Inglaterra quiere reencontrarse

Jamie Vardy of England during the UEFA Euro 2016 match at Stade Velodrome, Marseille, France
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
11/06/2016
*** UK & IRELAND ONLY ***
EXPA-FEI-160612-5109.jpg

Lens amanece excitada para recibir su segundo partido de esta Eurocopa y no es un partido cualquiera: es el Inglaterra – Gales, el encuentro que concentra los morbos futbolísticos desde que se produjo el sorteo, aquel en el que la entrada más barata de reventa roza los 400 euros desde hace un mes. Ambas aficiones se han desplazado en masa y llevan días avisando de ello a todo habitante de cualquier ciudad cercana: parece imposible que un habitante de Lille haya podido permanecer ajeno a la presencia de hinchas británicos. Concentrados en masa a las puertas de bares, pasan las horas que transcurren hasta el comienzo de partido reunidos sin dejar de hacer aquello que hacen habitualmente: gritar, beber y armar altercados. Lille, a día de hoy, es una mezcla entre un estado en guerra en el que es difícil andar sin encontrarse el aliento de la policía y un macrobotellón violento: francamente, no es difícil de entender que los franceses no estén encantados de acoger la competición. Toda vez que la policía, tras un despliegue absolutamente mastodóntico, ha conseguido mantenerles al margen de los hooligans rusos, el ambiente es ciertamente pacífico y no genera más desperfecto que el que pueden generar miles de borrachos en el centro de una ciudad extranjera. Que no es poco.

No es la afición británica la más creativa del mundo: el “Will Grigg’s on fire” adaptado a Jamie Vardy es el cántico más original que se escucha en la ciudad. Donde sí se espera creatividad es en el conjunto de Roy Hodgson. La primera parte ante Rusia, con Wayne Rooney ocupando el rol de centrocampista, Delle Ali a su lado y Eric Dier amparándolos dejó fases de un fútbol creativo y dinámico con potencial de convencer. Después, les alteró ese espíritu conformista y poco ambicioso tan propio de la Inglaterra de los últimos años, pero a partir de ahí se debe construir, pues visto lo visto, ni la Gales de Bale ni la Eslovaquia de Hamsik van a ponerles las cosas fáciles para poder sumar los puntos necesarios para pasar a Octavos. Gales, sin embargo, ya tiene lo más difícil en el bolsillo: los tres puntos necesarios para poder permitirse asumir una versión totalmente conservadora de aquí al final de la competición. El plan de los de Chris Coleman está claro: resistir, replegar y esperar que Gareth Bale pueda asestar golpes definitivos que le den la victoria a los puntos. Será esta una oportunidad de poner a prueba la solidez de su resistencia: ante Eslovaquia, un conjunto muy limitado ofensivamente, se vieron desbordados en varios tramos del partido. Aunque sin la ansiedad de tener que ganar, es probable que se templen. Contribuirá a aquello un Joe Allen que se mostró en el estreno de Gales como un escudero jerárquico de Bale y que se antoja una pieza imprescindible ante Inglaterra: si los de Coleman quieren poder desplegarse y superar la presión de los dinámicos atacantes ingleses, necesitan de su colaboración en el centro del campo.

Un empate entre Inglaterra y Gales se paga a 4.00 en bwin

Gales vs Eslovaquia - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd

Related posts

Deja un comentario

*