La Serie A descubrirá Frosinone, el vecino de Roma y Lazio

Frosinone -  Danilo Raponi

El máximo dirigente de la Lazio, Claudio Lotito, llamó por teléfono a Pino Iodice, responsable del Ischia, club de Segunda B, sin saber que la conversación sería grabada (pues su idea era presionar para conseguir unos votos en las elecciones a la presidencia de la Liga Pro). Y en esa conversación, Lotito soltó que “El Carpi y el Frosinone no valen nada, si suben a la Serie A sería una mierda. ¡Quién pagaría los derechos televisivos!”. Meses después, Carpi y Frosinone han ascendido a la Serie A superando a equipos históricos como el Bolonia. Ninguna de estas dos entidades ha jugado antes en la Serie A. Y en los dos ascensos se han acordado del nombre de Lotito.

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Derrotando al Crotone por 3-1, el Frosinone se ha convertido en el primer equipo de la región del Lacio en ascender a la Serie A sin ser de la capital, Roma. Con unos 48.000 habitantes, esta ciudad del sur de la región vive días felices gracias a su club. Un año después de ver como su rival futbolístico, el Latina, se quedaba cerca del ascenso, el Frosinone ha conseguido el ascenso de forma matemática delante de una hinchada que pasó la noche en la calle para poder comprar las entradas. Hinchada que durante los años en categorías inferiores ya seguía con pasión al equipo.

Claudio Lotito, presidente de la Lazio: “El Carpi y el Frosinone no valen nada, si suben a la Serie A sería una mierda. ¡Quién pagaría los derechos televisivos!”

Futbolísticamente, la región del Lacio era un páramo. Durante décadas, clubes modestos de Roma eran la tercera entidad de la región, como el Mater (equipo de una central eléctrica que jugó en la Serie B en la temporada 1942/43), el Alba Trastevere (en segunda en los años 40 antes de desaparecer) o el Lodigiani, que nunca llegó a Segunda. Es más, antes del Frosinone, solamente un club de otra ciudad de la región del Lacio que no fuera Roma había llegado a la Serie B, el Rieti, con dos temporadas en segunda en la década de los años 40, cuando la Serie B tenía diversos grupos.

El Frosinone no ascendió a la Serie B hasta 2006, convirtiéndose en el segundo club del interior de la región en pisar campos de la Serie B. Con el experimentado Ivo Iaconi en el banquillo, el club derrotó en el play-off final al Grosseto y en 2006 se encontró en la Serie B con la Juve, descendida en el caso Calciopoli. En Turín, Del Piero decidió: 1-0. En Frosinone, la Juve no falló y ganó 0-2 a un club satisfecho de poder jugar contra la vecchia signora. Después de cinco años en la Serie B, el club descendió aunque rápidamente recuperó la plaza, con un ascenso en el que superó a Lecce y Pisa. En la Serie B se encontró con el Latina, tercer club de la región en ascender a Serie B y su principal rival, con quién juega derbis calientes.

Frosinone es la ciudad más importante de la región conocida como Ciociaria, región antes agrícola, con mucha personalidad y cultura propia. La ciudad era un punto de confluencia de rutas entre Roma y el interior, y Frosinone ya existía en tiempos del Imperio Romano. Parte de la rivalidad con Latina nace por el origen de esta segunda ciudad, fundada por Mussolini cuando desecó una zona pantanosa (contamos su caso aquí). Eso potenció nuevas rutas y afectó un poco a Frosinone, ciudad más histórica, provocando el nacimiento del derbi del basso Lazio. Frosinone, ciudad de interior, busca su sitio en el mundo con nuevas empresas que den trabajo a su gente, con cierta crisis de personalidad, como me contó una chica de la ciudad: “Los jóvenes se van a Roma. Y de Roma, aún más lejos”, dijo con frialdad. Aunque admitió que algunos amigos seguían allí, orgullosos. No todos piensan igual.

Sea como sea, Frosinone, típica ciudad de interior desconocida por muchos italianos, se reformula gracias a empresas que dan salida a muchos habitantes. Algunas de estas empresas dependen de Maurizio Stirpe, nacido en Torrice, un pueblo justo al lado de Frosinone. Stirpe se marchó a Roma, y luego a universidades extranjeras, y volvió convertido en hombre de negocios. Tiene mucho peso político, está en las asociaciones empresariales locales y gana dinero con sus empresas que generan componentes plásticos de electrodomésticos y autos. En 2003, Stirpe llegó a la presidencia del Frosinone y con él, llegó la revolución de los ‘canarios’, como se conoce a la entidad por sus colores, amarillo y azul. En su primer año, el club ya ascendió de la Serie C2 a la Serie C1. En tres años ya jugaba en la Serie B fichando buenos jugadores. Detrás de muchos milagros, se esconde un tipo con pasta.

Esta temporada, el entrenador es Roberto Stellone, delantero romano que brilló con el Torino, el Genoa y el Nápoles. Stellone acabó su carrera en el Lodigiani y aquí decidió empezar como entrenador. Un año después de colgar las botas, ya era el técnico del equipo, entrenando jugadores que eran sus compañeros de vestuario. Con 37 años, apunta maneras. Sus equipos son intensos, duros, competitivos. Suele apostar por un 4-4-2 clásico. El Frosinone compite, sin enamorar en su propuesta. Stellone parece ser un buen motivador, pues la idea era no bajar y poco a poco ha convencido a los suyos que podían superar a rivales más duros como el Bolonia, que se queda sin ascenso directo, derrotado en el duelo clave por 2-1 en el Matusa, el feudo del Lodigiani. El típico estadio viejo, de los años 30, con algunas remodelaciones y que necesitará algunos retoques en la Serie A.

A nivel deportivo, destaca el portero Massimo Zappino, un chico brasileño adoptado por sicilianos que ha pasado por muchos clubes, incluso el Vaslui rumano. En defensa,  jugadores poco conocidos que piden paso como Adriano Russo, Leonardo Blanchard o el joven lateral Matteo Ciofani, hermano del delantero del equipo Daniel Ciofani, uno de los goleadores junto a Federico Dionisi, exjugador del Livorno. Alessandro Frara, experimentado centrocampista formado en la Juve, es el capitán, con las ayudas del joven austríaco Robert Ghucher y Mirko Gori. El argentino Mario Santana juega en su noveno club italiano siendo suplente, como el defensa panameño Luis Cesar Fraiz.

El Frosinone ha consolidado su sueño. Aunque como suele suceder, muchos maldicen este sueño. Hinchas de otras entidades afirman que los árbitros han favorecido de forma sospechosa al club. En Lecce, no olvidan el arbitraje en su play-off de ascenso a la Serie B. En Frosinone piensan lo opuesto y afirman que ascienden con arbitrajes en contra. No ayuda el partido empatado en casa con la Virtus Entella (3-3) en el que un empleado encontró en el vestuario visitante un papel con la nota, a mano: “empatamos de penalti en el 90”. Si, así empató la Virtus Entella ese día. Cosas del calcio.

Sea como sea, la Serie A descubre Frosinone. Descubre el basso Lazio y la Ciociaria. Por primera vez, Roma y Lazio jugarán derbis regionales con un equipo del Lacio.

Foto de portada: Danilo Raponi.

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