El Milan quiere y no puede

Juventus v AC MilanSerie A

En el fútbol, no se gana sólo con el corazón. Si fuera cuestión de jugar con el alma, todo el mundo podría jugar. En el fútbol, el talento juega. Y el trabajo. Y las dinámicas. Y tantas cosas. En Turín, el Milan intentó revelarse a su destino. A 21 puntos de la Juve y sin rumbo, el Milan llegaba como un corderito al matadero. Pero los hombres de Inzaghi lucharon, lo intentaron y, por momentos, pareció que quizás tenían alguna opción de salir con la cabeza alta del estadio juventino. No fue así. Con el corazón no llegó. La Juve es más equipo y sin jugar su mejor partido, se sacó de encima a un rival molesto: 3-1. Un golpe, otro, al fútbol milanés. Y un golpe, otro, a la Roma, a -10 puntos con un partido menos.

La Juve pudo jugar con Tevez, pues el Apache tenía molestias. Al Apache lo vimos cuando él quiso. Marcó el primer gol arrancando de lejos y al final buscó de forma descarada la amonestación. Así se pierde el partido de Cesena. Todo el mundo tenía presente que, después de jugar contra Cesena y Atalanta, toca jugar en el campo de una Roma que puede llegar al duelo sin opciones de ganar el título. La presencia de Tévez, máximo goleador de la liga, siempre se nota. Allegri, con esa cara seria de quien se siente incómodo jugando contra su anterior club, apostó por un 4-3-1-2 sin sorpresas, con Morata bailando al lado de Tévez. Una dupla cada día más consolidada. Morata se gusta, convence y confirma que la condición de fichaje más caro en años de la Juve no significa una presión añadida.

Tévez FocusCarlos Tévez, imprescindible (Foto: Focus Images Ltd)

En el Milan, Inzaghi recuperaba al bueno de Honda, jugando por detrás de Menez y de un Cerci sorprendiendo, jugando de salida después de unos primeros días desastrosos en el club ‘rossonero’. Inzaghi, consciente de que le toca luchar antes que brillar, puso en la sala de máquinas un grupo de obreros, como Essien y Muntari, con Poli intentando aportar luz entre tanto músculo. Essien y Muntari, ghaneses que ya forman parte del pasado de una selección finalista en su tierra, no jugaron mal, con un Milan ordenado atrás. Durante buena parte del partido, las dos defensas se han anulado. La Juve, sin más, esperando su momento. El Milan, luchando. Los dos equipos hacían lo mismo, aunque la Juve parecía que su defensa le costaba el mismo esfuerzo que peinarse o encender un pitillo. El Milan sacaba carbón, se dejaba el alma y… conseguía empatar sin goles. Así, Honda, Cerci y Tevez fueron sombras, con el francés, además, sufriendo una lesión antes del descanso. En su lugar entró un Pazzini bastante activo.

La Juve ganó cuando quiso. Le dio zarpazos dolorosos a su rival, mermando su moral. Casi en la primera ocasión, Tevez marcó el 1-0 arrancando con muchos espacios. Morata le puso la pelota detrás de Alex y Paletta, muy lentos, y el argentino no se puso nerviosos. La defensa adelantada del Milan bloqueaba la creación juventina, aunquer era un juevo muy peligroso. Así llegó el 1-0, aunque Antonelli, todo corazón, empató con un gran salto, empatando el partido. La reacción juventina llegó con la misma arma, con gol de Bonucci justo después. Como si la Juve le dijera al Milan que podría marcar cuando quisiera. Que se rindiera, que no sacaría nada.

Juventus Morata FocusMorata, otro gol más (Foto: Focus Images Ltd)

En el segundo tiempo, el Milan, de forma más que digna, siguió luchando contra su destino. Aunque la imagen mejoró si la comparamos con otros partidos, fue un rival impotente que se estrellaba contra una Juve que se dejó dominar. El Milan, de ocasiones claras, tuvo una. Cuando Antonelli robó una pelota y se la regaló a Pazzini. Buffon, en uno de los pocos disparos hacía su puerta, se convirtió en un gigante. El gol no subió al marcador y la Juve, después del susto, decidió acabar con el partido. Marchisio disparó al palo y Morata, atento, no falló, batiendo a su ex-compañero de equipo, Diego López. Morata ya suma cinco goles en cinco partidos como titular. La Juve camina firme y el Milan, se ahoga. Si, luchó y perdonó el 2-2. Pero en el fútbol de nivel, con luchar no te llega.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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3 comments

Lo de Muntari es muy pobre al igual que Essien. Van Ginkel chupando banquillo cuando podia haber aportado mas que cualquiera de los dos ghaneses.

Alegría enorme por la aportación de Álvaro Morata. El chaval le ha ganado la partida a todo un Campeón del Mundo como Fernando Llorente.

Toni,por favor,corrige el “tubo una” del último párrafo que hace daño a los ojos.Por lo demás,el artículo muy bueno.
Me encanta tu sección que comentas la jornada de calcio.¡sigue así!

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