Stoke

General view of the Britannia Stadium prior to the Barclays Premier League match between Stoke City and Arsenal, Stoke-on-Trent.
Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072
17/01/2016

En el Britannia los aficionados del Stoke reciben a Ramsey con un cántico desagradable. Le dicen que camina cojeando, recordándole que allí mismo Shawcross le partió la pierna en dos y le tuvo casi un año de baja. La afición del Arsenal responde que sólo el galés ya ha ganado más que todo el Stoke en su historia. Uno nota la tensión aunque no escuche nada, pues la gente se levanta de las butacas al empezar el partido y señala a Wenger: el técnico francés siempre fue muy crítico con la dureza que empleaban los potters a lo largo de estos últimos años. “Quizás cuando esos aficionados vuelvan a sus casas y lo escuchen por televisión, no estarán tan orgullosos“, dijo Wenger en referencia a las menciones a Ramsey. “Convirtieron el partido en un duelo físico”, prosiguió. La megafonía del estadio del Stoke, antes del partido, ha seleccionado dos canciones muy concretas para la previa. Primero suena Thunderstruck, de AC/DC, y después lo hace Lose Yourself, de Eminem. Si uno conoce las canciones, sabe de qué va la historia antes de que empiece el choque. Para la visita del Arsenal, además, a mediados de enero, la nieve ha hecho acto de presencia tras una de las noches más frías del año y ha cubierto los alrededores del Britannia de un blanco virgen, que es el modo en que llegan todos los rivales pero no como se van. Ir a Stoke se ha convertido con el paso de los años, pero sobre todo con el paso de las derrotas visitantes, en una misión que requiere máxima atención: “Es un resultado positivo”, argumentó después del 0-0 Arsene Wenger, el entrenador del líder y de uno de los máximos favoritos al título de la Premier League en esta temporada 2015-16. Los dos protagonistas del empate sin goles fueron los porteros. Por un lado, el del futuro de Inglaterra, también presente, Jack Butland, que en su estreno en la primera plantilla ya manda, ordena y para, para mucho, como un elegido. Por el otro, el mejor guardameta de la última década en la competición, Petr Cech, una de las gangas del verano, que sale a por balones colgados como quien recoge caramelos de una cabalgata a la que, eso sí, no asistieron Debuchy, Coquelin, Cazorla, Wilshere, Alexis, Welbeck, Rosicky y, a última hora, Özil, la llave maestra de los tres puntos.

En Stoke no se gana fácil y por eso no se gana demasiado. El Chelsea cayó por 1-0, posteriormente fue eliminado también allí en la Capital One Cup y tanto el Manchester City como el United perdieron por 2-0 en liga. No es que el Britannia sea un fortín para todos los equipos que lo visitan, sino que se viste de gala cuando llegan los favoritos. El de los potters es un campo para líderes, una prueba de nivel, vanidoso al fin y al cabo, porque el Stoke es capaz de perder en casa contra el West Brom y luego desmontar a los mejores sin oposición. Uno se da cuenta de lo valioso que es un punto en el Britannia cuando el resto de rivales ya se fueron sin sumar.

Arsene Wenger (Foto: Focus Images Ltd)
Arsene Wenger (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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