El City se olvida de su mala racha y ya piensa en el alirón

Gabriel Jesus of Manchester City celebrates with his team mates after scoring the second goal against Everton during the Premier League match at Goodison Park, Liverpool.
Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072
31/03/2018

Al Manchester City se le oscureció el cielo el 4 de abril en Liverpool. Comenzó entonces una semana negra para el equipo dirigido por Pep Guardiola, a escala local y europea. Aquella derrota por 3-0 en Anfield en Champions entre semana la pudieron haber enmendando ganando el derbi de Manchester el pasado sábado. De haberlo hecho, se hubiesen coronado campeones. No fue el caso: continuaron los disgustos para los citizens, que dejaron escapar una ventaja de 2-0 ante su vecino para acabar cayendo por 2-3. Tampoco se dio un día de gloria en la vuelta de los cuartos de final de Champions, pues la gesta pasó de complicada a imposible cuando el Liverpool les remontó un 1-0 en la segunda parte.

Pero qué mejor consuelo para el City tras esta semana negra que levantar la vista al cielo y ver que, en la Premier, el cielo y la luna vuelven a ser celestes. Porque vienen de unos días nefastos y porque han estado en lo más alto de la tabla durante bastante tiempo, da la impresión de que su condición de líderes indiscutibles había caído en el olvido. El City se encargó de reafirmar su poderío venciendo con convicción en Wembley al Tottenham. Si el Manchester United no gana ante el West Brom este domingo, el City será campeón. Es poco probable porque el partido se jugará en Old Trafford y el WBA es colista, pero cosas más raras se han visto en esta liga. Guardiola dice que no verá el partido porque estará jugando al golf.

Tottenham 1 (Eriksen 42′)
Manchester City 3 (Gabriel Jesus 22′, Gündogan p. 25′, Sterling 72′)

Tottenham vs City - Football tactics and formations

El City entró en el encuentro con convicción. Las dudas generadas en los anteriores partidos se evaporaron. El primer tiempo fue suyo. Los de Manchester desplegaron sobre el césped un gran fútbol que incomodó a un Tottenham muy por debajo de su nivel habitual. El cuadro local intentó contener el juego de su rival pero los citizens siempre parecían capaces de ingeniárselas para llegar al último tercio y generar peligro. Se repitieron patrones característicos del equipo de Guardiola. La salida desde atrás estaba marcada por la incorporación de Delph, que partía como lateral izquierdo, al centro del campo, donde le acompañaba Gündogan. En las bandas, Sterling y Sané pisaban la cal para abrir al equipo como las alas de un ave en posición de ataque. Con Silva y De Bruyne tomando los espacios interiores y con Gabriel Jesus como punta de lanza (Agüero era baja por lesión), el City parecía acercarse al gol a base de asociaciones. Pronto dieron el primero de varios avisos: a los tres minutos, una combinación entre Silva y Sterling acabó con un remate de volea de Sané que pegó en el poste.

La insistencia del City de Guardiola en buscar portería mediante posesiones sofisticadas hace que goles como el primero que marcaron hoy en Wembley cojan al rival y al espectador por sorpresa. Se adelantaron con un tanto de Gabriel Jesus que llegó de la forma menos pensada. En vez de dársela en corto a alguno de sus compañeros para salir tocándola desde atrás, el central Kompany puso un balón largo que superó las líneas adelantadas de un Tottenham que estaba posicionado para presionar. Gabriel Jesus, listo él, empezó a correr para recoger ese magnífico pelotazo y acabó batiendo a Hugo Lloris. Uno de los puntos a destacar de la gran actuación del City: su abanico de recursos. Dos minutos después de que le cazaran la espalda, la zaga del Tottenham volvió a verse en apuros. El City les sorprendió con una ofensiva rápida y Sterling acabó provocando un penalti. Gündogan lo transformó.

Vincent Kompany es el jugador de la plantilla actual del Manchester City que más tiempo lleva en el club. Como capitán del equipo, ya se prepara para alzar el título de la Premier League. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.
Vincent Kompany es el jugador de la plantilla actual del Manchester City que más tiempo lleva en el club. Como capitán del equipo, ya se prepara para alzar el título de la Premier League. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.

El primer gol del City fue como la alarma del despertador para el Tottenham. Antes de que los Spurs pudiesen abrir los ojos, la alarma volvió a sonar. Ya llegaban tarde. Pero se esforzaron para salvar la situación y antes del descanso no solo dejaron de estar sometidos; también lograron recortar distancias con un gol de Christian Eriksen, que recibió un pase al hueco de Moussa Dembélé. Aunque quizás había sido demasiado premio para lo que habían hecho hasta entonces, en la segunda parte siguieron creciendo hasta el punto de generar por momentos una sensación de igualdad en un partido que parecía totalmente inclinado hacia el lado visitante. La presión de los de Pochettino comenzó a ser más efectiva y sus posesiones pasaron a tener más sentido, en parte, gracias a su futbolista más determinante en el día de hoy, por su gol y por su juego: Eriksen.

La mejorada versión del Tottenham hizo que el partido ganara en ritmo y emoción. Con los Spurs a solo un gol del empate, Guardiola introdujo al central Otamendi por el extremo Sané y modificó así su esquema. Los citizens pasaron a formar con tres atrás y dos carrilleros y lograron frenar las ambiciones del Tottenham. El factor incertidumbre siguió vivo hasta que, a falta de veinte para el final, el City amplió su ventaja: Sterling estuvo atento para aprovechar un rechace en una jugada de córner. El Tottenham continúa cuarto a pesar de la derrota, aunque su perseguidor el Chelsea le ha recortado tres puntos y ahora su diferencia vuelve a ser de siete.

Foto de portada: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd

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