Un Tottenham cargado de confianza

El Tottenham se agarra a Delle Alli. Foto: Focus Images Ltd.

Excelente ha sido la actuación del Tottenham ante el West Bromwich Albion. El planteamiento defensivo del WBA de Tony Pulis no le supuso ninguna dificultad a los Spurs, que encarrilaron el partido en la primera parte y lo sentenciaron en la segunda. Desplegando un fútbol convincente de principio a fin, golearon con un hat-trick de Harry Kane y un tanto en propia puerta.

Tottenham 4 (Kane 12′, 77′, 82′, McAuley 26 p.p.)
WBA 0

Tottenham vs WBA - Football tactics and formations

El Tottenham se reafirma como serio perseguidor de su vecino londinense el Chelsea, al que ganaron en la anterior jornada de liga poniendo fin a la larga racha del equipo de Conte. Aquel triunfo les “cargó de confianza”, dijo Mauricio Pochettino en rueda de prensa. Aunque el líder todavía tiene un relativamente cómodo colchón de puntos, el Tottenham de Pochettino está dispuesto a “pelear por grandes cosas esta temporada”, como el propio técnico argentino declaró tras el partido.

Clave en el momentum del Tottenham está siendo el cambio de sistema que ha introducido el cuerpo técnico, un ligero paralelismo con lo que sucedió en el Chelsea a partir de septiembre aunque con varios matices. Lo cierto es que jugar con tres centrales no es del todo una novedad para el Tottenham, pues ya lo habían hecho antes, pero ahora parece que este sistema ha venido para quedarse. Funcionó ante el Watford (1-4), funcionó ante el Chelsea (0-2), funcionó ante el Aston Villa en la FA Cup (2-0) y ha funcionado también hoy ante el West Brom.

El nuevo de sistema que ha introducido el cuerpo técnico del Tottenham está funcionando a la perfección. Foto: Focus Images Ltd.
El nuevo de sistema que ha introducido el cuerpo técnico del Tottenham está funcionando a la perfección. Foto: Focus Images Ltd.

Dier, Alderweireld y Vertonghen conforman una sólida zaga defensiva que le da libertad a los laterales-carrileros Kyle Walker y Danny Rose. La única mala noticia para el equipo de North London en el partido ante el WBA ha sido la lesión de Vertonghen, que tiene muy mal aspecto. Pochettino dice que no tienen pensando fichar a nadie en enero a pesar de la lesión porque confía en Ben Davies y en Kevin Wimmer como sustitutos.

Walker y Rose ya eran dos piezas esenciales del Tottenham. Pocos equipos en el mundo cuentan con dos laterales que tengan tanta influencia en el juego ofensivo de su equipo. Ahora, formando los Spurs con tres centrales, el rol de Walker y Rose ha cobrado una nueva dimensión. Sin descuidar sus labores defensivas, ambos recorren la banda con la tranquilidad que les aporta el tener a tres hombres atrás cubriéndoles las espaldas -más las coberturas del doble pivote- y continúan produciendo centros determinantes. También se internan por los carriles centrales, liberando espacio en las bandas para que los centrales se abran en la salida de balón o los mediapuntas Dele Alli y Christian Eriksen caigan a banda.

Pocos equipos pueden presumir de tener dos laterales como Walker y Rose. Foto: Richard Blaxall/Focus Images Ltd.
Pocos equipos pueden presumir de tener dos laterales como Walker y Rose. Foto: Richard Blaxall/Focus Images Ltd.

Sobre Alli y Eriksen sobran las palabras: cuando los dos están bien, son un espectáculo. La regularidad quizás sea más un problema para Eriksen que para Alli, pues el inglés siempre está a un nivel majestuoso, impropio de un futbolista tan joven — recordemos que sólo tiene 20 años. Detrás de ellos en el centro del campo, Victor Wanyama y Mousa Dembéle estuvieron impecables ante el WBA. Distribuyen el juego cuando la tienen, muerden cuando la posesión es del contrario. Como soplo de aire fresco, los minutos que Pochettino le da al canterano Harry Winks. El joven mediocentro de 20 años aprovecha todas sus oportunidades y deja sensaciones muy positivas.

Arriba, tener a un Harry Kane conciliado con el gol es todo un privilegio. Al West Brom le ha marcado tres tantos -pero pudo haberle hecho por lo menos cinco de no haber sido por las intervenciones de Foster- y ya lleva trece en liga, lo que le convierte en uno de los máximos anotadores de la competición. La competencia por el premio al pichichi del campeonato inglés es feroz este año: Alexis Sánchez, Diego Costa, Zlatan Ibrahimovic, Romelu Lukaku, el propio Kane…

Hablamos con Harry Kane después del partido:

Harry Kane: “El objetivo es alcanzar al Chelsea”

“Empujad, empujad”, le gritaba Tony Pulis a sus hombres desde la banda. Los jugadores del West Bromwich Albion salieron a presionar la salida del Tottenham. ¿Iba a ser ese el planteamiento del WBA? No del todo. Es decir, cuando los Spurs lograban salir desde atrás, entonces el cuadro visitante se replegaba y esperaba ordenado, sin apretar, en su porción del terreno de juego. Sólo en los saques de puerta de Hugo Lloris avanzaban para intentar arrinconar al Tottenham desde cerca. En varias ocasiones propiciaron que Dier o Vertonghen tuvieran que mandar balones largos. Pero por lo general, el lienzo del partido, sobre todo en su primera parte, mostraba a un Tottenham plantado con balón en campo contrario y a un West Brom cerrado con candado — uno de mala calidad, como se comprobaría más pronto que tarde.

A los once minutos el Tottenham ya se había puesto por delante. Los Spurs presionaron arriba al WBA y provocaron un saque de banda a favor en tres cuartos. Pusieron el balón en juego y lo movieron en búsqueda de un pase que marcara la diferencia. Sus ataques se estaban focalizando por los costados, pero entonces Wanyama filtró un pase por el centro a Eriksen. El danés recibió en la frontal y se la dejó al espacio a Kane, que firmó un gran disparo por la escuadra. “Harry Kane, he’s one of our own (Harry Kane es uno de los nuestros)”, comenzó a cantar la grada de White Hart Lane.

Poco más de diez minutos después, cuando el Tottenham todavía se estaba lamentando de una clara oportunidad que Kane había tenido, el equipo local montó un rápido ataque liderado por Rose, que hizo una diagonal de un lado del campo al otro y se la dio a Eriksen. El disparo del mediapunta dio en un defensor y se marchó a la red. Con ese 2-0 se llegó al descanso. El Tottenham había sido muy superior, pero el partido no se podía dar por cerrado todavía: esto es la Premier League y el equipo que perdía era un equipo de Tony Pulis.

Un equipo de Tony Pulis siempre puede hacerte la vida imposible. Sin embargo, esta vez la que podía ser su mayor baza, el poderío defensivo, no hizo acto de presencia. Tampoco incomodaron en exceso al rival con su juego físico; no hicieron mucho daño con sus envíos largos a Rondón, ni aprovecharon las segundas jugadas. En las bandas, apenas participaron Matt Philips -máximo asistente del equipo, que suele generar peligro por la derecha con sus centros- ni Nacer Chadli -ex del Tottenham que fue aplaudido hoy por su antigua afición-. Definitivamente, no fue el partido del WBA.

Tan interesante era ver lo que sucedía sobre el césped como escuchar lo que decía Tony Pulis desde el área técnica. Pulis es un tipo peculiar. Conocido por su habilidad de salvar a equipos en apuros y por su afinidad al juego directo, el ahora técnico del West Brom siempre está muy metido en el transcurso del partido. Lleva una gorra y grita instrucciones con una autoridad que si te dice que te acerques al pivote porque está recibiendo solo, no te lo piensas dos veces y cumples al instante. Hubo una situación que define muy bien lo que es Tony Pulis en un partido de fútbol. Envío largo (como no) a Rondón de saque de puerta. El delantero venezolano lo baja y provoca una falta en campo rival. Como si de una jugada de rugby se tratase, vaya. Entonces los jugadores se posicionan y el balón ya se va a poner en juego cuando Tony Pulis se gira enfurecido y se dirige al cuarto árbitro: “¡Siete pasos, siete pasos!”, protesta. “Dile al árbitro que no los ha contado bien, ¡son siete pasos!”. Durante las siguientes jugadas le estuvo recordando una y otra vez al cuarto oficial que el árbitro había contado mal los pasos de la barrera. Por cierto, Tony Pulis da las ruedas de prensa de pie y se marcha después de tres o cuatro preguntas.

Tony Pulis siendo Tony Pulis. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Tony Pulis siendo Tony Pulis. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.

La sensación de control que aportó el Tottenham fue máxima. Estaban cómodos con el balón, tenían verticalidad y recuperaban tras pérdida a una velocidad de ensueño. “Press, press”, le ordenaba Pochettino a sus jugadores cuando el rival se hacía con el cuero. En la segunda parte su dominio de la posesión no fue tan exagerado como en la primera — en la que tuvieron un 78%. El Tottenham del segundo tiempo no tuvo posesiones tan estáticas, sino que buscó más las salidas en velocidad tras robo y terminó así de castigar a un vulnerable WBA.

El partido lo sentenciaron cuando Kyle Walker hizo una pared con Dele Alli -ahora en la derecha, después de haber dejado unos detalles exquisitos en el rato que se dejó caer por la izquierda- y centró para que Kane rematara con la diestra. 3-0. De nuevo se escuchó aquello de “Harry Kane, he’s one of our own”. Había tenido bastantes ocasiones y finalmente había llegado su segundo tanto. El cuarto y último gol fue un acto de genialidad. Kane se la dio a Alli en la frontal y el genio Dele se la devolvió con un globo que el delantero aprovechó para hacer el 4-0 y su hat-trick personal. Pochettino le cambió por Son para que todo White Hart Lane le diera una calurosa ovación.

El Tottenham abandonará White Hart Lane en 2018. Foto: Richard Blaxall/Focus Images Ltd.
El Tottenham abandonará White Hart Lane en 2018. Foto: Richard Blaxall/Focus Images Ltd.

La conexión que hay en White Hart Lane entre el equipo y la hinchada es especial. El ambiente no es el más impresionante de las islas porque eso son palabras mayores, pero es auténtico. Existe el miedo de que se pierda cuando el club se mude a su nuevo estadio en 2018. Los aficionados pueden estar tranquilos porque el nuevo feudo de los Spurs será adyacente al actual campo — de hecho, White Hart Lane tiene a día de hoy una esquina abierta porque el proceso de construcción del nuevo estadio está avanzando. Aunque por muy cerca que el Tottenham edifique su nueva casa, el Lane es único. Las gradas comienzan muy cerca del césped y el aspecto de típico estadio inglés de la vieja escuela es inimitable e incomparable con el de los nuevos campos de una arquitectura más moderna.

Se percibió lo dentro que están los aficionados en el partido cuando Wanyama recibió un balón sin saber que a sus espaldas se acercaba un rival a toda velocidad. “Man on!”, gritó toda la grada advirtiendo a su centrocampista. La imagen me recordó a aquellas obras de teatro que iba a ver con el colegio cuando era pequeño en las que los protagonistas se dirigían a su joven público y preguntaban dónde estaba el malo y lo tenían justo detrás. Todos los niños respondían alarmados: “Ahí, ahí, Tracy, está ahí, ¿no lo ves?”. Siempre igual. “Ostras, por favor, limítese a interpretar a su personaje y deje que la historia fluya, no nos meta a nosotros en esto”, pensaba mi yo de Primaria. No me malinterpreten, las excursiones con el colegio no me disgustaban, pero esas obras de teatro eran infumables.

Mauricio Pochettino:

Tony Pulis:

El Tottenham espera poder darle caza al Chelsea, mientras que el West Bromwich Albion permanece asentado en mitad de tabla.

Foto de portada: Richard Blaxall/Focus Images Ltd

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2 comments

Partido muy potente del Tottenham. Una pena que para la fase de grupos de Champions el esquema de tres centrales no estaba tan asentada y aquella lesión de Harry Kane……

Gran crónica. Extensa y divertida de leer. Un saludo.

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