Masoquismo en el Giuseppe Meazza

Giuseppe Meazza

Qué genio fue el tipo que escribió la letra del Inter: “Pazza Inter amala”. O sea, el Inter es amor y es una locura. Sí, el Inter se ha vuelto loco. Pazzo.

El equipo de Mazzarri ha empatado en casa contra el Catania, el colista. Un 0-0 doloroso y frustrante. El Inter ha sumado 8 de los últimos 27 puntos. El Catania suma su primer punto fuera de casa en lo que llevamos de temporada. Y cómo no, en casa del Inter.

Inter de Milan

Atrás quedan los tiempos en los que el Inter tenía algo que festejar. Foto: Anthony Thomas.

El partido ha sido malo. El Inter ha generado poco y los sicilianos por momentos se han animado a atacar. El Catania tenía claro que era bueno no ceder espacios, aunque ha cedido algunos ya que no deja de ser un colista con problemas atrás. Al final del partido, nervioso, le ha dado oportunidades al Inter realizando faltas que han permitido a los locales rematar de cabeza en posiciones francas. Pero Frison ha estado magnífico bajo palos.

Mazzarri no ha sorprendido en nada. Un 3-4-2-1 con Milito, Palacio y Ricky arriba. Kuzmanovic, lento y ausente, no ha aparecido. Cambiasso, que notó molestias, fue corazón y nada más. Un desastre, un equipo sin ideas. Incluso Mazzarri, siempre enérgico en la banda, ha perdido la energía. Sus ojos, tristes. Y al final del partido, en homenaje al teatro de La Scala, concierto de viento en la grada. El equipo, silbado y abucheado.

Sin espacios y sin capacidad para generar, Palacio y Diego Milito han aparecido poco. Aunque siempre que la tocan, tienes la sensación de que puede suceder alguna cosa. La hinchada interista ha criticado especialmente a jugadores como Kuzmanovic, sustituido en el descanso, o a un Ricky Álvarez que no se ha escondido nunca. El Inter juega lento, le falta ritmo. Al final Taider le ha dado un poco de vida, con Nagatomo corriendo arriba y abajo. De poco sirvió.

Con 10 argentinos en el césped de salida, se ha visto un Catania más cómodo que un Inter que ya no lucha con Nápoles o Fiorentina por la tercera posición. Con 33 puntos, el Inter es quinto y siente en el cogote la respiración de Verona, Torino y Parma, con 32 puntos.

Peligra el sueño europeo. Incluso el Milan se ha puesto 5 puntos por debajo de sus vecinos.

El partido ha sido tan malo que el propietario del club, Thohir, se dormía en el palco al lado de Moratti. El empresario indonesio ha llegado este mismo domingo afirmando que tiene intención de cerrar algún fichaje. Cansado por el viaje y con un espectáculo horrible delante, Thohir se dormía en la grada. La semana ha sido frustrante. Empezó con la operación Vucinic-Guarín. Como Mazzarri pidió un delantero y la Juve se interesó en Guarín, se apostó por el intercambio de jugadores. La reacción de la hinchada frustró la operación, aunque Guarín no quería salir de la sede de la Juve y cómo no, una vez lo han traído de vuelta al Inter, no ha sido ni convocado. La hinchada sigue esperando grandes fichajes, como prometió Thohir, mientras el juego es horrible. Ranocchia, esperando su posible traspaso al Borussia Dortmund, tampoco jugó. Y los hinchas recibieron a jugadores y directivos con pancartas y cánticos críticos. Puro masoquismo. La hinchada aguantó en el estadio para poder abuchear y reforzar su fidelidad sintiendo dolor.

El Meazza ha vivido otra pesadilla. El Inter se convirtió en el primer equipo que no le gana al Catania en casa. El amigo Thohir tiene trabajo esta semana. O ficha o esto se hunde más. Hoy, con el equipo sufriendo, Mazzarri puso en el campo al croata Kovacic, el argelino Taider y el argentino Botta. Jóvenes asumiendo responsabilidades en un club que ha vivido una semana pazza. Otra. Ya van muchas.

Foto de portada: mightymightymatze

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1 comments

Todavia convalece de la lesión, pero Botta es precisamente lo que le falta al Inter: vértigo. Aunque le sobran centrales y le faltan creativos a este equipo

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