Tres años en el Everton

Roberto Martinez manager of Everton on the touchline prior to the Barclays Premier League match against Tottenham Hotspur at Goodison Park, Liverpool.
Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072
03/01/2016

La etapa de Roberto Martínez como entrenador del Everton ha terminado en la tercera temporada. Y lo ha hecho por un motivo principal: los puntos altos han traído menos alegrías que la decepción de los puntos bajos, numerosos en los últimos meses, cuyo dolor ha sido insoportable para la afición toffee. Porque, a lo largo de tres años completos, hubo de ambos. Si no se hubiera puesto el listón tan arriba en la 2013/14, las expectativas no habrían sido tan altas en las dos siguientes. A partir del éxito de su primera campaña construyó un equipo que, en sus propias palabras, tenía la mejor columna joven de toda Inglaterra. Una columna que, en su totalidad, era parte de su obra: Stones, McCarthy, Barkley y Lukaku. El entrenador español se presentó al club prometiendo la Champions League y se quedó cerca, muy cerca, batiendo un récord histórico de puntos en la liga, pero nunca llegó. No llegó ni la promesa de Roberto Martínez ni la segunda de sus escapatorias: un título. Y se quedó cerca, muy cerca, llegando a las semifinales de la Capital One Cup y de la FA Cup, donde un gol en el último minuto le privó de volver a Wembley, pero nunca llegó. El fútbol que enamoró a gran parte de Goodison Park en sus primeros meses terminó por condenarlo ante su propia afición, que pedía su despido desde hace meses.

Análisis de su primera temporada en el Everton

Los movimientos del Everton a lo largo de estos tres años han sido, institucionalmente, hacia el frente. El problema es que los resultados no han acompañado. Gastó los millones que se espera que se gaste un equipo que pretende aspirar a cotas más altas, rompió el récord de cantidad pagada por un jugador (Romelu Lukaku), le dio la confianza necesaria a dos futbolistas jóvenes que no la habían tenido hasta entonces (John Stones y Ross Barkley), confió en los hombres que le han dado rendimiento (fichó a McCarthy del Wigan y volvió a por Deulofeu tras tenerlo cedido) y logró hasta en dos ocasiones que los miembros de su propia plantilla no abandonasen el barco ante las ofertas de equipos mayores (Baines no se fue al Manchester United y el Chelsea no pudo llevarse a Stones). ¿Qué mayor signo de fortaleza es que tus mejores fichas no se cambien de bando cuando tengan la ocasión?

La trayectoria Roberto Martínez en el Everton, desde el punto de vista de la gestión del club, no ha sido negativa: lo ha dotado de todo lo necesario para hacerlo correr. Pero sólo ha sabido hacerlo correr unas pocas veces.

Roberto Martínez, ex entrenador del Everton (Foto: Focus Images Ltd)
Roberto Martínez, ex entrenador del Everton (Foto: Focus Images Ltd)

Desde el momento en que los resultados no empezaron a acompañar, se diluyó la confianza de Goodison Park sobre su entrenador. De hecho, el principal motivo por el que se anuncia su despido antes de la última jornada de la Premier League es para evitar la avalancha de críticas locales hacia Roberto Martínez. El rendimiento liguero tanto en la 2014/15 como en la 2015/16 no deja lugar a la duda: 11º y 12º. Muy por debajo de lo esperado. Muchísimo si se tiene en cuenta que los cambios que realizaba el club eran para optar, como mínimo, a un Top-6. La fragilidad defensiva ha sido muy evidente: los toffees son el sexto equipo más goleado del campeonato. Y nada ha dolido tanto como los descalabros de este final de curso, que han terminado derivando en un adiós prematuro: una paliza en Anfield ante el máximo rival (4-0), espectadores de lujo en la fiesta del campeón de la Premier League, con goleada de regalo (3-1), e invitados especiales en la salvación del Sunderland (3-0).

El Everton de mayo de 2016 tenía más mimbres que en agosto de 2013 para alcanzar sus objetivos, pero la afición ya había agotado la paciencia en su proyecto.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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3 comments

Vaya, buenísima idea Dennis, el Valencia sería perfecto para Bob Martínez. Suestilo de fútbol agrada a los fans y siempre hace equipos competitivos con gente joven. Me encantaría verlo en la liga española…y ya de paso, Emery al Everton! 😀

Acabo de leer que Quique Sánchez Flores y el Watford han separado sus caminos.Oí hace unas semanas que era el club el que estaba pensando en prescindir de él… ¿Qué sabéis del todo el asunto? (aunque me da que publicareis sobre todo)

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