Ménez es un diablillo

Ménez. Foto: calciostreaming

Con Torres lesionado, el Milan se plantó en Parma listo para defender el crédito ganado contra la Lazio. Y el resultado ha sido un partido loco, sin orden. Un 4-5 con giros de guion y la misma cantidad de goles de ese Milan de los años 90 que metía 8 tantos en el campo del Foggia o 7 a la Fiorentina. Misma cantidad de goles, aunque sin la misma calidad. Ganó 4-5 en Parma, sufriendo, con De Jong firme en defensa, detalles de Bonaventura y Honda marcando, aunque aún transmite frialdad.

El Milan suma 6 puntos de 6. Lidera la tabla y marca goles. El Milan se siente optimista, pese a todo. El Milan, en resumen, es como Inzaghi: defiende mal y ataca mucho. Así era Inzaghi como jugador. El equipo lombardo salió con un 4-3-3. Ménez con libertad, Bovantura y Honda por bandas y un centro del campo contundente con Muntari y De Jong. Poli intentó poner calidad y, en defensa, Bonera sufrió y acabó expulsado. El Parma, sin jugar bien, se metió en el partido una y otra vez. Y cuando parecía muerto, un gol ridículo del Milan en su portería le dio esperanza: De Sciglio mandó un balonazo a Diego López, el gallego se lesionó intentado rectificar su posición y el balón entró. Un gol tonto, aunque, por suerte, no afectó al resultado.

Torres España Gordon Dionne

La lesión de Torres permitió que Ménez jugara de falso nueve. Foto: Gordon Dionne.

Además, el gol tonto queda eclipsado por el gol bonito. La belleza, en ocasiones, consigue superar a la fealdad. Y el gol que se recordará del partido lo metió Ménez. El francés jugó un primer tiempo magnífico y en la segunda parte dejó su sello de calidad: recuperación después de un despiste de la defensa local, autopase rodeando al portero y gol con el taco. Ménez gustó. Se gustó. Y disgustó a un Parma todo por su electricidad.

De momento, Ménez e Inzaghi se entienden. El francés necesita recordar al mundo su talento, después del ostracismo en el PSG. El Milan necesita de jugadores así. Y la combinación ha funcionado, de momento. Inzaghi lo pone en todas las posiciones del ataque, aunque de momento, el lugar favorito sería el de falso nueve. Y así, Ménez ha metido tres goles en dos jornadas, aunque dos de penalti.

Ménez aparece en todas. En el 0-1, que metió ese buen jugador llamado Bonaventura, fichado del Atalanta, luchó por la pelota. En el segundo gol, ha creado la jugada, conectando con Abate. Y el centro lo ha rematado Honda. El tercero lo ha metido él mismo de penalti. En el cuarto, obra de De Jong, lo ha seguido todo de cerca, listo para ayudar. Y el quinto ha sido su obra de arte. Además, ha participado en la injusta expulsión del local Felipe, ha roto los defensas con velocidad y arte. Ha tirado caños, se ha roto las piernas. Y ha marcado diferencias.

En un Milan necesitado de nuevos héroes, Inzaghi lo potencia como líder de la delantera. Y todo, con Torres en la grada. La pregunta sería intentar imaginar qué solución adoptará Inzaghi cuando Torres este recuperado. Con Ménez jugando así, marcando diferencias, será difícil modificar el sistema. En el Milan, Ménez es el diablo. Y en el Milan, los diablos son amados.

Foto de portada: calciostreaming

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6 comments

Muy buen análisis.

El arraque ha sido interesante. Tiene mucha calidad arriba con Menez, Bonaventura, El Sharaawy (cuando se recupere); en todo caso, desde mi apareciación, sigue adoleciendo de calidad en el mediocampo, de alguien con más criterio y talento para conservar la poleta y generar opciones cuando no haya los espacios que sí ha tenido en estas dos primeras jornadas. Creo que es imperiosa la irrupción de Van Ginkel!!

De Jong, Van Ginkel y Montolivo deberían forman en el mediocampo. En la delantera, supongo que Inzaghi dará una oportunidad a Torres de demostrar que quiere y puede ser importante, pero si se duerme ahí están Pazzini y Niang, más la adaptación de Menez a la posición de falso 9.

De acuerdo contigo. Ese también sería mi mediocampo ideal. Más allá de haber obtenido buenos resultados en las dos primeras jornadas, sí hay una falta de calidad evidente en el mediocampo con Muntari y Poli. En amplios tramos de ambos partidos, el Milan fue claramente dominado y sobrepasado por sus rivales en el mediocampo.

El gol que se traga Diego López es un error gigantesco, cierto, pero dudar de su lesión es ser un poco “sospechoso”. Supongo que los que no se lo crean tampoco se creerán que a Bartra se le subieron los isquios en la jugada con Bale en la final de Copa, no? Y por cierto, veremos si Diego López juega las próximas jornadas o sigue “fingiendo”.

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