Mazzarri arriesga al final y Palacio hace buena su estrategia

Rodrigo Palacio (Foto: Focus Images Ltd).

Cuando arrancó el Derby della Madonnina, tanto el Inter como el Milan sabían que debían ganar para mantener vivas sus escasas opciones de alcanzar sus objetivos de la temporada. El resto de la jornada de la Serie A ya había concluido y los de Mazzarri se encontraban a ocho puntos de la zona Champions (la marca el Nápoles, tercero) y los de Allegri a diez de la Europa League (una quinta plaza que en ese momento era para el Hellas Verona). El encuentro estaba marcado por esa necesidad imperiosa -a la que además se añadía el conocimiento de los dos equipos de la trascendencia del derby de cara a sus respectivas hinchadas, que iban a ser más condescendientes en su juicio de este primer semestre de la temporada si 2013 se cerraba derrotando al enemigo de siempre-. Que cualquier tiempo pasado fue mejor se asume en las dos aceras de Milán, pero ganar sigue teniendo la importancia de siempre, como se puede leer hoy en la Gazzetta:

“Será claramente un derby menor, ya que están Constant, Kuzmanovic, Saponara y Taïder donde antes estaban Van Basten, Baggio, Ronaldo y Matthäus, pero cuenta lo mismo.”

Y es cierto: este Milan y este Inter son equipos fundamentalmente contragolpeadores. Mazzarri ha apostado toda la vida por las transiciones rápidas y a Allegri nunca le ha interesado mucho la elaboración en el centro del campo. Una de las grandes incógnitas antes de empezar residía en el hecho de intentar adivinar cuál de los dos equipos asumiría el dominio del partido. Quién acabaría jugando a lo que normalmente no le suele gustar jugar. Y cómo eso se iba a conjugar con una situación contextual en la que el empate no sacaba de pobre a ninguno de los dos. En este sentido, los onces iniciales no dejaban entrever demasiadas variaciones con respecto a los libretos clásicos de los dos entrenadores. La única gran novedad era la primera titularidad con la camiseta del Milan de Riccardo Saponara (22 años, 11 goles la temporada anterior con el Empoli en Serie B).

Dispositivos iniciales:

Inter vs AC Milan - Football tactics and formations

Pareció salir el Inter con más ímpetu, teniendo más la pelota en los compases iniciales del partido. Sin embargo, ese empuje duró poco. El trabajo de Poli y Muntari ayudando a De Sciglio y a Constant para frenar a Nagatomo y a Jonathan dio pronto sus frutos, y el Milan logró desactivar una de las armas principales de cualquier equipo de Mazzarri: la profundidad de sus carrileros largos. Siendo el partido bastante parejo, los rossoneri llegaban a la portería contraria con mucha más facilidad. El técnico interista se dio cuenta y su equipo, pese a ser local y a aventajar en nueve puntos a su oponente antes del inicio del choque, se replegó para buscar descaradamente la opción de Palacio al contragolpe. El Milan tuvo posesiones larguísimas que no se recordaban desde los tiempos en los que coincidían Seedorf y Pirlo en su línea medular.

Sin embargo, según se acercaba el tramo final del choque, ambos técnicos se dieron cuenta de que el empate no valía y de que además los mayores riesgos que asumía el rival invitaban a intentar aprovecharlos. Quedaba menos tiempo, y entonces sí, se la jugaron. Mazzarri dio entrada a Kovacic y a Kuzmanovic por Taïder y Zanetti. Retrasó a Guarín para que el equipo fuera más agresivo en la medular y le dio libertad al talentoso croata para enlazar con el punta. Allegri dobló la apuesta: Matri por Saponara, Kaká en la media punta y dos goleadores natos en ataque. Mazzarri aceptó el reto y contraatacó con una declaración de intenciones ya definitiva: fuera Cambiasso, dentro Icardi. Dos puntas, Kuzmanovic de medio centro, e intensidad brutal en los últimos minutos para ganar el partido.

Formaciones en el minuto 82, cuando ingresa Icardi cuatro minutos antes del gol de Palacio:

Inter vs AC Milan - Football tactics and formations

Los movimientos desde los banquillos requieren acierto por parte de los futbolistas para que la ejecución sea exitosa. El Inter lo tuvo. Guarín metió un balón en el área desde la derecha y Palacio remató de espuela para ganar el partido. El Milan se marcha de vacaciones sólo cinco puntos por encima del descenso, a doce de la Europa League (ahora la marca el Inter) y a diecisiete de la Champions. Mazzarri, en cambio, ofreció argumentos a su nuevo propietario para que le traiga jugadores en el mercado de invierno: la tercera plaza está a cinco puntos.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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