Bosque de Sherwood

Aston Villa manager Tim Sherwood before the Barclays Premier League match at Villa Park, Birmingham
Picture by Tom Smith/Focus Images Ltd 07545141164
07/04/2015

El conjunto de hectáreas de zona boscosa que antaño formaban un patrimonio único en Sherwood y sirvieron de apoyo a la hora de glosar la leyenda de Robin Hood disminuyen año a año sin remedio. El ecosistema sigue siendo un punto de encuentro para turistas, continúa manteniendo la fama, pero su belleza y esplendor ha decaído poco a poco hasta convertirse en apenas una sombra del pasado. Lo mismo se podría decir del Aston Villa: tras firmar a Tim Sherwood como sustituto de Paul Lambert el pasado mes de febrero, el ex del Tottenham logró mantener la categoría de forma meritoria, pues revivir al 18º clasificado (dos victorias de 21 posibles antes de su llegada) no era una ni mucho menos una tarea sencilla. El equipo parecía sumido en una depresión permanente y la chispa de Tim caló pronto en el vestuario. A mayores, Sherwood logró meter al equipo de Birmingham en la final de la FA Cup después de derrotar al Liverpool en Wembley en el punto más alto del técnico de Borehamwood en la entidad. La contundente derrota sufrida ante el Arsenal (4-0) en el desenlace del título copero no empañó un final de curso impecable con Christian Benteke como referente.

Pero el deterioro deportivo de la institución avanza con paso firme.

Aston Villa manager Tim Sherwood issues instructions during the Capital One Cup match at Villa Park, Birmingham Picture by Andy Kearns/Focus Images Ltd 0781 864 4264 22/09/2015
Tim Sherwood dando instrucciones en un partido de la Capital One Cup.
Foto de Andy Kearns/Focus Images Ltd.

Todo ha cambiado en estos primeros tres meses de competición: el componente anímico se ha difuminado, las carencias tácticas han sido cada vez más visibles y las modificaciones de plantilla realizadas en verano no han dado los frutos esperados. Los villanos ocupan la última posición con cuatro puntos de 30 posibles. Tras ganar al Bournemouth en la apertura de la liga, el Aston Villa perdió ocho de los siguientes nueve encuentros e irremediablemente se colocó en la cola de la tabla. Pese a que Sherwood nunca se ha rendido -de hecho hace 15 días afirmó sin rubor que en cuatro semanas la afición estaría coreando su nombre de nuevo-, su situación era crítica y el vaso ha terminado desbordando. La remontada del Swansea (1-2) en Villa Park ha sido el desencadenante de una destitución esperada.

Sin Fabian Delph, Tom Cleverley y sobre todo Christian Benteke -todos ellos abandonaron la entidad durante el pasado mercado de fichajes- el cuerpo técnico no ha sabido encontrar soluciones de garantías: Ayew, Amavi, Veretout, Adama, Gestede, Sinclair, Richards, Guede o Lescott son solo algunas de las 13 incorporaciones realizadas por Hendrik Almstadt, director deportivo. Algunas han funcionado (Amavi, Ayew o Gestede) pero el colectivo no ha mostrado la solidez esperada y el calendario a afrontar en las próximas semanas -Southampton, Tottenham, Manchester City y Everton- exigía realizar un cambio en el timón si la cúpula del club se negaba a depositar su fe ciega en las capacidades de Sherwood.

A general view of Villa Park before the Barclays Premier League match at Villa Park, Birmingham Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420 23/08/2014
Villa Park.
Foto de Russell Hart/Focus Images Ltd.

En su última comparecencia ante los medios, Tim murió matando: cuestionó la calidad de sus futbolistas y afirmó que el cuerpo técnico no podía dar más, porque ya se estaba dejando la piel en sacarles el máximo jugo. “Los futbolistas pueden darnos lo que pueden darnos, no podemos convertirlos en superestrellas”. Punto y final.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

Deja un comentario

*