Pjanic y los tres de arriba

Pjanic Roma - MarcadorInt

Luciano Spalletti ha cambiado la manera de jugar de la Roma y también algunas de las piezas con las que ataca el conjunto giallorosso. No obstante, la mayor diferencia con respecto a los últimos coletazos de la era Rudi Garcia tiene que ver con el estado anímico de la Roma, que cree en sus posibilidades y tiene una forma definida de jugar al fútbol. Spalletti volvió a relegar a Edin Dzeko al banquillo de los suplentes y lo cierto es que la primera mitad firmada ante la Fiorentina respalda esta decisión del técnico italiano. Difícilmente alguien podrá reivindicar la titularidad del ariete bosnio mientras Mohamed Salah, Diego Perotti y Stephan El Shaarawy continúen jugando a este nivel.

No se trata únicamente de una cuestión relacionada con el rendimiento individual de cada uno. No se trata únicamente de que El Shaarawy (solo 23 años) haya hecho 5 goles en 6 jornadas. No se trata únicamente de que los laterales rivales tengan pesadillas con Salah cuando el egipcio está inspirado (6 goles en las últimas 6 jornadas). Y tampoco se trata únicamente de que Perotti juegue bien, mal o regular.

La principal explicación de este resurgir anímico y de resultados (7 triunfos consecutivos en la Serie A) tiene que ver con la química existente entre los componentes del tridente ofensivo. Su unión hace fuerte a día de hoy a la Roma en Italia, afianzada en el tercer escalón del Calcio y con opciones más que reales de pelear por la segunda plaza con el Nápoles. Todo esto resultaba sencillamente impensable en los últimos días de vida de la era Rudi Garcia. Spalletti ha necesitado poco más de un mes y medio.

Disposición táctica de la Roma frente a la Fiorentina:

Roma - Football tactics and formations

Perotti fue más falso delantero que nunca ante la Fiorentina, ya que su posición fue más propia de un cuarto centrocampista que de un ariete encargado de fijar a los centrales. Que Perotti caiga hasta la segunda línea priva de una referencia a los zagueros rivales, obligados así a controlar las diagonales de Salah y de El Shaarawy de fuera hacia dentro, una exigencia contra la que no pudo luchar una desconocida y endeble Fiore. Los tres de arriba en la Roma, además, tienen a su servicio a un centrocampista idóneo para sus características. Entre las virtudes de Miralem Pjanic se puede destacar su dominio del balón parado, sus llegadas desde segunda línea al área y su facilidad para entregar pases verticales y dañinos. Así llegó el definitivo 4-1 de Salah: con un pase descomunal del bosnio.

Las opciones giallorossi de dar un susto dentro de unos días en el Santiago Bernabéu, como lo hizo el Schalke 04 (que también había perdido 0-2 en la ida) el año pasado, requieren de dos factores: un mal día del Real Madrid y una noche en la que las carreras de Perotti, Salah o El Shaarawy sean profundas y efectivas en los metros finales.


Foto de portada: MarcadorInt – Todos los derechos reservados

Related posts

1 comments

Deja un comentario

*