Eufórico Nápoles

Higuaín-Nápoles-Focus

Reposado con balón y pasional sin la posesión del esférico. Con esta receta el Nápoles derrotó a la Juventus en una actuación bastante completa de los partenopeos que deja en una situación todavía más delicada al combinado de Allegri, que ya suma tres derrotas en seis jornadas de liga. Son tantos partidos perdidos como en toda la temporada pasada en la competición de la regularidad. Y a pesar de la crisis turinesa y de que el liderato queda a 10 puntos a falta de lo que ocurra este domingo en el duelo entre Fiorentina (2º) e Inter (1º), la visita del Sevilla el próximo miércoles en la Champions será una vía de redención para olvidarse de los problemas domésticos. O hará saltar todas las alarmas en Turín mucho antes de lo previsto.

El Nápoles completó una primera mitad portentosa basada en una serie de principios básicos que desmantelaron a la Juventus. Los de Sarri se aprovecharon de la ubicación de Hernanes, regista entre Lemina y Pogba, para buscar las cosquillas del centrocampista brasileño y obligarlo a trabajar a su espalda para explotar los espacios que habilitaba entre líneas. Sin los lesionados Marchisio y Khedira, Hernanes de mediocentro parecía un niño martilleando a ciegas las traviesas cabezas de una atracción de feria: cuando cree que llega para atrapar una se encuentra con que ya es demasiado tarde y debe girarse para atacar otra, sin alcanzar ninguna y terminar desesperado. Así terminó mareado ante Marek Hamsik y Lorenzo Insigne, que pese a partir desde la banda izquierda apareció con continuidad por el carril central para castigar la espalda de Hernanes. Entre ambos fabricaron la acción del 1-0, que puso Insigne con un disparo ajustado desde la frontal del área. Ya en la segunda mitad, también Hernanes salió en la foto del segundo tanto partenopeo, en un balón perdido de forma inexplicable en el centro del campo que Gonzalo Higuaín transformó en el 2-0 al contragolpe. Instantes después sería sustituido.

A diferencia de lo ocurrido ante el Manchester City, Hernanes no funcionó como mediocentro ante el Nápoles. Foto: Focus Images Ltd.
A diferencia de lo ocurrido ante el Manchester City, Hernanes no funcionó como mediocentro ante el Nápoles. Foto: Focus Images Ltd.

La superioridad del Nápoles de la primera hora de partido no solo se basó en buscar la espalda de Hernanes, pues el plan local se vio algo alterado por la lesión de Insigne antes del descanso. Pese a ello, el conjunto partenopeo siempre movió el balón con criterio y fue capaz de superar la presión juventina con pases cortos incluso en los momentos en los que más apretó la Juventus. Movió la pelota con criterio y encontró a Ghoulam para llevarla al campo rival. Sin ella, sin embargo, el panorama era algo distinto. El Nápoles presionaba y a la mínima que olía una duda encimaba a los centrales e incluso a Buffon para incitar a rifar la pelota en largo. Asimismo, esto implicaba que Allan y Hamsik acompañaran a los delanteros muy arriba y en ocasiones dejaron demasiados metros a su espalda, situación que la Juventus no siempre terminó de aprovechar porque le faltó precisión y pausa en campo contrario. Sobre todo en situaciones en las que podía contragolpear con comodidad, incluso con el marcador en contra, en unas transiciones en las que Jorginho a menudo era transparente. Pogba no siempre eligió la mejor opción con la pelota controlada, Zaza cayó mucho en fuera de juego, los laterales no acompañaron… no fue un buen partido de los de Allegri.

Y, pese a ello, la última media hora deja un pequeño margen para el optimismo porque la reacción al segundo tanto napolitano fue más que positiva. Anotó Lemina el 2-1 apenas un minuto después del gol de Higuaín y mejoró la Juventus con la entrada de Cuadrado y Morata. La circulación fue mucho más fluida, el control del esférico pasó a ser turinés y la pelota merodeó constantemente el área de Reina. Agitó el encuentro y la Juventus desgastó por completó al Nápoles, a quien el segundo tiempo se le hizo demasiado largo, aunque faltó terminar de intimidar al adversario pese a obligarlo a recular más de lo deseado. A pesar de ello, incluso en el minuto 85 vimos a los de Sarri adelantar la línea de presión y morder a los centrales juventinos para intentar provocar balonazos, en la enésima muestra de cómo trabajó sin balón el Nápoles. Para ello fueron claves Gabbiadini y David López, que entraron con esta intención y crearon dificultades a la Juventus en la recta final, como si David López se hubiese propuesto concentrar en los 10 minutos que disputó la energía propia de todo un partido. Los visitantes apenas se acercaron al marco de Reina en el tiempo de descuento.

“En 7 días ha pasado de leer opiniones que piden su dimisión a ver cómo se sueña con la liga. Cosas de Nápoles.” La frase que escribía Toni Padilla la semana pasada sigue perfectamente vigente tras la victoria del Nápoles ante la Juventus, apenas unos días después de empatar en el campo del recién ascendido Carpi.

Allegri buscará levantar a la Juventus el próximo miércoles ante el Sevilla. Foto: Focus Images Ltd.
Allegri buscará levantar a la Juventus el próximo miércoles ante el Sevilla. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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