Empate a fútbol en Florencia

Fiorentina -  Bradley Griffin

Dos de los equipos más atractivos del fútbol italiano chocaron en el Artemio Franchi brindando a los allí presentes un espectáculo realmente disfrutable: un ida y vuelta constante entre Fiorentina y Nápoles (1-1) donde la pausa y el carácter asociativo de la propuesta viola dominó con aplomo hasta que los partenopeos consiguieron estirarse al contragolpe aprovechando los errores de los de Paulo Sousa en la circulación de la pelota por la media cancha. Sin respiro para ninguno de los 22 futbolistas y con el aroma que desprenden las grandes citas, el resultado del duelo entre dos de las squadras más potentes del Calcio no dejó satisfecho a ninguno de sus técnicos: Sousa observa ahora cómo la Roma de Spalletti ya les ha alcanzado en la tabla y Sarri no le quita ojo a una Juventus que estira su ventaja al frente de la clasificación, consiguiendo un sabroso colchón de 4 puntos.

Paulo Sousa: “No tuvimos fortuna para llevarnos los tres puntos y creo que lo merecimos. La afición debe estar satisfecha porque estamos compitiendo con equipos construidos para pelear por el Scudetto”.

El partido arrancó vibrante, con una Fiorentina que quiso imponer su sello a la par que cortocircuitaba a Jorginho, la brújula napolitana. Taponado el brasileño por las ayudas bien trabajadas de Mati y Valero, la única vía más o menos clara de los napolitanos para tratar de construir su ataque estático pasó por los pies de Koulibaly. Mientras tratábamos de dilucidar cómo iba a responder el juego ofensivo del Nápoles ante esa presión intensa en la línea de medios, dos goles antes del 10′ sirvieron para agitar todavía más la contienda. Primero Marcos Alonso, anotando su tercer tanto de la temporada merced a un buen testarazo a la salida de un córner, e inmediatamente después Gonzalo Higuaín, aprovechando un error de bulto en el despeje del ex del Sunderland. Por si faltaban ingredientes, ambos decidieron añadirle una pizca más de sal al menú.

Planteamientos iniciales: Fiorentina-Nápoles

Napoles vs Away team - Football tactics and formations

A pesar del evidente sinsabor que supuso conceder la igualada tan solo un minuto después de adelantarse en el marcador, la Fiorentina no se vino abajo en el apartado anímico y continuó manejando la pelota a su antojo. Sabían cómo, cuándo y dónde hacerle daño al rival. Y dispusieron de ocasiones suficientes para transformar esa inquietud en goles, pero la madera se topó en dos ocasiones con los delanteros locales: un disparo de Kalinic tras una contra rápida fue rechazado por el travesaño cuando ya se celebraba el 2-1 en las gradas, y Tello –una quebradero de cabeza constante para Ghoulam– tampoco tuvo suerte a la hora de finalizar una jugada colectiva bien trenzada por los hombres de ataque: el remate con rosca del extremo catalán fue escupido por el poste.

En una segunda mitad mucho más igualada, el Nápoles encontró con más frecuencia a Insigne y como consecuencia del equilibrio de fuerzas Tatarusanu terminó siendo el gran protagonista. El espigado guardameta rumano detuvo de forma extraordinaria un doble remate de Callejón e Higuaín cuando todo parecía indicar que los de Sarri tenían todo de cara para tomar la delantera, a pesar del buen nivel mostrado por la Fiore durante el encuentro. Pese a la falta de acierto, en parte por el buen papel de Ciprian, el choque mantuvo la intensidad. Aunque las precauciones se extremaron porque ninguno de los dos equipos quería pagar caro un despiste inoportuno en los últimos minutos del tiempo reglamentario. El punto les sabe amargo, pero más amargo hubiese sido no tener qué saborear.

Foto de portada: Bradley Griffin, bajo licencia CC.

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