Una Roma en retroceso

Rudi Garcia Roma - MarcadorInt

Rudi Garcia aterrizó en Roma el verano de 2013, en un club en crisis. Avalado por su etapa en el Lille, donde ganó el doblete en Francia en 2011, el técnico galo era el elegido por una institución que contaba con una plantilla notable pero que venía de dos temporadas seguidas quedándose al margen del fútbol europeo. No solo no competía por disputar la Champions, sino que había sido incapaz de clasificarse para la Europa League y había perdido la final de Coppa contra la Lazio. En este contexto, lo que ha hecho Rudi con la Roma en estos dos años y medio al frente del conjunto giallorosso tiene un mérito terrible, pues enseguida convirtió al equipo capitalino en un candidato a ganar títulos. Pero no alzó ninguno y toda la ilusión levantada en sus primeros meses al frente de la Roma se le ha vuelto en su contra. Porque su etapa en la Roma ha ido, claramente, de más a menos y ha terminado antes de lo esperado.

Un invitado sorpresa

Sin realizar incorporaciones excesivamente llamativas a priori, la Roma se erigió muy pronto como un contrincante incómodo para la Juventus. Junto con Rudi llegaron Maicon y Gervinho rebotados de su decepcionante paso por la Premier, un Benatia que había destacado en Udinese y Strootman, uno de los productos más maduros de la Eredivisie pero que debía demostrar su valía en un escenario de mayor exigencia. A ellos se les unió la aparición del polivalente Alessandro Florenzi y la aportación goleadora de Destro en algunas fases del campeonato, que colaboraron en que los nombres de Marquinhos y Lamela pronto quedaran en el olvido.

En pocos meses, la Roma se convirtió de forma totalmente inesperada en el gran competidor de la Juventus. Ganó los diez primeros partidos de liga y se autoproclamó el único equipo capaz de seguir el ritmo marcado por el equipo de Antonio Conte, que terminó ganando la liga con una puntuación histórica, de 102 unidades. Ante eso, ni siquiera la Roma podía plantar batalla. El conjunto capitalino se quedó en 85 puntos, una cifra notable que hubiese servido para ganar el campeonato en otras ocasiones. De hecho, la Roma perdió en las tres últimas jornadas de liga, lo que ayuda a hacerse una idea del ritmo de puntuación que alcanzaron los de Rudi ese curso.

Gervinho Roma - Focus
Gervinho tuvo un impacto notable en su primer curso en Roma. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, la sensación era que el chip había cambiado en la ciudad, que era el inicio de un proyecto que podía aspirar a consolidarse en la Serie A aprovechando el proceso de reconstrucción de Milan e Inter, que debía refrendar en la Champions lo demostrado en Italia. Todo fue positivo en ese primer curso, con la excepción de la grave lesión de Kevin Strootman, que lo apartó de los terrenos de juego durante varios meses, afectó el rendimiento del equipo en la medular y de la que nunca se ha terminado de recuperar. Pero, en líneas generales, la Roma era un equipo reconocible, con su 4-3-3 y una propuesta de fútbol ofensivo y muy dañino por las bandas. Apetecía ver sus partidos cada fin de semana.

La noche que lo cambia todo

La segunda temporada arrancó con las mismas sensaciones que la primera. Cinco victorias en las cinco primeras jornadas y un buen inicio en la Champions, con una victoria contundente contra el CSKA de Moscú y un empate muy meritorio en el campo del Manchester City, en un duelo en el que los italianos causaron una magnífica impresión. Sin embargo, todo se torció el 21 de octubre. El Bayern visitó el Olímpico de Roma y le endosó un 1-7 histórico que todavía escuece en el conjunto giallorosso.

Desde entonces, nada volvió a ser igual. Primero, la Roma desperdició una oportunidad magnífica para clasificarse para los octavos de final de Champions, pues dejó escapar un empate en Moscú en el tiempo de descuento y perdió el duelo decisivo en casa ante el Manchester City. Luego, poco a poco, la Roma se fue descolgando de la lucha por la Serie A. No perdía, pero tampoco ganaba. Los de Rudi Garcia empezaron a empatar con enorme asiduidad (10 empates y 3 victorias entre el 6 de diciembre de 2014 y el 8 de marzo de 2015) y sobre todo, el fútbol de la Roma perdió toda su alegría y fluidez. Dejó de ser la Roma de Pjanic para convertirse en la Roma de Nainggolan, centrocampista que mejor reflejaba el cambio producido en el equipo.

Rudi Garcia Roma - MarcadorInt
El 1-7 marcó un antes y un después en la Roma de Rudi Garcia. Foto: MarcadorInt/T.Martínez.

El equipo capitalino jugaba mucho más cohibido, temeroso a que el rival lo castigara como lo hizo el Bayern si se exponía demasiado. Perdió confianza, su circulación de balón fue mucho más lenta y cayó eliminado frente a su propia afición tanto en Coppa como en la Europa League, en ambas ocasiones frente a la Fiorentina. El público del Olímpico sufrió en primera persona cuatro de las derrotas que marcaron la temporada: Bayern, Manchester City y las dos eliminaciones frente al club viola, con resultados contundentes (0-2 en Coppa y 0-3 en Europa League). La caída libre de la Roma puso en peligro la participación en la siguiente edición de la Champions, pero finalmente la Roma ganó el día decisivo en el derbi contra la Lazio, en la penúltima jornada, y al menos retuvo el segundo puesto. Misma posición que en el curso anterior, pero con la sensación de haber retrocedido, de que no se había seguido la progresión esperada.

Sigue la depresión

A pesar de las malas sensaciones que acompañaron al equipo en la segunda mitad de la temporada, Rudi Garcia siguió al frente de la Roma tras el verano de 2015. El club giallorosso se reforzó con varios nombres destacados como Dzeko, Falque, Rüdiger, Salah, Digne, Szczesny o Vainqueur con el objetivo de renovar la plantilla del subcampeón italiano. Y, técnicamente, la temporada arrancó bastante bien: la Roma derrotó a la Juventus en la segunda jornada de la Serie A y alcanzó el liderato de la tabla en la 9ª jornada del torneo después de ganar en el campo de la Fiorentina por 1-2, a medidados de octubre. No mostraba su mejor versión, no era el equipo que maravillaba, pero gozaba de verticalidad en los flancos con una pléyade de extremos de nivel, Pjanic estaba recuperando un nivel óptimo y el equipo funcionaba.

Rudi Garcia Roma - MarcadorInt
La visita al Camp Nou supuso un nuevo punto bajo en la trayectoria de Rudi en la Roma. Foto: MarcadorInt/T.Martínez.

No obstante, en noviembre, otra derrota dura en la Champions ha condicionado el curso de la Roma. Después de caer por un contundente 6-1 en el Camp Nou a finales de mes, la Roma entró en otra espiral autodestructiva. Una segunda experiencia traumática en el escenario más exigente que despertó fantasmas que ya parecían enterrados. La Roma perdió unos días después en casa frente el Atalanta, la afición dejó varias muestras de su enfado con el equipo (aparecieron varios kilos de zanahorias en la ciudad deportiva de Trigoria) y a pesar de superar por primera vez la fase de grupos de la Champions, las sensaciones eran pésimas. La Roma mantuvo a duras penas el empate a cero en casa ante el BATE Borisov en la sexta jornada de Champions y únicamente ha ganado un partido desde su visita a Barcelona. Por el camino también ha caído en la Coppa frente al modesto Spezia, de la Serie B, en otra eliminatoria copera perdida frente a la aficion giallorossa.

Desde la victoria en el derbi contra la Lazio, del pasado 8 de noviembre, la Roma solo ha ganado un partido (de 12). Desde ese día, la Roma ha desperdiciado resultados favorables hasta en cuatro ocasiones, en choques que han terminado en empate. Los dos últimos, en la última semana, ante Chievo Verona y Milan. Paradójicamente, la temporada en la que han superado la fase de grupos europea es la que ha terminado en la destitución de Rudi Garcia. Sin embargo, el proyecto tampoco ha progresado a pesar de las nuevas incorporaciones y se mantienen una serie de problemas crónicos. La Roma sigue siendo un equipo tierno en defensa, muy poco contundente en su línea de zagueros y con errores de concentración flagrantes. Lo reflejan sus números: solo ha dejado la portería a cero en dos jornadas. Además, ha quedado claro que el equipo es frágil a nivel psicológico, encaja muchos goles en los últimos minutos de los partidos y cada golpe se convierte en una montaña imposible de escalar.

Totti se ha perdido muchos partidos por lesión. Foto: Focus Images Ltd.
Totti se ha perdido muchos partidos por lesión. Foto: Focus Images Ltd.

En cuanto a sus referentes, Totti, ya envejecido, se ha perdido muchos partidos por lesión y De Rossi está lejos de ser un futbolista dominante como en sus mejores años. Por otro lado, a Dzeko le ha costado más de lo previsto ver portería, la irregularidad de Pjanic es innegociable y los extremos producen muchas ocasiones pero culminan pocas en comparación. En este escenario, con el equipo alejándose de los puestos de Champions y con una eliminatoria europea contra el Real Madrid en el horizonte, Rudi Garcia ha sido incapaz de dar un volantazo para cambiar el rumbo y frenar así la caída libre de la entidad romanista.

La Roma necesita un chute de autoestima.

Foto de portada: MarcadorInt/T.Martínez.

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1 comments

Una mala noticia para el futbol la destitucion de Rudy. Ojala consiga entrenar a un equipo de posicion media-alta en España tipo Valencia/Sevilla.

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