Van Persie como punto de inflexión

Robin van Persie

Nos hemos acostumbrado a ver celebrar títulos de liga al Manchester United: se ha impuesto en 13 de las 21 ediciones de la Premier League. Nos hemos acostumbrado a ver cosechar éxitos año sí y año también a Sir Alex Ferguson, cuya leyenda se agiganta permanentemente. Nos hemos acostumbrado a ver escalar a los red devils en el palmarés del fútbol inglés hasta el punto de superar al Liverpool en títulos ligueros, algo que parecía muy lejano a comienzos de los noventa. Quizás porque se ha transformado en un clásico de la primavera asistir a las celebraciones de Old Trafford, y por la sonada decepción de los vecinos del Etihad Stadium esta temporada, se infravalore la vigésima liga de su historia. Pero no es una más, seguro que Fergie la saborea y la disfruta más que algunas de las anteriores. Es un trofeo que llega a las vitrinas del ‘Teatro de los sueños’ en un momento en el que el Manchester City amenazaba muy seriamente con imponer su hegemonía en el fútbol británico, en una época en la que el gasto en fichajes de uno y otro club no tenía nada que ver, en una época en la que el United perdía a futbolistas de la talla de Cristiano Ronaldo o Carlos Tévez y, en cambio, no hacía contrataciones de relumbrón, como sí se producían en el otro conjunto de la ciudad.

Robin van Persie
Robin Van Persie (Foto: Dabbous Mohammed)

Se había movido con aparente parsimonia Sir Alex Ferguson en los últimos mercados veraniegos. La prensa y los aficionados le reprochaban que no reforzase el centro del campo, que no buscase un ‘cerebro’ para la sala de máquinas y que no fuese a por alguien del perfil de Luka Modric o Wesley Sneijder. En el verano en el que se produjo la venta de Cristiano Ronaldo, los nuevos inquilinos de Old Trafford no eran otros que Gabriel Obertan, Mame Diouf, Michael Owen y Antonio Valencia. Cualquier cosa menos motivos para ilusionarse tenía la afición. Un verano más tarde, por ejemplo, llegaron Bebé, Chris Smalling y Chicharito Hernández, nada que ver con los fichajes estelares que presentaba Roberto Mancini esos mismos días: David Silva y Yaya Touré. El crecimiento deportivo del Manchester City era entonces tan real como las dudas sobre la plantilla de los red devils, dudas que alcanzaron su punto culminante cuando Ferguson se vio obligado a pedir a Paul Scholes en enero de 2012 que dejase a un lado su retirada durante unos meses y volviese a sudar cada domingo la camiseta del equipo. El United, por primera vez en mucho tiempo, no podía con el City.

Un gol de Sergio Agüero en el minuto 94 traía consigo dos consecuencias: para el Manchester City era una liberación y suponía celebrar la primera liga desde 1968, mientras que al Manchester United le sirvió como aviso, como un aviso que invitaba a Sir Alex a reaccionar. Y lo hizo. Movió ficha cuando Robin van Persie anunció que no tenía intención de renovar con el Arsenal, lo que permitió al técnico escocés adquirir “la última pieza del puzzle”. Con esta frase se refirió a RVP, un delantero por el que Roberto Mancini suspiraba. Hasta quiso reconocerlo públicamente el italiano: “Estuvimos muy cerca de ficharlo. Sé la razón por la que no se cerró, pero estuvimos cerca tres o cuatro meses antes de que llegase a un acuerdo con el Manchester United. Queríamos a Van Persie porque sabíamos que era totalmente diferente a nuestros delanteros”.

El destino elegido por el máximo goleador de la liga inglesa ha acabado adquiriendo una trascendencia de una magnitud inesperada. Cuesta creer que una escuadra cuya columna vertebral está formada por futbolistas de la categoría de Kun Agüero, Yaya Touré, David Silva, Vincent Kompany o Joe Hart se siga acordando del frustrado intento de firmar al 9 de la selección holandesa. Van Persie marcó un hat-trick la tercera vez que se puso la camiseta de los red devils, marcó un hat-trick la noche en que Old Trafford festejó el título de liga 2012/13 y completó los dos primeros tercios del campeonato a un nivel extraordinario. Él fue uno de los principales responsables, con su ritmo de casi un gol por jornada, de que el Manchester City perdiese la estela del United en el mes de febrero. El máximo goleador de los citizens (Dzeko, 12 tantos) en la Premier suma la mitad de goles que RVP. “Van Persie es la diferencia entre nosotros”, reconoció Mancini meses atrás. Robin ha marcado, a ojos de muchos, la diferencia entre ser campeón o subcampeón.

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