Milan, la gran decadencia

Massimiliano Allegri volvió a plantear un partido de contragolpe e intensidad (Foto: Focus Images Ltd).

La mansión de Arcore, la lujosa residencia donde se refugia Berlusconi desde que la fortuna le ha dado la espalda, abre la puerta otra vez a Adriano Galliani. Las reuniones entre el propietario y el delegado general del Milan han sido frecuentes y la prensa siempre informa de ello. Berlusconi y Galliani finalmente han decidido cortar la cabeza a Massimiliano Allegri después del desastre de Reggio Emilia contra el Sassuolo. Inzaghi está listo. Y en Brasil saca la cabeza Seedorf, afirmando que puede romper su contrato con el Botafogo. Aunque de momento, Tassotti toma el mando de forma interina. Y el jueves, fumanta blanca entre Inzaghi o Seedorf.

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La palabra más justa para definir el Milan es decadencia. Sí, es una crisis. Pero la crisis sería consecuencia de la decadencia. No puedo dejar de pensar en el film “La grande bellezza” de Paolo Sorrentino, tan de moda ahora. El film retrata con una belleza maravillosa la derrota, la decadencia, la insoportable vulgaridad y ceguera de una Italia que fue grande y ahora ya no lo es. La Italia de Berlusconi, con sus liftings, fiestas, excesos, sonrisas perfectas y falsas. Sus chicas operadas, sus éxitos de otras épocas. Su incapacidad de madurar.

El Milan vive su peor situación desde que Berlusconi salvó a un equipo en la bancarrota que no pagaba los sueldos e iba camino de otro descenso. Ni las lesiones pueden justificar el desastre en el que se ha convertido un equipo que ha fichado sin cabeza, sin organización, sin un plan. Berlusconi convirtió el Milan en el mejor equipo del mundo pues la modernizó, pero ahora lo ha convertido en la burla de toda Italia pues no ha dejado que se modernice. Cosa muy italiana, muy familiar, es la hija, Barbara Berlusconi, bautizada de forma grotesca y teatral como “Lady B” en la prensa, quien pide una renovación. Una modernización. Modernizarse para que nada cambie. O sea, que los Berlusconi sigan ganando cosas en el Milan.

Berlusconi anuncia que "volverá a intervenir". Foto: Calcio Streaming
Berlusconi y Galliani han decidido prescindir de Allegri. Foto: Calcio Streaming

Las aventuras políticas de Don Silvio, la nueva legislación deportiva y la falta de inversiones del propietario a medida que la crisis y las condenas judiciales han nublado las vistas desde su mansión de Arcore han sumido en la crisis a un club que ya antes era decadente. No se supo encontrar herederos a los viejos líderes sobre el campo y no ha existido otra planificación deportiva que no fueran fichajes de relumbrón cuando el equipo era criticado. Y operaciones extrañas en que nunca sabias quién se beneficiaba de fichajes que no aportaban nada. Más allá de si fue justo o no, el descenso en los despachos de la Juve permitió a los turineses convertirse en un club moderno en todos los sentidos, sacándose de encima a Moggi, símbolo de la vieja Italia. El Milan no tiene su estadio, no tiene gente joven organizando la parcela deportiva y sólo esta temporada, después del pulso que generó Barbara Berlusconi, ha modificado su estructura administrativa para intentar modernizar la búsqueda de dinero. Y aun así, no se han sacado de encima al viejo Galliani, otro que como el abuelo Braida –con su cargo que le permite decidir fichajes- o Berlusconi, te imaginas en esas fiestas que retrata Sorrentino en su film.

Allegri cierra su periplo con una liga en 2011 y una Supercopa. Y cierta dignidad en Europa. Pero los mismos directivos que han defendido su cargo han protagonizado una política de fichajes casi sin sentido. Este año han llegado Silvestre, Birsa, Matri o Jherso Vergara. En 2012, Balotelli, Zaccardo, Pazzini, Bojan, Constant o Montolivo. El Milan ha perdido la capacidad de retener a sus mejores jugadores y ha fichado algunos cracks de futuro (El Shaarawy, en 2011), veteranos, jugadores sobrevalorados y alguna estrella como Balotelli cuando las cosas estaban complicadas, en el mercado de enero del 2012. Para calmar a las masas.

Milan Allegri FocusAllegri dice adiós al Milan (Foto: Focus Images Ltd)

A diferencia de la película, en el Milan ni encontramos belleza en este canto final. No sirven ni de consuelo las maneras de Cristante o la dignidad de Kaká. La plantilla es un canto al desequilibrio, Allegri ha sido un héroe encontrando la forma de sobrevivir con alineaciones cada día diferentes y nadie entiende la mitad de los fichajes. Víctima de su locura, el Milan se encuentra a 30 puntos del liderato justo en la mitad de la liga. Allegri marcha y todo seguirá igual. Sólo Barbara Berlusconi parece entender que se necesita cambiar toda la estructura. Pero que sea una Berlusconi quién lo pida no genera tranquilidad. Veremos si habla la chica joven que tiene estudios o la hija de Don Silvio. Veamos si Don Silvio escucha a su propia hija. Para que la joven empresaria pueda rescatar a un Milan de botox, liftings y silicona.

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10 comments

A uno le puede gustar más o menos el estilo de juego que propone Allegri, pero creo que el equipo ha estado bastante por encima de sus posibilidades en las ultimas temporadas, principalmente en Europa. Logicamente esa temporada en Liga es un desastre, pero si te fijas, van undecimo, y es que si no hay 10 equipos con mejor plantilla en Italia, hay por lo menos 6 ó 7 ahora mismo.

Una pena, pero como dice Toni, nada cambiará…

No se había ido ya Galliani y Maldini es el director deportivo rossonieri? Eso es un paso del equipo que necesita renovarse con la dirección deportiva e institucional de quienes le hicieron grande. Maldini, Pippo, Gatusso son el Milan y deberían dirigir a un club que debe cambiar su política de fichajes si desea ser otra vez lo que recordamos. Debe aparecer un entrenador que de rápidamente la alternativa a los jóvenes como Cristante y sacar al máximo de los productos de casa para crecer de nuevo.

En realidad, tienen materia prima para empezar a construir desde la base un buen equipo: Balotelli, El Shaarawy, Niang, Cristante y De Sciglio, por citar ejemplos, son jóvenes con talento y proyección. Para el cuerpo técnico, nada mejor que la vieja guardia: Maldini, Gattuso, Inzaghi y Seedorf pueden formar un buen equipo de trabajo. El problema es que la política de fichajes es incomprensible, y vemos temporada tras temporada cómo baja el nivel de la plantilla y se acumulan los costes.

Otro problema ha sido la escasa o nula confianza en los jóvenes de la casa, como Albertazzi, Strasser o Petagna, y los fichajes de promesas como Salamon que no cuentan en la plantilla y salen cedidos… mientras se quedan pufos, pufos tremendos como Constant, Zaccardo, Birsa…

Que pena. Que decadencia. El mejor equipo del mundo junto al Real Madrid muchisimos años. Esperemos una regeneración total del club, pero sinceramente no se si se volveran a cosechar los exitos del pasado. Increible y suerte para el Milan.

El viejo modelo del Calcio de club bajo mecenazgo (Berlusconi, Moratti, Agnelli, Cragnotti, Cecchi Gori…) que permitió al fútbol italiano arrasar en los 90 lleva años siendo obsoleto y no es competitivo en la nueva realidad europea.

Si el Milan quiere reverdecer laureles puede hacer dos cosas: o bien seguir el camino que ha tomado el Inter (y tantos otros clubs europeos) y buscar un inversor extranjero o bien traer a un director deportivo con cabeza (El otrora infalible Galliani se ha quedado caduco tiempo ha) y buscar un proyecto a largo plazo, fichando talento joven y destinando todos sus recursos económicos a mantener a los jugadores válidos que vayan saliendo en el equipo. ¡Ah! y enterrar definitivamente el mito del Milan Lab. El equipo lombardo está como está, entre otras causas, porque se dedicó a pagar fichas altísimas a estrellas veteranas de rendimiento dudoso.

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