El sello de Allegri

La Juve de Allegri empezó perdiendo ante el Bolonia, pero remontó. Foto: Focus Images Ltd.

Todo eran dudas alrededor de Massimiliano Allegri. Cuando Conte abandonó la Juventus por sorpresa en julio, el equipo turinés encontró rápidamente un recambio. Sin embargo, Allegri no resultaba tan estimulante como la leyenda juventina. Aunque al fin y al cabo su trayectoria en los banquillos no había sido tan diferente. Por ejemplo, Conte llegó a la Juventus después de varias experiencias en equipos modestos: Arezzo, Bari, Atalanta y Siena. Vivió un descenso con el Arezzo, ascensos con Bari y Siena (en ningún caso se quedó en Serie A) y un periplo muy corto en Bérgamo. En cierta medida, la apuesta por Conte fue arriesgada en su momento, pues su única aventura en primera división, con el Atalanta, terminó a media temporada. Por su parte, Allegri había vivido experiencias similares antes de fichar por el Milan: un despido en el Grossetto, un ascenso a la Serie B con el Sassuolo y un par de buenos años con el Cagliari en Serie A que le llevaron a San Siro en verano de 2010, pese a que fue relevado del banquillo sardo antes de tiempo.

Las dudas respecto a Massimiliano Allegri venían, sobre todo, por su último año en Milán, que también terminó antes de lo previsto. Sin embargo, el tiempo ha dado parte de razón al preparador toscano, pues desde que se marchó el conjunto milanista no ha levantado la cabeza. No hay que olvidar que Allegri rompió, en 2011, una sequía de 7 años sin ganar la liga. En parte se aprovechó de que la Juventus aún estaba en reconstrucción, de los problemas de Nápoles, Inter y Roma, pero al fin y al cabo la ganó. Ya sin Pirlo, compitió hasta el final por el título a la siguiente temporada ante una renovada Vecchia Signora y clasificó al Milan para la Champions el año en el que Ibrahimovic y Thiago Silva se marcharon a París. El Milan se fue debilitando y cada vez era menos capaz de mantener el ritmo de sus rivales en Italia. En Champions, no obstante, se mostraba como un conjunto competitivo e incómodo. Su gran lunar seguramente está en la eliminación contra el Tottenham en 2011, pero en las dos ediciones posteriores siempre puso en apuros al Barcelona. El último año fue malo, sin duda, y terminó en la famosa noche en la que Berardi le marcó cuatro goles.

“La plantilla es un canto al desequilibrio, Allegri ha sido un héroe encontrando la forma de sobrevivir con alineaciones cada día diferentes y nadie entiende la mitad de los fichajes. Víctima de su locura, el Milan se encuentra a 30 puntos del liderato justo en la mitad de la liga. Allegri marcha y todo seguirá igual”.

“La gran decadencia”, por Toni Padilla

Allegri Focus

Allegri cerró en Milan una etapa con más luces que sombras pese a su súbito final. Foto: Focus Images Ltd.

Lo más probable es que la Juventus pensara en las tres temporadas en las que Allegri fue capaz de clasificar al Milan en el TOP3 de la Serie A cuando le ofreció su banquillo. Y en sus años en el Cagliari. Pese al amargo final, su currículum al fin y al cabo era bastante bueno en cuanto a resultados. Sin embargo, el fichaje por la Juventus también implicaba un reto: el equipo ya estaba construido, había superado los 100 puntos en la Serie A y el objetivo era mejorar las prestaciones en los torneos coperos, pues los cuartos de final de la Champions se habían convertido en una barrera psicológica para el equipo turinés, que bajo el mando de Conte tampoco había sido capaz de alzar la Coppa. Las piezas ya encajaban, así que solo faltaba engrasar el engranaje para que el equipo funcionara mejor y perfeccionar la obra del nuevo seleccionador italiano, porque los resultados domésticos eran inmejorables y no ganar la liga supondría una gran decepción. Sin grandes fichajes. La sombra de Conte estaba presente.

“Su reto es complejo: llegar a un equipo pensado por Conte con su estilo. Y con algunos miembros de la plantilla que solían criticar al Milan de Allegri por su juego poco vistoso. Allegri deberá convencer a jugadores importantes y miles de hinchas. Y la Juve deberá trabajar rápido para recuperar el tiempo perdido y no perder el paso en un mercado de fichajes en que algunos rivales parecen ir más rápido, recortando las distancia que el equipo turinés les sacaba.”

“La Juve de Allegri. ¿De Allegri?”, por Toni Padilla

Conte Italia Focus

Conte se hizo cargo de la selección italiana. Foto: Focus Images Ltd.

A finales de abril/inicios de mayo, no es ninguna locura pensar que, al menos en término de resultados, Allegri ha mejorado a Antonio Conte. Se puede discutir el mérito, porque el equipo estaba hecho y conjuntado y ya lleva varias temporadas trabajando con las mismas piezas, pero con Allegri la Juventus ha vuelto a ganar la liga con autoridad. Aunque sume menos puntos que en la campaña anterior, alza la liga con varias jornadas de antelación, está en la final de la Coppa (título que la Juve no gana desde 1995) y se ha plantado en las semifinales de la Champions League, donde únicamente el Real Madrid separa al conjunto turinés de la final de Berlín. Lo ha logrado pese a las lesiones de Barzagli, Kwadwo Asamoah y Pirlo, que se han perdido parte de la temporada, y sin poder contar en el tramo final con Paul Pogba, que sigue mejorando con el paso de los meses. Sin olvidar que la temporada de Arturo Vidal ha estado por debajo de las expectativas.

Por un lado, las bajas han sacado a relucir que la Juventus posee un fondo de armario bastante competitivo, con futbolistas como Ogbonna, Marchisio o Pereyra que han participado más de lo esperado en agosto y las buenas sensaciones que han transmitido en punta dos chicos jóvenes como Coman en los ratos que ha disputado y Álvaro Morata, que ha adelantado a Llorente como acompañante de Tévez en las noches de gala. La gestión de los recursos disponibles en la plantilla ha sido óptima y Allegri, pese a las dudas, también se ha adaptado a sus piezas. Arrancó con el mismo esqueleto de la etapa Conte (3-5-2), aunque las circunstancias han hecho evolucionar al equipo. Poco a poco, la Juventus ha ido introduciendo el 4-3-1-2 para dar cabida en un mismo once a Pirlo, Marchisio, Pogba y Vidal, esquema que ha ido alternando con la zaga de tres centrales. El ejemplo lo tenemos en la eliminatoria de cuartos de Champions contra el Mónaco: cuatro centrocampistas en el choque de ida, tres para reforzar la zaga en la vuelta en el Louis II.

Pirlo Juventus - Focus

Andrea Pirlo, en el derbi contra el Torino. Foto: Focus Images Ltd.

Quizás si Barzagli y Asamoah hubiesen estado disponibles a lo largo de la temporada y si Marchisio no hubiese estado tan bien “ejerciendo de Pirlo” este cambio no se hubiese producido, pero a Allegri le ha funcionado. Aunque, en realidad, tampoco ha cambiado mucho la idiosincrasia del equipo. La base de futbolistas es muy similar y el esqueleto se mantiene: los flancos quedan libres para las incorporaciones de los laterales, el mediocentro se encarga de iniciar el juego y amenaza con su buen desplazamiento en largo, y los interiores destacan por su despliegue físico y llegada al área rival, virtudes que comparten Vidal, Pogba y Pereyra. Arriba, el equipo ha ganado en dinamismo con la presencia de Morata junto a Tévez. Y cuando Allegri apuesta por el 4-3-1-2, goza de un centrocampista más para asociarse, pisar el área contraria por sorpresa mientras los centrales vigilan los movimientos de los dos delanteros y presionar con más efectivos en campo rival si la situación lo requiere. La Juve, más rica en matices, carbura y por eso ya nadie habla de que Pirlo se marchó a Turín después de no renovar con el Milan de Allegri.

“Allegri nos ha transmitido una gran tranquilidad. Ha dado menos importancia a los partidos para así poder preparar los duelos europeos con menos presión. Después de las no demasiado buenas prestaciones en Champions de años anteriores, nos ha dado seguridad aprovechándose de la experiencia acumulada con el Milan”.

Abril 2015, Andrea Pirlo

Juventus Focus

La Juve celebra el pase a las semifinales de Champions. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Enorme Allegri. Tecnico bastante infravalorado y en Champions tendra una de las pruebas mas importantes de su carrera.

Tal vez otra clave es la variedad, tanto de jugadores como de esquemas. Ese 4-3-1-2 como plan secundario ( a veces, primario) te permite jugar a cosas parecidas, pero diferentes, despistando al adversario.

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