Salah y Van Dijk brillan en un partido de apoteósico desenlace

Virgil van Dijk of Liverpool celebrates with Jurgen Klopp after the 2-1 win against Everton in the FA Cup match at Anfield, Liverpool.
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05/01/2018

Ver al Liverpool defender bien parecía una quimera hace unos pocos meses, por eso sorprendió tanto lo que hizo el conjunto de Jürgen Klopp durante buena parte del encuentro de ayer ante el Tottenham. El cuadro red, tras adelantarse de forma temprana en el marcador, resistió estoicamente a un asedio ofensivo de su rival, que especialmente en la segunda parte bombardeó a centros laterales la meta de Loris Karius. Los Spurs le dieron a los centrales del Liverpool una gran cantidad de oportunidades para que cometan fallos de esos que tantas veces hemos visto en la zaga red durante esta temporada, sin embargo estos fueron resolviendo de forma impecable casi todos estos retos. Hasta que, a falta diez minutos para el final, el duelo entró en una apoteósica fase de descontrol made in Premier League en la que hubo golazos monumentales, decisiones arbitrales controvertidas y, entonces sí, errores de los zagueros del Liverpool que acabaron condenando a su equipo.

Liverpool 2 (Salah 3′, 90′)
Tottenham 2 (Wanyama 80′, Kane 90′)

Tottenham vs Liverpool - Football tactics and formations
Formaciones iniciales. Foto:sharemytactics

El primer error de la tarde lo cometería la defensa del Tottenham antes del tercer minuto de partido. El protagonista fue Davinson Sánchez, que en una misma jugada los tuvo de todos los colores, y le ofreció a Mohammed Salah una serie de facilidades que el maravilloso futbolista egipcio rara vez deja sin castigar. El central colombiano tiene unas virtudes físicas muy evidentes y útiles en la Premier League, pero ayer cometió algunos de esos flagrantes fallos conceptuales que ya le habíamos visto más de una vez con el Ajax.

Salah está desatado. Foto: Focus Images Ltd
Salah está desatado. Foto: Focus Images Ltd

El encuentro se volvía entonces enormemente dificultoso para el cuadro de Mauricio Pochettino, que tenía que levantarle un 0-1 a uno de los conjuntos más devastadores en transiciones del continente. Y el partido cogió un ritmo atronador. Ambos equipos presionaban con muchísima energía la salida de balón del rival, permitiendo muy poquita claridad de ideas en el equipo contrario. El Tottenham llevaba la voz cantante, aunque los tres diablos de Kloppo -Salah, Mané y Firmino- siempre intimidaban al contraataque. Me gustó mucho la reacción de Moussa Dembele, quien con sus conducciones logró superar el encime red y desplegar con mucha personalidad al Tottenham en campo contrario.

A medida que evolucionaba el encuentro, el Liverpool fue perdiendo protagonismo con la pelota. Los Spurs llevaban agudamente el cuero a los costados, para evitar así verse asfixiados por la presión orientada red, y entonces bombardeaban el área de Karius en busca de Harry Kane, logrando gobernar la segunda jugada con soltura. Lo hicieron muchísimas veces, tanto por el sector de Trippier como por el de Ben Davies. Y tan loables fueron las pocas pérdidas comprometidas que cometieron los Spurs pese a su alta cuota de balón como la fortaleza defensiva del Pool. Tuvo mucho impacto Virgin Van Dijk custodiando su área, en lo que suponía su primer partido ante un TOP 6 con la camiseta del conjunto red, pero hay que decir que no estuvo solo. También Lovren -pese a su fallo final- jugó uno de los mejores encuentros que le recuerdo y Loris Karius estuvo segurísimo. Vimos una versión del Liverpool muy sólida, que si sabe mantener ese nivel defensivo puede tener muchas cosas que decir en la Copa de Europa. Especialmente con Mohammed Salah a este celestial nivel.

Van Dijk tuvo impacto en el partido. Foto: Focus Images Ltd
Van Dijk tuvo impacto en el partido. Foto: Focus Images Ltd

Cuando quedaban 10 minutos para el final, un descomunal derechazo de Wanyama besó la escuadra izquierda de Karius y lo cambió todo. Klopp acababa de dar entrada a un tercer central -Matip- por Milner, aunque a decir verdad el tanto ocurrió demasiado pronto como para poder medir el efecto de la decisión. Lo cierto es que aquello obligó al Liverpool a volver a salir en busca de la victoria, una victoria que un monumental Salah parecía obsesivamente empeñado en que ocurriera. El egipcio es uno de esos pocos futbolistas que, cuando tiene el día -y este año lo está teniendo muy a menudo- es capaz de acercarte al tanto recibiendo desde cualquier parte del campo. Cada vez que cogía el balón, se sentía que en cualquier momento podía llegar el éxtasis.

Poco después de aquello, Lovren que, se repite, venía firmando un partido de muy alto nivel, cometió un calamitoso error en un despeje que dejó a Kane delante del portero. Karius, en clara inferioridad, tuvo que salir a su paso cometiendo penalti, penalti que después le detendría al propio Kane tras un disparo muy pobre del delantero inglés. Sin tiempo para coger aire, Salah firmó un 2-1 de messiánica factura, que hizo estallar a Anfield pensando que aquello suponía la victoria final. No fue así, pues en la última jugada del partido, el arbitro decretó un muy discutible penalti de Van Dijk sobre Lamela, que Kane, esta vez sí, convirtió en el definitivo 2-2.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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5 comments

por que no se dice nada de que los dos penalties no lo fueron, que mania la de esta página por tapar siempre los errores arbitrales, se puede decir, no pasa nada

Me gustó la segunda parte del Tottenham, sometio bastante al Liverpool, aun así dependieron de un golazo de Wanyama (difícilmente lo repetirá) y de dos penaltis que viene de fueras de juego y dos acciones más que discutibles…

Coincido con este comentario. El Tottenham jugó bastante bien y, pese a todo el Liverpool apenas sufrió más allá de acciones algo accidentales como el tremendo golazo de Wanyama o los penaltis (el primero es verdad que viene de un fallo garrafal de Lovren, pero el segundo me parece muy discutible). Creo que la actuación de los dos merece elogio.

Yo tengo que decir que me están sorprendiendo los comentarios y la poca “autocrítica” de los Reds (empezando por Klopp), porque en el primer penalti es Lovren con su despeje hacia atrás el que habilita a Kane (sí que es verdad que éste hace mucho porque Karius lo “derribe”) y en el segundo Virgil le pega claramente a Lamela.

Respecto al partido, considero que Klopp quitó demasiado pronto a Mané y el Liverpool a pesar de estar haciéndolo bien y sabiendo que tienes a Salah ahí arriba, se metió (o lo metió el Tottenham) demasiado atrás durante demasiado tiempo. En mi opinión un empate justo… Porque si Wanyama mete eso, por lo menos se merece un punto 😉

Kane esta en fuera de juego por mucho que Lovren la toque, y luego la caida de Kane es cuestinable… el penalti de Lamela al incio el también esta en fuera de juego, y depende la toma puede ser penalti (dificil para el colegiado). Más allá de la polemica, el Liverpool defendio bastante bien, ya que pocas ocasiones le recuerdo a los Spurs el segundo tiempo más allá del dominio…

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