Un paso adelante

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Sir Alex Ferguson estaba tan convencido de que se estaba llevando a una estrella que no dudó en poner 4 millones de libras en la cuenta bancaria del Crewe Alexandra, por entonces recién ascendido a League One, para llevarse a Nick Powell. Tenía los 18 años recién cumplidos y había sido el artífice del ascenso de su equipo con un golazo en Wembley y una temporada para enmarcar. Cada vez es más normal que ocurra esto con los jóvenes ingleses: los equipos poderosos fichan sin poder garantizar minutos que permitan el desarrollo de todo el potencial del futbolista. Se quedan en la plantilla reserva y juegan los lunes en campos similares a parques donde el grado de competitividad es mínimo. Evolucionan muy poco a ese nivel.

El Manchester United creyó haber encontrado un recambio para Scholes: aunque Powell había jugado casi siempre de mediapunta y su mejor virtud era la llegada al área, Ferguson tenía claro que lo quería usar en la creación del juego. Probó en pretemporada y poco más.

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(Foto: tensaiakage)

Sin embargo, en su club de toda la vida lo conocen bien: “La primera vez que me di cuenta de lo bueno que era fue cuando lo entrené en los Sub 15”, dice Neil Baker, actual asistente del Crewe. “Tiene sus propias ideas y su manera de ver el juego: no era un robot, era diferente al resto. Puede marcar goles, superar rivales, tiene buen disparo con cualquiera de sus dos piernas y es bueno en el juego aéreo. Lo tiene todo”. También dijo las palabras mágicas: “Puede ser internacional con Inglaterra y me sorprendería bastante que no lo llegase a ser”. A día de hoy, el debut con la absoluta inglesa está más barato que nunca. En los últimos dos años han debutado muchos futbolistas que no han alcanzado los 20 años y que apenas se han mostrado al máximo nivel: Oxlade, Zaha, Sterling o Barkley son los últimos ejemplos no por su falta de nivel, que evidentemente lo tienen, sino por la precocidad de sus convocatorias.

Este año Nick Powell se ha visto obligado a salir cedido para dar un paso adelante y tener minutos de competición. Su destino ha sido el Wigan de Owen Coyle, necesitado de un buen centrocampista tras la salida de James McCarthy. Coyle se ha caracterizado en los últimos años por sacar máximo rendimiento a sus cesiones: fue el primero que apostó por un Wilshere adolescente y le dio la oportunidad en el Bolton, en la Premier League, y un año después hizo explotar la primera gran versión de Sturridge. Este año el Wigan va a luchar por el ascenso y participa en la Europa League, lugar perfecto para que Powell progrese.

Con el Manchester United sólo jugó dos partidos de Premier League, ambos como suplente. En el primero, en su debut, justo hace un año, le dieron un balón en la frontal del área a los pocos minutos de entrar al campo, hizo un amago y lo clavó en la portería rival.

En la portería del Wigan.

Toma carta de presentación.

Enlaces de interés
Artículo en MI: La estructura académica del Crewe
Artículo en MI: Crewe, el ejemplo inglés

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