Los suspiros de Andrea Pirlo

Juventus v TorinoSerie A

Bruno Peres sorprende a la Juventus

El Derby della Mole arrancó en medio de una atmósfera cargada: música, cánticos, intensidad y una Juventus -sin Gianluigi Buffon, por lesión- apretando arriba a un Torino que no conseguía salir de su propia área. Carlitos Tévez, Paul Pogba, Fernando Llorente… todos percutían una y otra vez contra una defensa que amenazaba con abrirse a sí misma una vía de agua a las primeras de cambio. Los de Allegri (4-3-1-2) entraron al partido con la intención de resolverlo cuanto antes y pronto consiguieron tomar ventaja en el marcador: un libre directo botado desde la frontal por Andrea Pirlo fue desviado con el codo por El Kaddouri y Arturo Vidal se encargó de transformar el penalti. Minuto 15, 1-0 para los locales y cierto aroma a lo que muchos en Italia pronosticaban en la previa: si la Juventus conseguía abrir la lata pronto, el Torino podría salir goleado del Juventus Stadium.

No fue así. Una acción espectacular de Bruno Peres, lateral derecho brasileño, finalizó con el gol del empate solo 7 minutos después. El ex de Santos recogió la pelota a escasos metros de su portería, se escapó por el perfil derecho sin que Evra pudiera hacer nada, solo correr tras él desesperado con los brazos abiertos en un signo claro de impotencia. Acudió a la ayuda Arturo Vidal, pero la potencia de Peres también fue demasiado para el chileno. Erguido, con una zancada prodigiosa, se plantó en las inmediaciones del área grande y no se lo pensó dos veces: le pegó al balón con todo. El esférico salió despedido con violencia contra el poste derecho de la portería defendida por Marco Storari y acabó en el fondo de la red. Incluso sus propios compañeros parecían sorprendidos con lo que acababan de presenciar. Y no era para menos. El gol, una galopada de área a área sin descanso para tomar aliento, es de esos que da la vuelta al mundo y vale el precio de una entrada.

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Arturo Vidal anotó el primer tanto del partido. Foto: Focus Images Ltd.

Gran Torino

La igualada no le sentó bien a la Juventus, que fue perdiendo poco a poco presencia ofensiva. Amauri y Quagliarella, dos ex bianconeri en al ataque del Toro, empezaron a entrar en juego y el bajón de intensidad equilibró las fuerzas. Tan solo las incorporaciones desde el costado izquierdo de Patrice Evra trataron de poner en jaque a Maksimovic, Glik y Moretti, que respondieron siempre con entereza. El gol de Peres fue un inesperado jarro de agua fría que cambió totalmente el escenario esperado.

En los segundos 45 minutos los dos técnicos movieron piezas: Ventura vio clara la posibilidad de puntuar y apostó por afianzar la retaguardia e intentar hacer daño a través del juego directo -Benassi y Larrondo tuvieron minutos- a una Juventus que daba síntomas de cansancio y poca claridad de ideas, y Allegri dio entrada a Morata y Pereyra por Llorente y un desaparecido, de nuevo, Claudio Marchisio. Cuando parecía que los locales volvían a tomarle el pulso al encuentro -pese al buen hacer defensivo del Torino-, Stephan Lichtsteiner recibió merecidamente la segunda tarjeta amarilla y dejó a los suyos con un hombre menos a falta de un cuarto de hora para el final. La Juve se descomponía, el Torino se plantó con claridad delante de Storari en un par de ocasiones que Gazzi y El Kaddouri no consiguieron concretar y Allegri trató de tapar la hemorragia sustituyendo a Tévez por Ogbonna, un cambio más orientado a tratar de retener 1 punto desde la inferioridad numérica que a conseguir la victoria. Así debía haber acabado todo… pero apareció un futbolista legendario que hasta el último suspiro había pasado desapercibido: Andrea Pirlo.

Juventus v Torino Serie A
Juventus Stadium. Foto: Focus Images Ltd.

Andrea Pirlo

Faltaban menos de 10 segundos para el pitido final. 1-1. Balón en la frontal del área. Si no lo has visto en el campo, hasta que se abre el plano de televisión no sabes que la pelota se dirige hacia Pirlo. O Pirlo hacia la pelota. Contactan el balón y el pie derecho de Andrea y ahí se para el tiempo. Quizá en ese momento tú, como yo, también has pensado que irremediablemente el esférico iba a acabar dentro de la portería. No porque el golpeo fuera sencillo, que no lo era. Simplemente porque el balón le cayó a él. Y él, que ya no es el futbolista que dominaba con autoridad encuentros completos, sigue teniendo algo que otros muchos jugadores de grandísimo nivel no consiguen mantener en el tramo final de sus carreras deportivas: la capacidad de decidir partidos. Pirlo siempre llega, aunque no esté. Porque lo importante no es estar en la estación, es coger el tren. Hay que descubrirse. 

Juventus v TorinoSerie AAndrea Pirlo. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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6 comments

Tan sorprendidos, o más, que los compañeros de Bruno Peres, nos quedamos los hinchas del Santos! Él era un jugador bastante deficiente en muchos aspectos del juego, sobretodo en concentración defensiva y tomada de decisiones. No me parecía para nada un jugador valido para Primera brasileña, y menos para Europa. Eso sí, siempre ha sido un portento físico.

Pirlo ha tratado de arreglar ese absurdo historico.

Esa sensacion de que el balon le llega a pirlo es indescriptible. Me acuerdo el año pasado en los cuartos de la uefa contra la fiore, estaba a punto de salir de casa y quedaban 20 minutos de partido, me iba a perder el final por un compromiso, pero al ver la falta en la frontal decido quedarme a ver que pasaba. Un par de dias antes pirlo ya habia hecho de las suyas contra el genoa. Al meter esa falta salte de la locura. Es un jugador antologico.

En el último partido que fuí al JuveStadium, falta cerca de la frontal, la va a tirar Pirlo, así que agarro la cámara sabiendo que podía grabar un lanzamiento magistral y… Zaaas! Gooool. No falla, gran recuerdo para la posteridad de una gran noche. Fue Juve-Olympiacos

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