Locura en San Siro

Montella Fiorentina - Focus

San Siro acogió uno de los encuentros del fin de semana, tan alocado como bonito. Milan y Sassuolo brindaron al público un espectáculo memorable en el que se alternaron aciertos extraordinarios con errores flagrantes. Fue una radiografía perfecta de la locura en la que se encuentra sumido un Milan capaz de lo mejor y de lo peor, con mucha pólvora arriba con Bacca, Suso y Niang pero con demasiadas dudas atrás para mantener la compostura a pesar de la madurez del ya internacional absoluto Gianluigi Donnarumma entre palos. Lo vimos en el primer tiempo, cuando una acción individual de nivel de Bonaventura para hacer el 1-0 quedó neutralizada a los dos minutos por una pérdida de Abate que propició el empate. Pero, sobre todo, reflejó de maravilla la actual realidad rossonera la secuencia del segundo tiempo, con dos jóvenes como destacados protagonistas.

Milan 4 (Bonaventura 9′, Bacca 69′, Locatelli 73′, Paletta 77′)

Sassuolo 3 (Politano 10′, Acerbi 54′, Pellegrini 56′)

Una actuación consagratoria para Lorenzo Pellegrini

El canterano de la Roma, interior derecho en el 4-3-3 de Eusebio Di Francesco, se exhibió en San Siro. Las prestaciones de Lorenzo Pellegrini no llevaron al Sassuolo a la victoria, pero poco le faltó a este centrocampista nacido en la capital transalpina. Se asoció con el lateral (Pol Lirola) y el extremo (Politano) de la banda derecha, causando muchísimos problemas a De Sciglio, el zaguero que debía defender esa zona del campo para el Milan. Pellegrini demostró una buena lectura del encuentro para caer a la banda y compensar los movimientos interiores de Politano, por lo que a menudo aparecía por sorpresa cerca de la línea de banda. Desde esa posición Pellegrini lució su notable golpeo de balón con ambas piernas, pues puso varios centros medidos. Entre ellos, un balón a la cabeza de Acerbi para el 1-2 del Sassuolo.

Segundos después, el propio Pellegrini anotó el 1-3 al culminar una fantástica jugada colectiva. Tiró una pared con el delantero Defrel y remató -otra vez con la izquierda- para superar a Donnarumma con un gol que ya parecía definitivo. Emergía de nuevo la leyenda negra del Sassuolo, ese equipo que echó a Allegri con los cuatro goles de Berardi y que siempre se le resiste a los rossoneri. Tras una hora de partido, Lorenzo Pellegrini era el gran protagonista del choque en la que seguramente haya sido su primera gran exhibición frente a un gigante en la Serie A. Tiene 20 años.

Locatelli, punto de inflexión

Con el encuentro a priori sentenciado, Vincenzo Montella introdujo a Manuel Locatelli por cuarta vez esta temporada en la Serie A. El técnico milanista sustituyó al capitán, que se marchó abucheado por su propio público, y dio minutos a uno de los canteranos (18 años) más prometedores de la entidad rossonera. El internacional sub-19 con Italia mejoró un poco a su equipo, que se metió de nuevo en el encuentro gracias a un penal de Acerbi sobre Niang que transformó Bacca. Era el preludio del gran bombazo, pues pocos minutos después Locatelli enganchó con la izquierda -la pierna mala- un balón suelto en la frontal para clavarlo en la escuadra de Consigli e igualar un choque que ya parecía perdido.

Minuto 68, Milan 1-3 Sassuolo

Minuto 78, Milan 4-3 Sassuolo

Locatelli 6 editado
Manuel Locatelli. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

San Siro enloqueció y el Milan creyó en la victoria. Los rossoneri se transformaron en una estampida que culminó lo imposible en un cuarto de hora que terminó en éxtasis, en catarsis, con el 4-3 definitivo de Paletta. En diez minutos, el Milan anotó tres dianas para darle la vuelta a un encuentro que evidencia que el equipo no es tan horrible como se puede pensar. Los de Montella llegarán al parón en la sexta posición, a un único punto del segundo, el Nápoles, y a cinco de la Juventus. El técnico partenopeo poco a poco ha ido encajando algunas piezas del engranaje ofensivo, sobre todo con la consolidación de Niang en la banda izquierda y las buenas prestaciones de Suso en el perfil derecho, si bien la pegada del equipo depende en demasía de Carlos Bacca. Por otra parte, Montella aún debe mejorar el equilibrio defensivo. Aunque a pesar de todo, con Romagnoli en el eje de la zaga -indispuesto para jugar contra el Sassuolo por un golpe recibido en un entrenamiento- los milanistas habían encadenado tres encuentros con la portería a cero. Sin mayores distracciones que la Coppa, lo que más necesita el Milan es enlazar varios resultados positivos para afianzar con mayor convicción la idea de su nuevo técnico. Después de tantos tumbos en los últimos tiempos, lo necesitan.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Joder con el Milan, se ve que algo le queda en el ADN… espero que algún día recupera al menos una cuarta parte de lo que fue.

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