Mi amigo del Everton

Everton Focus

Hace unos meses alguien me preguntó de buenas a primeras, en pleno día de Año Nuevo, que si iba con el Everton o con el Liverpool, que tenía dudas sobre mis gustos porque me había leído reacciones positivas sobre los dos. Le dije que era amigo de mis amigos, una respuesta clásica para salir del paso. Ha pasado ya tiempo de aquello, el suficiente para haber reflexionado mi argumento, así que procedo a explicárselo aunque quizás no lo vaya a leer.

Esa misma pregunta me la hicieron poco después, esta vez en la radio, y contesté que prefería al Liverpool. Que si jugaban entre ellos, iría con el Liverpool. Que me alegré por el 4-0 en Anfield (moderadamente, eso sí, que estaba rodeado de blues). Por distintos motivos, toda la temporada la he pasado muy vinculado al Everton: he ido a casi todos sus partidos, he disfrutado sus victorias y he pensado cada semana sobre sus alineaciones. Me ha preocupado el rendimiento de sus fichajes y he imaginado traspasos futuros. En cada vuelta de Goodison Park en coche hemos hablado sobre los partidos, sobre los cambios, sobre el calendario, sobre los goles. El Everton me ha dado lo más parecido a una familia en un año fuera de casa: personas que, muy rápido, probablemente hasta sin querer, han pasado a importarme. Todavía no me han perdonado que aquel día dijese que prefería ver ganar al Liverpool, aunque lo cierto es que hubiese firmado 36 victorias y 2 derrotas del Everton en liga.

FIL EVERTON FocusGoodison Park (Foto: Focus Images Ltd)

Otros me preguntaban que cómo podía ir con el Everton y con el Liverpool al mismo tiempo, que si no era muy incoherente, como si yo hubiese nacido y crecido a las orillas del Mersey, como si hubiese pasado tardes en The Cavern, como si mi colegio hubiese estado en Stanley Park, como si a mí de pequeño, en pleno centro de Madrid, donde he pasado toda mi vida, me enseñasen sobre una rivalidad que hay en Liverpool que te impide ser de uno si te gusta el otro. Pensé mucho sobre este tema. Quería que ganase el Liverpool desde siempre y, de repente, también quería que el Everton lo hiciese bien porque su gente me importaba.

En diciembre fuimos a Old Trafford, a la grada visitante. Un frío de morirse. Tres o cuatro capas, gorro, guantes, el kit básico. Y gol de Bryan Oviedo en el minuto 88, rozando el término del partido. Qué momento. Cuando una semana más tarde el Everton visitaba al Arsenal yo ya estaba totalmente implicado con el equipo, inmersos en la carrera por los puestos europeos, y era consciente de lo que me pasaba: me alegraba o sufría por mis amigos. Animaba al Everton porque a ellos, o más concretamente a él, le iba la vida en el club.

Me gusta el Liverpool, ya se lo dije, pero lo que no sabe mi amigo del Everton es que el de Deulofeu en el Emirates, por el minuto en que se dio, por lo que significaba en aquel momento, por la belleza del tanto, por la tensión, es el gol que más he celebrado este año.

Deulofeu Everton FocusAquel gol de Deulofeu en el Emirates (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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3 comments

A mí me pasa más o menos lo mismo, pero sin haber vivido en Inglaterra, mis dos principales equipos también son Liverpool y Everton. Aquél Liverpool campeón de la Copa de Europa, con el mejor jugador que yo haya visto en mi vida como Steven Gerrard, entrenado por Rafa Benítez, me cautivó, y me hice irremediablemente de ese equipo.

Lo del Everton es una historia más bien distinta… un buen día con 15-16 años te coges a ese equipo en el Pro Evolution Soccer y al final acabas siguiéndolo todas las jornadas, aquellos tiempos en los que Lescott parecía que iba a ser el lateral izquierdo de la selección inglesa (aunque su posición natural fuera la de central)… supongo que esa afición no tiene explicación racional más allá de esa, ¿pero quién la necesita?

Si hubiera que buscar alguna razón, probablemente diría que la presencia de Arteta, el pasado de Gravesen en el equipo y el legado de David Moyes serían las más determinantes. En cualquier caso, las aficiones son espectaculares y los equipos, en la Premier, siempre ofrecen un fútbol más vistoso que (en mi opinión) el que tenemos aquí en España. Y creo que, con eso, es suficiente para adorar la Premier y algunos de esos equipos.

Buf!! Álvaro acabas de definir todo lo que es el fútbol para quién lo aprecia. Un mundo lleno de rivales, que al final se convierten en amigos y que hacen que mejoremos y la experiencia sea más intensa.

A mi me pasó lo mismo pero al revés, siempre me ha encantado el Everton pero un buen día, un gran amigo que nunca olvidaré me descubrió la figura del jugador más comprometido y profesional que yo haga visto… Steven Gerrard; desde entonces mi amor a él y al Pool fue eterno y a primera vista.

Enorme artículo, enhorabuena Álvaro. Esperemos que llegue pronto el momento de volverte a oír en English Breakfast.

Alvaro podrias hacer un articulo (acabaria siendo de grandes dimensiones) en el que analices las temporada de los jugadores de premier de cada lunes si han decepcionado o han triunfado como Patrick Roberts, un niño. Cuales tienen una vez acabada la temporada en quedarse en nada y que justo llamaron la atencion por una buena racha y cuales aspiran el año que viene a estar ya en premier….. Seria muy interesante

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