Juve-Roma, una tragicomedia en cinco actos

FIL JUVENTUS MALMO 48

La Juve reina en el ruido. Turín presenció un partido bronco, enloquecido, con grandes giros de guión y esta crispación y teatralidad que siempre caracterizó los clásicos italianos. La Juve reina porque tiene una capacidad de competir maravillosa.

La Juve mantiene el liderato y provocó la primera derrota de la Roma en un partido bipolar. Fue divertido y feo a la vez. Fue por momentos hermoso y en otros un correcalles casi insoportable, con profesionales discutiendo como chiquillos. La tensión del partido, por momentos fue capaz de imponer su locura a la sangre fría. Y en un escenario esquizofrénico, la Juve supo ser fiel a su tradición ganadora. Tantas veces un equipo que intenta jugar bien ha llegado al estadio de la Juve listo para derrotar a la ‘vecchia signora’ y tantas veces la Juve ha aguantado el duelo sin que le importara mucho la manera de ganar.

Ni vimos la mejor Juve, ni vimos la mejor Roma. En el primer tiempo Tévez consiguió que los locales fueran quizás mejores. En la segunda parte quizás la Roma mandó más. Pero todo el análisis periodístico pausado quedó sepultado por las polémicas. Difícil valorar el partido en frío cuando en tu misma mesa la gente se tira botellas y agarra de los pelos. Italia, el país que inventó el concepto de la “moviola”, ya tiene moviola para días. ¿Fue en la línea el penalti de Maicon? ¿Quién ganó el combate de judo, Totti o Lichtsteiner? ¿Se tira Pogba en el tercer penalti o lo tocan? ¿Estaba en fuera de juego Vidal en el gol de Bonucci? Centímetros, segundos, matices. Gianluca Rocchi intentó repartir justicia y acabó condenado a las brasas del infierno del eterno debate. En la prensa romana elevan una queja al cielo: ¡nos han robado! Los piamonteses se relajan, con miradas de complicidad, mientras afirman que han ganado pese a que el árbitro quería ayudar a la Roma. Al final, fue una maravillosa representación en 5 actos.

Juventus v Malmo UEFA Champions LeagueTévez marcó dos goles contra la Roma (Foto: Focus Images Ltd)

Primer acto. La Juve intentó golpear primero con la presencia de Pirlo en el equipo. Recuperado de la lesión, el genio de Brescia acabó chocando una y otra vez en un duelo precioso con Totti. Se discutían por faltas y uno se los imaginaba en un asilo con 85 años discutiendo por una partida de mus. La locura del partido no ayudó a un Pirlo que dejó destellos, aunque no mandó. La Juve sí mandó, por momentos. Tévez se escondió en la espalda de Pjanic, demostrando que, ahora mismo, la Juve tiene su rostro: desde su campo base entre líneas, aparecía en una lucha de guerrillas que creó problemas a la Roma. Los romanistas intentaron controlar el partido con una propuesta firme, aunque no les acabó de salir. El partido, tenso, se rompió cuando Rocchi pitó el primer penalti: falta de Totti sobre Pirlo y la falta acaba en el codo de Maicon. La barrera estaba dentro del área, aunque en su salto, el brasileño acabó fuera. Fue el inicio del ruido. Protestas, gritos, gesticulación. Tévez marcó el penalti y Rudi Garcia acabó expulsado. Y de qué forma. El entrenador de la Roma protestó tocando un violín ficticio. Si la protesta está fuera de sitio, nadie negará que es una gran forma de ser expulsado: por tocar el violín. García ha encajado en la perfección en esta comedia del ‘Commedia dell’Arte’.

Segundo acto. La teatralidad siguió derrotando al fútbol. Pjanic pone una falta dentro del área juventina y Rocchi pita penalti. Lichtsteiner parece derribar a Totti, aunque Totti, como el pillo callejero que siempre fue, parece ser un maestro de judo agarrando al suizo y controlando la caída. Nadie duda que entre un romano y un suizo, el mejor actor siempre será el romano, que es la ciudad de Gassmann, y Sordi. Totti marca el penalti y lo celebra con sus hinchas, aunque por el camino decide provocar a los hinchas locales. Rocchi, desesperado, observa cómo media Juve intenta cazar a Totti para recriminar su gesto. La Roma defiende a su capitán y Totti acaba amonestado. Aunque la forma que tiene de encajar la amonestación bien merece un premio Donatello a la mejor interpretación.

Tercer acto. El ruido ya es, por momentos, insoportable. El público grita, el banquillo de la Roma se encara con aficionados, Lichtsteiner se siente robado y pocos se ocupan de calmar el juego. En medio del caos, Gervinho pone la luz. El africano, incansable durante todo el partido, le aporta a la Roma lo mismo que Tévez le da a la Juve: carácter, desborde, liderazgo. Antes del descanso, el marfileño, que ha jugado con su selección en estadios más calientes, pone una balón maravilloso a Iturbe: gol. La Roma se pone 1-2, Buffon encaja su primer gol en jugada en toda la Serie A y los visitantes amenazan con poner la liga patas arriba.

Totti Roma FocusTotti marcó un gol de penalti (Foto: Focus Images Ltd)

Cuarto acto: El nuevo giro de guión, antes del descanso, vuelve a provocar un estallido entre el público. En el último segundo del primer tiempo, Pogba se interna en el área. Pjanic se tira al suelo, Pogba salta y cae. Por momentos parece un piscinazo, aunque la repetición demuestras dos cosas: contacto y que fue fuera del área por centímetros. El público aplaude, otros tiran cosas. En este acto cobra protagonismo Seydou Keita, que se pone las manos en la cabeza desesperado, con una magnífica interpretación teatral. Tévez tampoco falla en esta ocasión: 2-2.

Quinto acto: Después de tal locura, los dos equipos se calman y, por momentos, el fútbol ocupa el centro del escenario. Allegri pone en el césped a Vidal por un Pirlo cansado, y sacrifica un Llorente desaparecido por Morata. La Roma pone más fútbol y Gervinho se inventa jugadas. En una de ellas, Pjanic dispara fuera cuando los más normal era marcar. Aunque la Juve, poco a poco, mejora. Con las piernas frescas de Vidal y Morata, al final del partido es el equipo de Allegri el que llega más contra una Roma cansada. Sin Strootman o De Rossi, le falta pulmones en el centro del campo, con Keita y Nainggolan superados. La Roma pasa de perdonar goles a sufrir: primero, testarazo del español a la madera. Minutos más tarde, el gol de Bonucci, después de un córner.

El resto es historia. Manolas y Morata acaban expulsados en una nueva bronca. Y el estadio aplaude con pasión una victoria que permite a la Juve marcar su terreno. Aunque la Roma sale herida, y eso la convierte en un rival peligroso. La Roma se marchó del estadio criticando la actuación arbitral (“Las áreas aquí son más grandes”, dijo García) y sufriendo la primera derrota. Aunque con motivos para ser optimista: en defensa aguantó firme Yanga-Mbiwa, muy correcto en la salida de la pelota y en las marcas. Faltó aire en el centro del campo por las bajas de jugadores que poco a poco volverán. Y Gervinho demostró otra vez un nivel maravilloso. En la Juve, satisfacción: 6 de 6, liderato y orgullo. Marchisio se dejó el alma y aportó lo que no pudo dar un Pogba tímido. Y el equipo demostró que puede unir en 90 minutos la tradición ganadora del club con la capacidad de Allegri de madurar los partidos hasta golpear en el momento justo.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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8 comments

Excelente Toni, siempre un placer leer tus artículos.
Un gran partido, el mejor que puede ofrecer en la actualidad la Serie A, la Roma no le va a dar un respiro a la Juventus.

Estupenda reseña, Toni.

Tienes una errata cuando hablas de Gervinho. Aporta “liderazgo” (liderato es otra cosa 😉 )

Saludos

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