Kalinic desnuda al Inter

Borja Valero - Fiorentina - calciostreaming

Se rompió el juguete. El Inter llegaba al partido contra la Fioretina como líder y ha sido barrido por una Fiorentina maravillosa. Ahora los toscanos miran a los demás aupados a la primera posición de una Serie A enloquecida. Paulo Sousa controló en todo momento el tablero, sacó del partido a Mancini y destrozó a una defensa, la interista, que hasta ahora se creía fuerte. Jaque y mate.

En cinco partidos, al Inter solamente le había metido un gol el Carpi. Era la mejor defensa del campeonato. Lo ganaba todo, aunque siempre por 1-0. Y llegó la Fiorentina a San Siro para romper el optimismo de la hinchada interista. El Inter es un club alocado. Tan alocado, que su himno dice eso: “Pazza Inter, amala”. Ama al Inter, pues está loco. Un día te maravilla y el otro día su fealdad asusta. Hoy, el interismo es de nuevo el chiste en boca de los hinchas rivales.

La Fiorentina hasta ahora solamente había perdido contra el Toro. Contra el Milan, en la primera jornada, ya dejó clara la apuesta de Paulo Sousa. Orden defensivo, robar el balón y golpear con espacios. Formalmente, una apuesta menos estética que la de Montella; aunque en realidad, el equipo se adapta mejor a la realidad, madura los partidos, los interpreta con realismo y busca golear gracias a los ataques verticales. Muerde, corre, genera y busca espacios. Aunque por momentos le cede la pelota al adversario. El Milan cayó en esa trampa. El Inter también. Borja Valero e Ilicic encontraron siempre espacios entre líneas y partieron en dos al Inter.

Inter-Fiorentina

Las cosas empezaron mal para el Inter antes del comienzo: cuando Jovetic, el mejor jugador del Inter en estas primeras jornadas, se lesionó durante el calentamiento y no pudo jugar contra su ex equipo. Palacio entró en su lugar en un Inter con un sistema rocoso, con tres defensas y un centro del campo cargado. Alex Telles ganaba la banda izquierda y por la derecha Perisic fue una sombra de sí mismo. Kondogbia, Melo y Guarín debían controlar el centro del campo, pero fueron barridos por una Fiorentina dinámica que explotó sus espaldas gracias a la inteligencia táctica de Borja Valero e Ilicic. Vecino y Badelj se encargaron de poner orden defensivo y los otros, la poesía.

Ya a los cinco minutos, el gran protagonista del partido, Kalinic, le sacó un penalti a Handanovic que Ilicic no falló. El partido del delantero croata fue sobresaliente. Creó los espacios para que Ilicic y Borva Valero bailaran, volvió locos a los defensas locales y provocó la roja a Miranda antes del descanso. Kalinic firmó un partidazo. Jugó bien de espaldas y jugó bien de cara. En el 2-0, siguió con la mirada el trallazo de Ilicic. Handanovic, horrible, intentó volar y acabó dejando el balón en pies de Kalinic. 0-2. Poco después, la Fiorentina, oliendo sangre, marcó el tercero. Borja Valero y Marcos Alonso crearon la jugada y el delantero balcánico remató.

Tras eso, Kalinic le sacó la roja a Miranda. Por entonces, la Fiorentina ya ganaba por 0-3. Jugando 11 contra 11, la Fiorentina goleó. Luego, con superioridad numérica, se dejó meter un gol en la segunda parte, aunque el Inter nunca pudo soñar con una posible remontada.

Con Paulo Sousa, la Fiorentina ya ha ganado a Milan e Inter. Foto: Focus Images Ltd.
Con Paulo Sousa, la Fiorentina ya ha ganado a Milan e Inter. Foto: Focus Images Ltd.

Antes del descanso, el Inter casi se queda con 9 pues Guarín y Kondogbia empezaron a pegar patadas sin sentido. Kondogbia fue uno de los sacrificados por Mancini en el descanso. Entró Ranocchia con la misión de evitar más goles, de evitar la humillación.

Y la nueva Fiorentina, muy realista, entendió que lo mejor era evitar problemas y dejar que el tiempo pasara. La Fiore escondió el balón y el gol del Inter, después de un disparo lejano en el que falló Tatarusanu (Icardi cazó el balón), fue una anécdota. Pese al intento de Mancini de dar velocidad con Biabiany y Brozovic por dos jugadores desaparecidos, Guarín y Perisic, el Inter no pudo contagiar a sus hinchas de optimismo y acabó recibiendo el cuarto gol: obra, cómo no, de Kalinic.

A la Fiorentina le salió todo bien, excepto la lesión de Roncaglia. Kalinic ya ha metido tantos goles como Mario Gómez la última temporada, el equipo gusta y en Florencia se ilusionan.

Foto de portada: calciostreaming

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