El estilo que entusiasmaba a los hinchas del Everton ahora les desespera

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La edición digital del Daily Mail publicó –con nocturnidad, en las horas previas al partido de Newcastle– una impactante información: el Everton estaría considerando destituir a Roberto Martínez si los resultados no mejoran y se habría fijado en el ex seleccionador inglés –y actual técnico del Derby County, cuarto clasificado en la League Championship- Steve McClaren como posible sustituto. La reacción a esta noticia fue de absoluta incredulidad en el mundillo futbolístico británico. Sin embargo, el simple hecho de que esto haya llegado a ser escrito, firmado y subido a la red ya significa algo: por primera vez desde que llegó a Goodison, Martínez se encuentra en un momento complicado y se enfrenta a voces que reclaman que el equipo abandone el juego excesivamente asociativo que viene practicando desde su fichaje –y que esta temporada no le está dando buenos resultados-.

“Mientras vas ganando, puedes jugar de cualquier manera y serás aceptado”, tuiteó un fan del Everton al leer la noticia, “pero era evidente que cuando empezaran a llegar los malos resultados los tradicionalistas no aceptarían este estilo”. El mismo tuitero, anónimo pero ciertamente conocedor del entorno del club, se ha mostrado muy crítico con el entrenador de Balaguer en los últimos tiempos, pero aún así está convencido de que “el presidente seguirá confiando en Martínez hasta el día que bajemos: 100%”.

No era éste el mejor panorama posible para emprender el viaje hacia el Nordeste. Newcastle ha sido tradicionalmente una plaza de batallas tensas para Roberto, que mantiene una rivalidad con Alan Pardew que se remonta a los tiempos en los que uno dirigía al Swansea y el otro al Charlton. No era complicado imaginarse al entrenador londinense, recientemente cuestionadísimo por su propia hinchada, sonriendo al leer la noticia del Daily Mail el sábado por la noche.

Ayoze Newcastle FocusAyoze Pérez jugó otro partidazo, marcó un gran gol y aumentó la frustración de un Everton en dinámica negativa (Focus Images Ltd).

Martínez salió en Saint James’ Park con un equipo que buscaba cambiar cosas. Pero no optó precisamente por el juego directo que ahora le pide la hinchada que hace un año adoraba el estilo fluido y excitante de la pelota por el suelo. Se podría decir que radicalizó la apuesta con un 4-3-3 en el que Baines era interior y en el que eran titulares hasta cuatro jugadores campeones de la FA Cup con su Wigan en la final de Wembley ante el Manchester City: Joel Robles, Arouna Koné, Antolín Alcaraz y James McCarthy. El once era ciertamente revolucionario, ya que incluía al joven Luke Garbutt (cuya única experiencia en la Premier se limitaba a un par de minutos la temporada pasada en Southampton) y dejaba en el banquillo a futbolistas del peso de Kevin Mirallas, Romelu Lukaku y Ross Barkley. En el Newcastle, Ayoze Pérez partía desde la banda derecha e intercambiaba mucho su posición con Moussa Sissoko por detrás de Papiss Demba Cissé. Exactamente, la batalla entre dos equipos históricos y necesitados en un estadio lleno con más de 50.000 aficionados en un atardecer frío pero relativamente agradable (sin viento ni lluvia) se presentaba así:

Newcastle vs Everton - Football tactics and formations

Todo empezó bien para el Everton. McGeady filtró un pase inteligente para la subida de Coleman y éste se la puso al primer palo a Koné para que el marfileño anotara su primer gol en partido oficial con la camiseta del conjunto azul de Liverpool (ha estado lesionado más de un año). En realidad, el equipo de Martínez jugó una muy buena primera media hora y la sensación de superioridad parecía clara. Incluso su novedosa pareja de centrales (Alcaraz-Distin habían formado juntos en un único encuentro de Premier League hasta la fecha) arrancó el choque de manera bastante convincente. Pero como le viene sucediendo durante esta temporada, el Everton concede goles con demasiada facilidad y el golpe anímico que recibe al encajarlos lo deja tocado y le hace ser más impreciso con el balón. Es entonces cuando la grada se impacienta y cuando se pone nerviosa ante tanto pase atrás y tanta “búsqueda del momento”. Eto’o, que en este equipo actúa más de media punta que de killer, desesperó a los aficionados visitantes, que le pedían que fuera más directo en sus intentos de llegar a portería. También McGeady fue abucheado, especialmente después de perder la pelota en un inicio de jugada que acabó con el 2-1 de Ayoze (el canario engañó a todos los defensores y la colocó por debajo de las piernas de su marcador, dejando clavado a Joel). Era el clásico error individual que tantos puntos le está costando al equipo de Roberto. También lo fueron el 1-1 (Distin se quedó enganchado en la segunda jugada y permitió que Williamson, habilitado en la línea de fondo, pudiera devolver el balón al área para que anotara Cissé) y el 3-1 (Barkley, que había ingresado por McCarthy tras el descanso, rechazó mal un centro y dejó solo a Colback ante el portero). Mirallas, ovacionado por los seguidores toffees cuando sustituyó a McGeady, anotó el 3-2 tras un gran pase de Baines y le puso emoción a los últimos minutos. Él mismo pudo lograr el 3-3 en una falta directa que se perdió desviada por escasos centímetros. Es un momento de esos en los que los pequeños detalles siempre se decantan del lado del oponente. Pero en el que los errores propios también ayudan a que esos pequeños detalles pesen tanto.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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5 comments

Espero por el bien del fútbol español que el Everton coseche resultados satisfactorios en las próximas semanas, porque Roberto Martínez es un técnico muy interesante y tenerlo en una competición como la Premier League aporta caché a la profesión. Me sorprendió la suplencia de Ross Barkley. ¿Qué nivel está mostrando?

Para mí, el principal problema del Everton esta temporada es la baja forma en la que están algunos de los jugadores más importantes del equipo: Barkley, Lukaku, Coleman o Mirallas están jugando a un nivel que dista mucho del que mostraron la temporada pasada. Criticar ahora el estilo que les llevó el curso anterior a acabar quintos y sumar 72 puntos (no alcanzaban esa cifra desde la 86/87) me parece muy injusto. Los toffees tienen a uno de los mejores entrenadores de la Premier y se equivocarían totalmente si decidieran destituirlo. Y más si es para contratar a McClaren. Vamos, es que si esto sucede no vuelvo a ver un partido del Everton en mi vida.

La clave de este partido fue el cambio de james mccarthy, ross barkley no es un organizador. Sin el parecia una bandada de lobos que no sabian que hacer con el balon

Sí, creo que el equipo perdió bastante control cuando se fue McCarthy. Dijo Roberto tras el partido que lo cambió por precaución porque había riesgo alto de lesión muscular. Barkley, como dices, es otro perfil. El pase casi nunca es su primer pensamiento. Cuando recibe, siempre busca iniciar una conducción vertiginosa.

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