Los diciembres árabes de Benítez

Rafa Benítez Focus

De los cuatro títulos que Rafa Benítez ha conquistado con clubes italianos (dos con el Inter y dos con el Nápoles), la mitad los ha logrado en países árabes. Tanto el Mundial de Clubes que levantó con el cuadro nerazzurro milanés -poco antes de acordar su salida- como la Supercoppa de Italia ganada el pasado lunes ante la Juventus en Doha se disputaron durante el mes de diciembre en Oriente Medio. Si en aquella ocasión la victoria frente al TP Mazembe en Abu Dhabi (2010) sirvió de honrosa despedida a su breve periplo en el Inter –donde las discrepancias con el presidente Moratti en la política de fichajes fueron evidentes casi desde el primer día y se hicieron insostenibles tras una conferencia de prensa en los Emiratos Árabes Unidos durante el Mundial de Clubes-, ahora el título contra la Juve -conquistado en Qatar tras una partido épico resuelto en la tanda de penaltis- puede reforzar su posición como entrenador del Nápoles. Aunque el futuro sigue siendo incierto y la continuidad en la entidad partenopea del técnico madrileño más allá de cuando finalice su contrato el próximo mes de junio es más que dudosa, Benítez ha conseguido pasar una Navidad mucho más tranquila después del resultado que se dio en Qatar… y de aquellos que se produjeron en la liga italiana mientras él preparaba el choque frente a la Juve. De la séptima plaza que ocupaba antes de iniciarse la última jornada de 2014 en la Serie A ha pasado a terminar el año en la cuarta (y empatado a puntos con la tercera, que es la última que da acceso a la Champions League, el objetivo de mínimos que se marcaba en la liga la entidad sureña). Ningún rival directo ganó el pasado fin de semana, así que el 2-0 ante el Parma antes de coger el avión hacia Doha sirvió para que la tabla dañara menos los ojos al siempre exigente hincha napolitano durante las fechas navideñas.

Higuaín-Nápoles-FocusGonzalo Higuaín volvió a ser la figura del Nápoles en la Supercoppa de Italia frente a la Juventus (Focus Images Ltd).

Si alguien pensaba que la Supercoppa se la iban a tomar la Juve y el Nápoles como un torneo menor, las imágenes de abrazos, saltos, llantos, sufrimiento y rostros compungidos que se registraron durante la tanda de penaltis dejaron claro que en ningún caso se observó la batalla de Doha como algo intrascendente. Si a cualquier aficionado ajeno al contexto del partido le ponen el vídeo del desenlace y le cuentan que es la final de la Champions, se lo cree convencido. Sólo las reducidads dimensiones del estadio en el que se disputó el choque, el Jassim Bin Hamad, podría haberle puesto sobre la pista correcta. Pero todo lo demás era propio de una finalísima: el grito de Tévez al marcar el golazo que volvía a poner a la Juve por delante en el primer minuto de la prórroga, los suplentes yendo a abrazarlo enloquecidos, Higuaín liberando tensiones tras empatar en el 118’ y después de que el palo y Buffon retardaran anteriormente su segundo tanto del encuentro… Fue la de Doha una final excitante. Y los dos equipos deseaban ganarla con todas sus fuerzas. De hecho, el detalle de que ambos pidieran que se retrasara media hora el kick-off tras comprobar el día anterior en el entrenamiento que el calor hacía difícil alcanzar un rendimiento óptimo ya mostraba hasta qué punto iban a competirla al máximo.

Llegados a este punto, con media temporada consumida, el segundo año de Benítez en Nápoles amenaza con ser, de nuevo, difícil de juzgar. También su equipo lo es: arriba posee individualidades de gran nivel, pero ni su centro del campo ni su pareja de centrales acaban de resultar convincentes (Koulibaly, una vez más, quedó en evidencia en los dos goles encajados, así como en cada acción en la que Tévez lo encaró). Tiene fases de dominio de partido (como cuando iba perdiendo en la segunda parte y tuvo mucho más el balón y jugó en campo contrario), pero casi todas las ocasiones nacen del talento individual de los jugadores más dotados. No es raro tampoco verle replegado y sin presionar arriba si considera que le conviene ceder la iniciativa al rival (de hecho, metió a Jorginho por delante de Inler y Gargano cuando la prórroga estaba empatada a uno). Y uno acaba confundido a la hora de emitir un veredicto, aunque entiende que tras ganar en Doha de la manera en la que ganó (neutralizando dos desventajas frente a la poderosa Juve de Allegri, la última de ellas casi en el descuento del tiempo extra, y sobreviviendo a hasta dos situaciones en las que la escuadra bianconera era campeona si convertía su penalti en la tanda), el sabor que les ha quedado a los aficionados partenopeos durante las fechas navideñas ha sido el de euforia y excitación. Y a Benítez, el de la satisfacción de haber superado ya a Mazzarri como entrenador del Nápoles con más títulos desde la época de Maradona (una Coppa y una Supercoppa).

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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4 comments

Épica victoria del Nápoles en los penaltis. ¿Qué opinión te merece Gonzalo Higuaín? ¿Crees que se equivocó el Real Madrid dejándolo salir?

Enhorabuena por el artículo Axel.

Comparto la idea de que juzgar la temporada de Benítez en Nápoles es complicado. El equipo no tiene una definición muy clara y como dices en el artículo la descompensación entre ataque y defensa muy importante.

Por otro lado, pienso que Benítez en todos los equipos que ha estado ha tenido una enorme dificultad para trabajar con tranquilidad. Me explico:
En Valencia fue discutido siempre, recordemos que si Rufete no mete esos dos goles Benítez hubiera sido destituido. En Liverpool después de ganar la Champions se le exigía ganar la Liga, nunca lo consiguió y cada temporada se le criticaba por ello.
En el Inter y Chelsea más de lo mismo, siendo defenestrado ya desde el primer minuto y por último en el Nápoles. Todos sabemos de antemano la dificultad de esa plaza, de su presidente y de los aficionados. Al sur de Italia tambien ha sido muy criticado, sobre todo después de caer en Bilbao.

Con esto quiero decir que creo que no se valora la enorme dificultad que ha tenido que pasar Rafa en la mayoría de sus equipos y, a pesar de ello ha ganado títulos con TODOS los equipos de primer nivel que ha entrenado. Puede ser un entrenador que ahora mismo no tiene muy clara su idea en Nápoles, pero ya lleva dos títulos.

Benítez: Ganar en la cuerda floja.

Un saludo a todo MI.

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