línea y un Paul Pogba totalmente liberado de trabajo defensivo y que se concentra en tener peso en tres cuartos de campo.

Michael Carrick ya es un fijo en el centro del campo del Manchester United. Foto: Focus Images Ltd.
Michael Carrick ya es un fijo en el centro del campo del Manchester United. Foto: Focus Images Ltd.

En el Tottenham, los cuatro jugadores más ofensivos tenían dificultades para aparecer, y sólo el golpeo de Eriksen generaba cierto peligro. David De Gea evitó el tanto visitante en un par de buenas intervenciones a disparos lejanos y respiró aliviado cuando, mediado el segundo tiempo, Wanyama cabeceó fuera totalmente solo en una acción a balón parado que podría haber supuesto el 1-1. Mourinho, más por el recuerdo de encuentros anteriores que se le escaparon en los últimos minutos que por la amenaza real que presentaba el Tottenham, se desesperó al ver que se agregaban seis minutos e intentó protegerse introduciendo a futbolistas dominadores del juego aéreo como Bailly y Fellaini. Amarrar los tres puntos era fundamental. Lo logró. En dos jornadas le ha recortado cuatro puntos al City de Guardiola, que ocupa ahora la última plaza de acceso a la Champions. La tiene a seis. En medio, equidistante entre ambos, el Tottenham se queda ya a diez del liderato.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

Deja un comentario

*