Inteligencia y veteranía contrastada

Roma Manchester City Keita Fernandinho

Francesco Totti, ya exhausto tras una notable actuación, abandonó el césped del Etihad Stadium y dejó su hueco a Iturbe. El argentino se quedó el brazalete de capitán y se lo llevó al mediocentro del equipo romano. No era Daniele De Rossi, lesionado, sino Seydou Keita. Al fin y al cabo, el maliense era uno de los futbolistas más experimentados de los italianos. Pero no sólo eso: en las últimas semanas también ha demostrado que sigue capacitado para competir en partidos exigentes. Unos días más tarde fue titular ante la Juventus y jugó incluso mejor que en Manchester.

Sin De Rossi, que debería volver tras el parón de selecciones, ni Strootman, baja de larga duración, Seydou Keita ha ganado peso en la Roma. Lo ha hecho actuando como centrocampista más retrasado de la medular de los italianos, cubriendo las espaldas de dos futbolistas de tendencia ofensiva como Pjanic y Nainggolan. El belga abarca muchos metros y también trabaja mucho en defensa, pero siempre es el maliense quien conserva la posición, se acerca a los centrales para sacar el balón jugado y barre posibles contraataques. Es el siguiente paso a lo que se percibió en Valencia en los primeros meses de 2014, cuando Keita a menudo era el más posicional de los centrocampistas del conjunto ché. Es una evolución lógica si valoramos la edad del malinese, que ya supera los 34 años, y su progresivo bajón físico. En su regreso a España vimos una versión algo distinta de Keita, pero el exjugador de Sevilla y Barcelona también demostró que sus condiciones futbolísticas no se habían perdido tras su aventura asiática.

“No perdí mi nivel de juego en China. Siempre he sido muy serio y profesional”; Seydou Keita a FIFA.com.

Roma Manchester City Keita Fernandinho

Keita actuó como mediocentro en el Etihad. Foto: Focus Images Ltd.

Keita no puede pisar el área rival tan a menudo como antaño, pero la edad ha agudizado algunas de sus principales virtudes. Su inteligencia y sentido táctico le permiten adaptarse a este nuevo rol, pues el medio africano se coloca bien sobre el césped y entiende qué pide la jugada en cada momento. Su posicionamiento le permite anticiparse a las acciones del rival y recuperar balones o despejar pases comprometidos cerca de su área. Si lee bien los partidos puede permitirse no ser tan rápido como otros en carrera. Y, además, sigue siendo un futbolista de técnica bastante depurada. Al fin y al cabo, durante varios años fue el cuarto/quinto centrocampista del Barça de Guardiola. De vez en cuando supera las líneas rivales con un pase vertical que sorprende al oponente, pero, sobre todo, pierde pocos balones. No arriesga más de la cuenta. Protege el esférico y lo pasa a un compañero que se encuentre mejor situado sobre el césped, a menudo cerca de la banda. Ayuda a que la circulación sea fluida y casi siempre es una opción de pase segura para sus compañeros.

No todo son ventajas para Keita, al que los años empiezan a pasar factura en otros aspectos del juego. Ante Juventus y Manchester City, los dos partidos más exigentes que ha disputado con la Roma, terminó bastante justo de fuerzas y en el tramo final de ambos encuentros los rivales atacaron su espalda con mayor facilidad. En dos choques intensos y de ritmo muy elevado, la velocidad del juego acabó pasando factura al maliense, aunque su zona tampoco se convirtió en un agujero negro. Cuando Rudi Garcia pueda contar con toda su plantilla Keita no será fijo en el once titular, pero su aportación en momentos puntuales puede ser importante. Una pieza de garantías para rotar y dar descanso a los futbolistas más utilizados. Un centrocampista que contribuirá con experiencia, poso, inteligencia táctica y un buen pie izquierdo para jugar al fútbol. Antes, no obstante, debe recuperarse de las molestias con las que llegó tras el último parón de selecciones.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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5 comments

Vaya gran jugador y qué ejemplo para cualquier centrocampista o futbolista en general. Una carrera en la que nunca ha jugado menos de 20 partidos por temporada durante tantos años y en los equipos que ha estado. Triunfar en ese Barça no es nada fácil y ahora con 34 años siendo un referente en una Roma que aspira a algo grande.

Aún recuerdo ese balón de oro sub-20. Parece que no se le daba mucha importancia, pero por algo era…

Jugadorazo, y un ejemplo de profesionalidad. A día de hoy sigo pensando que debería haberse quedado en el Barça y haber asumido un rol con más peso. Potencia, técnica, trabajo, polivalencia y un gran sentido táctico, a lo que sumar los disparos de media distancia, la aparición en segundas jugadas y el dominio del juego aéreo.
Me alegro de que esté disfrutando en la Roma, y creo que todavía tiene cuerda para rato.
¿Podría ser central en una liga menor, de nivel medio? en mi opinión, sí, y para acabar su carrera, perfecto. Hasta Kewell fue central, por raro que parezca, en el Galatasaray…

Que gran medio fue siempre, que capacidad de variar registros, desde el llegador y pieza versátil del Barsa de Guardiola a este mediocentro posicional resguardando las espaldas de Pjanic y Nainggolan.
Por cierto Tomàs, ¿no crees que una de sus mejores virtudes, ahora, si no la mejor, es esa salida de balón tan limpia y correcta que aporta a la Roma?

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