Nápoles es amor

Maurizio Sarri ha ilusionado Nápoles. Foto: Hellaslive.

El Nápoles es todo emotividad. Grita Higuaín los goles como si fueran finales y, con él, gritan los niños que dibujan pancartas pidiendo una camiseta y las ancianas que han sufrido descensos y lloran cada noche al marido muerto y enterrado con el carnet de socio. Gritan los ultras con cicatrices que no te quieras encontrar de noche en una calle oscura y gritan las adolescentes que se maquillan coquetas antes de ir a San Paolo. Grita la madre que besuquea a su hijo adolescente, que mira a las adolescentes que suspiran con Higuaín. Grita Nápoles.

Qué bonita es Nápoles cuando la gente es feliz. Cuando el Nápoles gana. Nunca falla: si el Nápoles gana, Nápoles es más familiar. Más niños, más familias enteras. Nápoles es una gran familia y la familia grita.

El Nápoles defendió el liderato y gracias al tropiezo del Inter, se escapa en el liderato: ya le saca 4 puntos a los chicos de Mancini y ahora sueña con un favor de Di Natale, delantero napolitano del Udinese, mañana contra la Juve. Así, el equipo de Sarri sería aún más líder. Y sueña con un pinchazo de la Fiorentina, claro.

Artículo relacionado: Handanovic es medio Inter

El Nápoles es pura emotividad, sin punto medio. Delante, en el primer partido de la segunda vuelta, tenía a este Sassuolo maravilloso. Quien no sigue la Serie A aún se extraña con el Sassuolo en la Serie A. Los que siguen la Serie A se preguntan si puede jugar en Europa, pues es uno de los proyectos con mejores bases. El Sassuolo era el único equipo que no había perdido con ninguno de los primeros seis clasificados y pese a las bajas de Berardi y un napolitano de pura cepa como Cannavaro, salió a buscar los tres puntos.

A los 50 segundos, el Sassuolo ya le había sacado un penalti al líder. Curiosamente, en la última jornada, el Sassuolo derrotó al entonces líder, el Inter, con un penalti en el último minuto. Y en el primer minuto del duelo contra el nuevo líder, marcó de penalti, gracias al zapatazo de Falcinelli. Albiol, autor del penalti sobre Sansone, se quedó serio, consciente que sería difícil remontar al bueno equipo de Eusebio di Francesco. Albiol jugó con Chiriches en el centro de la defensa, pues Koulibaly ha entrenado poco esta semana después de ser padre.

Pero el Nápoles es pura emotividad. Maurizio Sarri ha conseguido levantar el autoestima de cada jugador y el equipo, por momentos, pierde la cabeza persiguiendo quimeras, consciente de su fuerza. El Nápoles persigue dragones, sueña, se empeña en defender que puede ganar la liga cuando otros clubes tienen más poder. El primer tiempo se ha jugado con un ritmo enloquecido, como si fuera el último minuto de una final. Y era el minuto 8 de la jornada 20. Arriba y abajo, todos corriendo. El Sassuolo, club con gusto por las carreras, ha perdido la apuesta por la banda derecha, cuando poco después de la lesión de Pellegrini, una internada de Insigne han permitido a Callejón empatar de cabeza, con su primer gol esta temporada en la Serie A. Antes del descanso, el mismo guión y otros protagonistas: centro de Hamsik y rematada de Higuaín: 19 goles en 20 jornadas del argentino. El primer tiempo, convertido en un toma y daca, ha dejado magullado a un Sassuolo siempre bonito de ver. Las paradas de Reina han decidido en una portería, la efectividad de Higuaín, en la otra.

El Nápoles ha intentado razonar en el descanso y pensar con calma, aunque cuesta. Primero, la idea ha sido sentenciar, con buenas ocasiones de Higuaín e Insigne. Después, el segundo tiempo se ha jugado con menos ritmo, aunque poco a poco, con la entrada en el terreno de juego de un hincha del Nápoles como Floro Flores por Politano, el Sassuolo ha mejorado. Floro Flores ha acabado lesionado (ha entrado al final Defrel) y el Sassuolo ha bombardeado la portería de Reina con dos ocasiones claras. A la contra, el Nápoles ha buscado el tercero y lo ha encontrado en la última jugada del partido, cuando Higuaín se ha inventado una jugada con zapatazo seco al palo corto: 20 goles en 20 jornadas. Y el Nápoles grita. Y grita Nápoles. Y como cantaba Higuaín al final del partido con los hinchas, un día, me enamoré de ti. Nápoles, ahora mismo, es amor.

Foto de portada: hellaslive

Related posts

3 comments

Me gusta mucho la forma de escribir de Toni Padilla. Sin embargo, a veces repite las mismas palabras seguidas y queda bastante feo (en este articulo ocurre en varias ocasiones). Lo comento como crítica constructiva. Un saludo.

Pues a mi me encanta, de hecho me hubiera encantado que cada párrafo de este artículo hubiera empezado con “El Nápoles es pura emotividad”.

Deja un comentario

*