La Lazio paga cara su fragilidad defensiva y acaba empatando en el descuento

La hinchada de la Lazio no está muy contenta últimamente. Foto: Focus Images Ltd.

Alocado como el propio fútbol italiano ha sido el Lazio–Hellas Verona, jugado en un Olímpico aún con resaca de los trágicos hechos antes de la final de Coppa del sábado. Ambos llegaban a la cita en igualdad de puntos y lo hacían con el objetivo común de alcanzar los puestos europeos que, de momento, ocupan Inter de Milán y Torino, además de la Fiorentina finalista de Coppa.

Aunque los dos equipos saltaron al césped con la intención de sumar los tres puntos, lo hicieron de maneras bastante distintas. La Lazio quiso el balón en todo momento y su rival no se lo discutió. No era esa exactamente la labor que Mandorlini pidió a los suyos durante todo el encuentro. Los locales empezaron dando una sensación de mayor control, de sentirse más cómodos en el terreno de juego. Pero pasados los diez minutos el Hellas empezó a llegar a la portería rival con mucho más peligro del que los laziale en los primeros compases.

Luca Toni, que no tuvo su mejor día a pesar de pelear todas y cada una de las pelotas que le llegaban, perdonó una clara oportunidad en una buena contra donde cruzó en exceso el balón. Era el primer contraataque del partido pero ya servía como preludio de lo que serían las intenciones de los visitantes.

Luca Toni desaprovechó dos grandes ocasiones de gol / FocusImage

Luca Toni desaprovechó dos grandes ocasiones de gol / FocusImage

Golpeó primero la Lazio gracias a uno de los máximos descubrimientos de esta temporada en Serie A, el español de origen senegalés Keita Baldé, de 19 años. Este chico nació en la pequeña localidad barcelonense de Arbúcies y vistió de azulgrana hasta que a los 15 años lo cedieron al Cornellà, seguramente la tercera mejor cantera de Cataluña tras Barça y RCD Espanyol. La respuesta fue inmediata, pues Marquinho, ex de la Roma, ajustó un buen balón al palo izquierdo de Berisha para empatar la contienda. Los aficionados de la Lazio se acordaron de su pasado giallorosso cuando el brasileño celebró el gol con euforia.

El juego directo del Verona empezó a dar sus frutos de la forma que mejor entienden los aficionados de hoy en día, con goles. El empate parecía más bien justo al descanso ya que la Lazio no traducía la posesión en peligro y los visitantes, además, tenían muy claro a lo que jugaban.

Empezó más animada la Lazio en el segundo tiempo. Aunque los dos equipos buscaran los tres puntos, el factor campo iba a pesar y fueron los locales los que dieron un paso adelante para desempatar el partido. Lo hizo Senad Lulic tras un pase de Baldé en el borde del área que aprovechó el bosnio para meterse hasta la cocina y definir a placer por la escuadra después de controlar bien con la cabeza.

Candreva es el líder del equipo después de que Hernanes se marchara en enero y está cumpliendo este rol con responsabilidad. También es la referencia ofensiva de los suyos cuando no está Klose.

El ritmo del partido aumentó mucho después de este gol y el Hellas, como no podía ser de otra forma, se vio forzado a arriesgar más. Uno de los mejores jugadores del partido fue el central griego Moras. Dio un recital defensivo y encima se atrevía a sacar el balón jugado con un atrevimiento impropio de los clásicos defensores del Calcio.

Con el partido ya enloquecido el Verona no tardó en aprovechar otro contraataque y tras, simplemente, dos pases bien dados Iturbe se quedó solo. El argentino batió al guardameta albano de la Lazio al cruzar el balón con su zurda.

Reaccionó entonces Reja al meter en el campo a Miroslav Klose, Felipe Anderson y Álvaro González. Sentó al banco a un Lucas Biglia que gestionó la posesión de los locales pero sin tener ni mucho menos una gran tarde. El técnico italiano se vio obligado a sustituir a Candreva, el futbolista más talentoso de su plantilla, después de que éste le pidiera el cambio.

Italy v NigeriaInternational Friendly Candreva

Candreva fue sustituido en el minuto 82. Foto: Focus Images Ltd

La lista de despropósitos defensivos de la Lazio aumentó cuando Hallfredsson, que tuvo mucha participación en el juego con dos asistencias, centró desde la izquierda a la área pequeña. El lateral rumano Radu se quedó mirando cómo la pelota cruzaba la portería sin oposición y Romulo, que acaba de entrar por Marquinho, empujó el balón y desató la locura en la zona que ocupaban los aficionados del Verona.

Parecía la sentencia. Y más después de que Lulic, en un súbito arrebato sin mucho sentido, fuera expulsado tras hacerle una entrada sin balón a Iturbe. Roja directa y a la ducha un hombre de contrastes, capaz de hacer maravillas con el balón o esta chiquilladas que tan poco gustan a los entrenadores.

Pero esto es Italia y aquí lo que parece ser al final no es más que un sombrío espejismo de la realidad. El colegiado añadió cuatro minutos y le bastaron a la Lazio para poner el punto y final a este intenso y atractivo partido con el definitivo 3-3. La jugada, polémica, aún se discute en el país transalpino, pues se pone en duda si Klose se deja caer tras impactar levemente con Albertazzi. Fuera lo que fuera el árbitro pitó penalti. Stefano Mauri colocó el esférico en los once metros y Rafael acertó el lado. De hecho, paró el penalti heroicamente pero el rechace le quedó justo delante del capitán de la Lazio y no perdonó.

Al final el empate fue el resultado más justo posible. Tras solamente dos jornadas todo sigue abierto en la lucha por entrar en la Europa League en Italia. Estas tablas no fueron muy celebradas por ningún conjunto ya que unos solo se planteaban ganar y los otros lo tuvieron tan y tan cerca que al final el empate supo más bien amargo.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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