La rápida evolución de Mateo Kovacic

Mateo Kovacic of Inter Milan (centre) shoots but misses a chance during the UEFA Europa League match at Celtic Park, Glasgow
Picture by Greg Kwasnik/Focus Images Ltd +44 7902 021456
19/02/2015

Nadie puede culpar a Mateo Kovacic de salir del Inter. Al joven croata le ha tocado vivir una época complicada en el club, atrapado por el pasado reciente brillante de la entidad y unos años incómodos llenos de mediocridad. Mancini afirma que Kovacic sale pues toca respetar el fair play económico. Han elegido a uno de los pocos jugadores que se salvaron del último desastre.

Kovacic busca un nuevo destino para seguir creciendo. Su progresión como futbolista ha sido notable y en la selección absoluta se ha ganado un lugar cerca de Luka Modric, compañero de aventuras, como contó Axel Torres en 2014.

Nacido en Linz, Austria, en una familia de croatas de Bosnia, no dudó ni un segundo cuando el equipo italiano llamó a su puerta. A sus 21 años ya ha vivido en tres países distintos. En la Serie A, ha madurado y siempre ha afirmado, con un toque de humor, que en Milán “solamente me faltan las misas en croata”. Como buena parte de los croatas de Bosnia, Mateo es un devoto católico. Y todo guarda relación con la educación que le dieron sus padres y la que estos tuvieron. Fue la madre la primera que lo llevó a un entrenamiento cuando tenía 10 años, y en el LASK Linz no dejaron escapar a este joven talento dotado de equilibrio horizontal y vertical. Ataca, remata y se asocia. Con una gran conducción de pelota y buen disparo, individualmente lo tiene casi todo. Aunque le ha tocado mejorar en su juego colectivo en la selección.

El Inter vende a Mateo Kovacic para acometer nuevas incorporaciones que permitan cerrar una plantilla del gusto de Roberto Mancini. La prioridad ahora es incorporar a un lateral izquierdo de garantías. La salida de Xherdan Shaqiri rumbo a Stoke-on-Trent en forma de traspaso también debe entenderse como vía para generar recursos a corto plazo y así atender los deseos del técnico italiano. A principios de verano se especuló con el traspaso de Kovacic a la Premier League, pero en las oficinas interistas no se recibieron ofertas superiores a los 30 millones de euros, cifra por la que -como ha quedado claro- sí estaban dispuestos a dejarlo marchar.

En 2007 la família se marchó a Zagreb porque el Dinamo incorporó al chaval a su disciplina en el que fue su primer gran salto. Con 16 años, marcó un gol en Primera División en un 6-0 al Hrvatski Dragovoljac. Con la zamarra del Dinamo debutó en la Champions, jugó contra el Madrid y llamó la atención del Inter. Entonces, solía jugar por las bandas. La Serie A siempre es el mercado natural del fútbol croata y Kovacic lideró una selección sub’21 con sabor italiano en su momento.

Kovacic Inter - calciostreaming
Mateo Kovacic. Foto: Calciostreaming.

Diestro, ha seguido progresando poco a poco en San Siro, puesto que su abanico de posiciones es amplio y puede jugar en toda la mediapunta. En un 4-2-3-1 tiene condiciones para aparecer en cualquier posición de segunda línea, aunque le gusta jugar por delante del doble pivote, por el centro. Con la selección lo hemos visto por detrás de los delanteros y en muchas ocasiones partiendo desde la izquierda. Sus buenos partidos en el emotivo duelo contra los serbios, rumbo al Mundial, fueron claves en su evolución.

Aunque en esta cita tan importante sí fue una pequeña decepción, Kovacic vivió su mejor temporada en el Inter este último año. Llegaron los primeros goles (no estamos hablando de un goleador) y cierta mejoría en su lectura táctica. Walter Mazzarri criticó durante el curso su falta de disciplina defensiva y la tendencia a resolver siempre tirando de recursos individuales. Aunque, como suele pasar en estos casos, los discursos varían en poco tiempo y el técnico italiano no dudó en ponerlo por las nubes después de un partidazo contra el Sassuolo: “Ahora defiende más y entiende mejor el sistema”, añadió. Roberto Mancini desembarcó en Milán exigiendo un poco más de disciplina y el cuerpo técnico pidió a Kovacic que intentara no abusar de esas conduciones individuales, porque penalizaba al equipo. Esta última temporada disputó 35 partidos en total. Creció, marcó cuando debió hacerlo y sufrió una herida difícil de curar: quedar fuera de la Champions y de la Europa League.

La experiencia con Modric en la selección, jugando al lado de un futbolista con tantos galones, puede ayudar más a un chico irreverente, descarado y ansioso por seguir creciendo. En pocos años, el Inter se le quedó pequeño.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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