Ciclotimia

Milik fue sustituido en el momento clave. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Nápoles y Milan afrontaban la segunda jornada de la Serie A con sensaciones opuestas. Los partenopeos llegaban al primer encuentro del curso en San Paolo con menor puntuación, pero con el regusto dulce de quien rescató un punto tras una mala actuación en Pescara. En cambio, los de Montella ganaron en su estreno, pero estuvieron cerca de desperdiciar un 3-0 a favor contra el Torino (lo evitó Donnarumma al detener un penal en el descuento). En Nápoles los papeles de ambos estuvieron cerca de invertirse en un duelo loco, con muchas alternativas e imprevisibles giros de guion.

Mertens genera, Milik golea

Después de un inicio bastante potente del Milan, que empezó con personalidad y con la voluntad de salir jugando desde atrás, el Nápoles impuso su discurso en la primera mitad. Los locales pronto detectaron las dificultades de algunos futbolistas rossoneri para combinar en el primer tercio de campo (Gómez, Kucka y De Sciglio fueron los puntos débiles) y presionaron arriba, provocando errores. El Nápoles recuperó muchos balones y activó a Mertens en el lado izquierdo. El belga, bigoleador en el debut liguero en Pescara, fue el hombre más activo del ataque partenopeo. Se movió por todo el frente ofensivo y desbordó una y otra vez a Abate. De sus botas nacieron las oportunidades más claras del Nápoles, si bien el encargado de transformarlas fue Milik. El delantero polaco, en su primera titularidad con la camiseta celeste, apareció en el momento oportuno para rematar al fondo de la red las dos primeras ocasiones de que dispuso. La primera, un disparo del propio Mertens detenido de forma espectacular por Donnarumma. El balón le cayó a Milik, que no perdonó. Poco después, un córner provocado por el extremo belga terminaría con un cabezazo del ex del Ajax. El 2-0 al descanso parecía enterrar todas las opciones de un Milan alicaído en la primera gran noche del fichaje más caro de la temporada en el equipo de Sarri.

Mertens no marcó, pero fue clave en la victoria.
Mertens no marcó, pero fue clave en la victoria. Foto: Focus Images Ltd.

Una reacción fulgurante

Pero el Milan reaccionó. A pesar de no realizar ningún cambio al descanso, la actitud del segundo tiempo en los rossoneri fue distinta. Suso dejó un par de chispazos partiendo desde la banda derecha que sirvieron para que el Milan empatara. En primera instancia habilitó a Niang, que se regateó a Hysaj con una arrancada portentosa para luego cruzar el balón fuera del alcance de Reina. Cinco minutos después, sería el propio Suso quien se sacaría de la chistera un obús imparable para el portero español. Era el primer gol del gaditano con la camiseta del Milan en partido oficial.

En el minuto 55 el Milan había logrado igualar la contienda gracias a dos de los nombres propios de su arranque de curso. Niang completó una gran actuación en el debut contra el Torino y volvió a marcar la diferencia en el segundo encuentro liguero, mientras el extremo español afronta un año importante en Milán. Al gaditano le sentaron muy bien los últimos meses que pasó cedido en el Genoa. Suso no solo ha ganado confianza, sino que también ha mejorado notablemente en la toma de decisiones con el balón. Tanto como para partir como titular en el esquema de Montella este curso. Por primera vez desde que aterrizó en Milán en enero de 2015, Suso aspira a jugar de inicio con los rossoneri.

Kucka condiciona el desenlace

El empate milanista conmocionó al Nápoles, que tardó muchos minutos en volver a entrar en el partido. Sin embargo, los partenopeos volvieron a anotar en otro chispazo de Mertens que obligó a Donnarumma a lucirse. El rechazo lo cazó Callejón, que puso el 3-2 en el marcador. La diana napolitana sacó de quicio al Milan, pues justo después Kucka se marchó expulsado por protestar. La roja del eslovaco pasó factura a su equipo, incapaz de generar peligro en la recta final. Para más inri, M’Baye Niang también se marchó antes de tiempo a los vestuarios al evitar que Reina sacara rápido con la mano cuando ya tenía una cartulina amarilla. En las dos primeras jornadas de Serie A, los jugadores del Milan han visto tres tarjetas rojas. Con tal superioridad numérica, el Nápoles cerró el encuentro en el descuento con la cuarta diana. Pasan las temporadas, pero tanto Milan como Nápoles siguen viviendo en su particular montaña rusa.

Donnarumma, en edad todavía de jugar el Europeo sub-17, no repetirá este año. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Donnarumma realizó varias paradas de mérito, pero no pudo evitar la derrota del Milan. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Foto de portada: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

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