Paradigma Otamendi

Nicolás Otamendi of Manchester City runs with the ball during the Premier League match at the Etihad Stadium, Manchester

Picture by Paul Keevil/Focus Images Ltd 07825151989

14/10/2017

Pocos futbolistas del Manchester City reflejan mejor la evolución colectiva del equipo skyblue que Nicolás Otamendi. El central argentino es uno de los futbolistas que más ha progresado en los dos últimos años una vez asimilados los conceptos futbolísticos que Pep Guardiola propone a sus jugadores. Poco tiene que ver el Otamendi de mayo de 2016 con el Otamendi que comparecerá en el Mundial de Rusia de 2018. Se le piden otras cosas. Y por eso sufrió la temporada pasada, incómodo desempeñando un papel poco habitual para él, cuando se le pedía que entregara y buscara unos pases que nunca había tenido que dar. Verticales, rasos, que superan líneas y permitan establecer la posesión en campo contrario. Su transformación con el balón en los pies recuerda a la que ya se vio con Éric Abidal en Barcelona o Jerôme Boateng en Múnich.

Lee aquí los cuatro textos del especial sobre el Manchester City campeón de la Premier League 2017-18

Otamendi es uno de los símbolos del cambio del Manchester City respecto al curso pasado, que se refleja en varios aspectos. Los futbolistas skyblue entienden mucho mejor cómo quieren establecer el circuito de pases para instalarse en campo contrario. Otamendi no solo toma mejores decisiones con la pelota, sino que también goza de más líneas de pase entre las que elegir. La salida de balón es más limpia, los laterales aportan profundidad si es necesario (sobre todo Walker en la derecha) y asimismo el argentino ha perdido el pánico que sentía a la hora de defender a cincuenta metros de su área. También porque Ederson lee bien los balones a la espalda de los centrales y es rápido a la hora de salir al cruce de ese tipo de envíos, pero al mismo tiempo hay que reconocer que Otamendi ahora se siente más cómodo jugando a anticipar en campo contrario. Para lograr la estabilidad defensiva, el Manchester City parte de dos premisas. La primera, necesita que la salida sea limpia para ordenarse a través del balón y prepararse asi para la presión posterior a la pérdida. Y la segunda es precisamente este cambio de chip para dar un paso hacia delante cuando se pierde el balón y no recular antes de tiempo, para mantener el bloque siempre junto y robar arriba. Si esto no se da, el City se parte, como ocurrió en los momentos más críticos de la eliminatoria de Champions ante el Liverpool, y se convierte en un equipo fácil de perforar en la transición ataque-defensa.

Nicolás Otamendi of Manchester City celebrates scoring his teams second goal at the Premier League match at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Paul Keevil/Focus Images Ltd 07825151989 21/10/2017
Nicolás Otamendi es uno de los nombres propios de la temporada en la Premier League. Foto: Focus Images Ltd.

Esta temporada Otamendi ha filtrado más pases verticales que nunca para batir líneas de presión y conectar directamente con Kevin de Bruyne o David Silva en una posición más adelantada. Este acierto lo ha convertido en una pieza indiscutible para Pep Guardiola junto a su contundencia en defensa. Otamendi es una de las claves para que el Manchester City haya mejorado su eficacia en las dos áreas y su rapidez para corregir situaciones de riesgo y apagar fuegos lo convierte en un acompañante muy complementario con los otros tres centrales de la plantilla celeste, más allá de que lo acompañen Stones, Kompany o Laporte.

“Creo que mi juego ahora tomó más protagonismo por el tema que los centrales tienen mayor obligación de salir con la pelota y tratar de que el equipo funcione de la mejor manera. Esto nos ha enseñado Pep. Es un entrenador con el que aprendes desde el primer día, hasta estando en casa, porque te queda ya grabado cada movimiento: cómo te tienes que posicionar, cómo puedes recibir la pelota. Eso es importante para un jugador aprenderlo. (…) Creo que he mejorado en la salida de balón y encontrar obviamente los espacios a la hora de justa. Esperar hasta lo último para dar el pase. Eso creo que se entrena cada día y eso es lo que he mejorado respecto a la temporada pasada”.

Nicolás Otamendi en una entrevista con el club.

Como colofón a su temporada queda comentar su poderío en el juego aéreo. Otamendi no es un defensa particularmente alto (183 centímetros), pero sí destaca por su capacidad de salto y timing a la hora de rematar las jugadas a balón parado. Arrancó la campaña particularmente atinado en este aspecto, pues anotó cinco goles en acciones de estrategia entre septiembre y diciembre, aunque luego ya no volvió a mojar. El City necesita del atino de sus centrales para atacar bien. Y necesita atacar bien para transformarse en un bloque sólido en la faceta defensiva. Son dos aspectos que se retroalimentan. El salto de calidad de Otamendi lo atestigua.

Nicolas Otamendi of Manchester City during the Premier League match at St. James's Park, Newcastle Picture by Simon Moore/Focus Images Ltd 07807 671782 27/12/2017
Nicolás Otamendi ha mejorado mucho en la toma de decisiones con el balón. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

Deja un comentario

*