El viaje increíble del Crotone: de Novena a la Serie A italiana

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Devo prendere il treno per andare a Milano, a Torino, a Bologna… insomma devo scappare, che qui in Calabria non c’è niente, proprio niente da fare”. Canta Brunori Sas, cantante calabrés. O sea, dice que debe escapar porque en Calabria no hay nada que hacer. Como tantos hijos de esta tierra, él también se marchó.

Calabria, eterna olvidada en Italia, es una tierra aislada entre mares y estrechos en la punta de la bota, una zona con mucho mar y mucha montaña. Un terreno duro, aislado, de paso. De la playa se pasa a los montes sin término medio. Y ahora, con los aviones, ya no es necesario cruzar Calabria si se quiere ir de Roma a Sicilia. De Calabria todos se marchan: los pueblos están cada vez más vacíos y los jóvenes escapan del paro. A nivel futbolístico, es la tierra de Gattuso, Floccari, Iaquinta o Berardi. Y solamente dos equipos de una región de dos millones de habitantes han jugado en la Serie A –el último lo hizo en el año 2009–: Catanzaro y Reggina. Hasta ahora, porque este año asciende el Crotone: una historia tan sorprendente como la del Carpi el último verano. Aunque en esta ocasión, el milagro llegó en el sur.

La ciudad no pudo disfrutar de un equipo en la Serie A hasta 1971, con el ascenso del Catanzaro. Aunque poco duró la alegría, pues el club descendería en 1972. Después, subió en 1976 y repitió la caída otra vez en 1977… y regresó a la élite en 1978. Entre 1978 y 1983 encadenó cinco años al lado de los mejores, con la fortuna de que en 1980 se salvó del descenso gracias a la implicación de Lazio y Milan en el caso de calcioscommesse. En cualquier caso, fueron años felices en los que el Catanzaro se convirtió un poco en el segundo equipo de media Italia: un club modesto que llegó a las semifinales de Copa en 1979 y acabó séptimo en 1981 y 1982. Gracias al Presidente Nicola Ceravolo llegaron jugadores muy amados como el goleador Massimo Palanca o un tal Claudio Ranieri. Uno de los entrenadores fue Carlo Mazzone. Y casi se meten en Europa ganando partidos al Milan o la Roma. Fueron años felices, pero llegó el descenso y ahora el club se ha refundado en dos ocasiones: juegan en Lega Pro, el equivalente a la Segunda B española.

La Reggina, el equipo de la principal ciudad de la región, Reggio di Calabria, no llegó a la Serie A hasta la temporada 1999-2000. Aguantó 9 años entre los mejores, hasta el descenso en 2009. El primer año se salvó en el spareggio contra el Atalanta y, aunque nunca pasó de la decima posición, casi llegó a la nada despreciable cifra de 10 años entre los mejores con jugadores como Nakamura, Simone Perrotta o Pirlo, cedido por el Inter. Ahora juega en la Serie D, la cuarta categoría, después de sufrir una bancarrota en 2015.

“Reggio di Calabria o Catanzaro son ciudades importantes en nuestra tierra… nosotros somos más pequeños”, dice el alcalde de Crotone, Peppino Vallone, sobre una ciudad de 60.000 habitantes en la costa sur. “La ciudad se anima en verano, cuando llegan millares de turistas, aunque durante el resto del año es una ciudad muy tranquila”, añade Vallone. El turismo interior, sobre todo calabrés o de familias que viven en el norte, llena las playas de la ciudad, fundada por los griegos en el siglo V a. C. Pese a gozar de un pequeño aeropuerto, es una urbe relativamente calmada. Tanto, que el entrenador del club, el croata Ivan Juric, admite entre bromas que “uno de los éxitos del club es la vida reposada de sus jugadores. Si quieren fiesta, deben conducir demasiadas horas y se quedan en casa”.

En su momento, el Cosenza se quedó a las puertas de ascender a Primera en diversas ocasiones, aspirando a ser el tercer calabrés en la Serie A. Aunque el honor se lo queda este Crotone de los milagros. Una entidad modesta, con cuatro bancarrotas y presente la mayor parte de los años en Tercera, Cuarta, Quinta o Sexta División. Entre 1923 y 1991, el club nunca pasó de Cuarta. Pero en 1991 llegaron los hermanos Raffaelle y Gianni Vrenna, dos empresarios que compraron el club en la penúltima categoría del fútbol italiano, en Novena División. Ese verano de 1991, el equipo había sufrido una refundación y solamente gracias a un empresario enamorado del fútbol llamado Salvatore Gualtieri la entidad continuaba en pie, aunque en campos de tierra. Los Vrenna adquirieron el club y permitieron a los Gualtieri seguir trabajando en la entidad. Y por eso hoy, el hijo de Salvatore es el vicepresidente de un equipo de fútbol presidido todavía por los Vrenna. Dos familias unidas.

En solamente 9 años, el Crotone ascendió en 7 ocasiones. De Novena al primer ascenso a la Serie B, en el año 2000. Aunque en 2002 el club descendió, en 2004 subió otra vez. En 2007, otro descenso. Y en en 2009 llegó el tercer ascenso a la Serie B. Entonces, por fin, el club calabrés consiguió estabilizar su situación en la Serie B.

Cada ascenso animaba un poco más a una ciudad que pasó de los 100 hinchas en campos de Novena a una media de 9.000 esta temporada, en un estadio con capacidad para 9.600 espectadores. En este curso, el equipo ha jugado por primera vez en San Siro, en un partido de Copa contra el Milan con casi 5.000 aficionados en las gradas. Para Salvatore Gualtieri, que acompañando su padre ha visto partidos del Crotone en todas las categorías entre Novena y Segunda, fue un momento mágico: “Los calabreses debemos marchar lejos. Y como Milán tiene un aeropuerto grande, en las gradas de San Siro se encontraron compañeros de escuela que no se veían desde la infancia. Vino gente de Bélgica, de Francia, de Austria. Gente de Crotone que vive lejos y quiso estar en San Siro. Gente que ha cantando goles en Novena pudo cantar un gol en San Siro”, dijo Gualtieri, quien ahora es vicepresidente del club, vicepresidente de la Serie B y ha llegado a ser candidato a la alcaldía de la ciudad por el centroizquierda. El Crotone perdió por 3-1.

Ahora volverán a San Siro, tras un ascenso histórico conseguido gracias a una buena defensa y un buen ataque. Y a pedir cesiones de jugadores, pues en el club falta dinero para poder fichar. Peppe Ursino, el director deportivo, llegó en 1993 y obra milagros. Especialmente gracias a las cesiones pedidas a entidades más grandes. En los últimos años, por Crotone han pasado jugadores que ahora brillan como Alessandro Florenzi (Roma), Nicola Sansone (Sassuolo), Federico Bernardeschi (Fiorentina) o Danilo Cataldi (Lazio). Allí han crecido, madurado y ayudado a crear la fama del Crotone como sitio ideal para enviar a tus mejores alumnos. Por eso se ilusionan el catalán Pol Garcia Tena, defensa cedido por la Juve, o Federico Ricci y el defensa rumano Mihai Balasa, dos de las joyas de la Roma. Con 10 goles, el romano Ricci, internacional sub’21, brilla arriba al lado del croata Ante Budimir, el maximo goleador del equipo. Otros jugadores cedidos son el marfileño Yao, del Inter, o los centrocampistas de la Fiorentina Leonardo Capezzi y Nicolo Fazzi. Un equipo con juventud y dosis de veteranía gracias a jugadores como Raffaelle Palladino, ese delantero que llegó a ser internacional absoluto y con el descenso del Parma se quedó sin equipo. O el portero de 33 años Alex Cordaz.

 

Aunque el ascenso no ha alejado las malas noticias. Durante los últimos meses el club ha trabajado fuerte para poder jugar en Serie A en su estadio. Los recintos en la máxima categoría deben asegurar espacio para 10.000 hinchas sentados, iluminación ideal para la televisión y una serie de instalaciones para periodistas y directivos. El ayuntamiento ya ha conseguido el dinero y así se evitará jugar lejos de la ciudad. Y la idea es construir en el futuro un complejo aún más grande; pero de momento se jugará en el Ezio Scida, estadio del 1935 reformado en mil ocasiones, con cada ascenso.

La peor noticia, en cualquier caso, ha sido la investigación policial contra la Mafia de Catanzaro que ha salpicado a Raffaele Vrenna. Vrenna podría ver como la justicia confisca toda su fortuna (unos 800 millones de euros) por un caso pasado en el que habría pagado dinero a la mafia calabresa, la ’ndrangheta, para poder cerrar operaciones. De momento, un juez ha decidido no incautar los bienes. La ‘ndrangheta, menos conocida que otras mafias pero muy activa, siempre ha mortificado al pueblo calabrés. Un pueblo que ahora parece unido gracias a una pelota, ya que el Crotone solía ser demasiado pequeño como para tener enemigos. Toda Calabria los quería en Serie A, quizás con la excepción del Catanzaro, con quien se ha jugado algún derbi caliente. Toda Calabria, y media Italia. Es bonito ver a un club calabrés de vuelta. Ahora falta otro de la Apulia, como Bari, Lecce o Foggia.

Foto de portada: .

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