El United se encuentra pero no rueda

Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959
10/12/2013
General view of the stadium ahead of the UEFA Champions League match at Old Trafford, Manchester.

El fútbol es más que cualquier otra cosa un juego mental. Un deporte en el que las dinámicas, las inercias, la confianza colectiva o como queramos llamarlo tienen una influencia máxima en el rendimiento de los equipos. Es por ello que el partido del United ayer ante el West Ham difícilmente tenga consecuencias positivas, pese a que por momentos su juego fuera mayúsculo. El verse a 11 puntos del liderato, el volver a sumergirse en la espiral de dudas y que su entrenador vuelva a ser discutido enérgicamente pesa como una lona y se lleva por delante todas las sensaciones positivas que pudieran sentir los futbolistas sobre el césped de Old Trafford. Una rácana e injusta victoria por la mínima seguramente hubiera hecho más por el devenir del United que el seguramente inmerecido empate de ayer.

Manchester United 1 (Ibrahimovic 21′)
West Ham 1 (Sakho 2′)

West Ham vs Away team - Football tactics and formations

Un error en la marca de Ibrahimovic en una falta lateral supondría el primer giro del guión del partido antes de que el espectador pudiera tomar asiento. Sakho haría el 0-1 inyectando un poco más de drama en ese thriller constante que es el United en los últimos años. Sin embargo, el Manchester United se levantaría con una autoridad y un ahínco de auténtico impacto. Ander Herrera cogería el timón del juego red devil y con la colaboración de un dominante Pogba (un día más, qué condiciones tiene este chico) y un participativo Juan Mata impondrían un ataque posicional dinámico, fluido y ancho que desbordaba al conjunto de Slaven Billic. Rashford y Lingard eran partícipes del mismo, asumían posiciones interiores e intercambiaban roles con los centrocampistas red devils y el propio Zlatan Ibrahimovic, llegando con soltura a la meta de un gran Randolph (que volvió a sentar a Adrián) y logrando recuperar el balón muy arriba.

Mas sólo entró un tanto de Ibra y a medida que pasaron los minutos el United se impacientó. Bajó el control y el poso de su ataque y, con la entrada de Mkhitaryan, Rooney y Fellaini volcó el campo hasta convertirlo en un ida y vuelta del que Randolph supo salir bien parado. El United dejó ayer claro cuál es el camino a seguir para girar su temporada, pero está por ver que los fantasmas, el ruido y las dudas le sigan haciendo confiar en él.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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